La artista, que ha elegido Madrid para la residencia europea de su gira ‘Las Mujeres Ya No Lloran’, ofrece un primer concierto en el que la energía del público salva una puesta en escena superficial
Un día en el Macondo Park de Shakira, el pueblo de García Márquez convertido en feria
Una mariposa amarilla se posa en su hombro en un gesto de amor verdadero. No es la primera. Allí donde se encuentra el joven empiezan a revolotear otras, convirtiéndose en la señal de que algo mágico está a punto de ocurrir. Macondo, el pueblo de García Márquez, hace de las mariposas una especie de presagio: cuando aparecen en la novela Cien años de soledad, anuncian el amor de Mauricio Babilonia por Meme Buendía. En el Macondo Park de Shakira no hay mariposas, pero una canción consigue el mismo efecto. Como si la artista apenas importara, una mujer permanece sentada en la grada junto a su pareja y apoya la cabeza en su hombro. La música que los une hace el resto.
Las canciones de Shakira han aprendido a hacer eso solas. No necesitan presentación, ni siquiera necesitan que ella misma termine una frase para que el público sepa cuál viene después. Simplemente aparecen, sirviendo como señal de que los primeros segundos de melodía bastarán para desatar la pasión. La cantante colombiana ha construido en Madrid un estadio con espacio para 55.000 personas. No obstante, todas ellas desaparecen para el joven que se mantiene quieto mientras la chica que lo acompaña se reclina en él. La canción llega antes que Shakira hasta la pareja y, cuando la artista acerca el micrófono a las gradas, ya no queda claro quién está cantando para quién.
Shakira corre, gira, baila, baja por la pasarela, se cambia de vestuario y vuelve a subir. Cada tema es una escena distinta y, sin embargo, hay algo que queda patente antes siquiera de que la cantante coja el micrófono: no es capaz de defender sus canciones como lo hace su público. A veces parece que Shakira les entrega una y ellos se la devuelven entera. El resultado tiene algo de emocionante y extraño a la vez: la intérprete consigue que un estadio entero se rinda ante sus temas, pero parecen menos suyos que nunca. Si los apoyos vocales pregrabados han sido muchos o pocos quedará en una incógnita, pero puede que el quid del asunto esté en la respuesta.
Shakira cierra la primera jornada de su Macondo Park
Hay momentos en los que Shakira canta y se escucha que es ella quien está ahí, con sus pequeñas imperfecciones, esas que nos hacen ser más humanos. En tiempos de dominación de la inteligencia artificial, sobre la que ella misma ha advertido en la presentación de su Macondo Park, quizás el abrazo a nuestros errores sea más importante que buscar la excelencia con una máquina. Y Shakira sabe exactamente qué hacer en un concierto de este calibre: sabe cuándo levantar los brazos, cuándo mirar a la audiencia, cuándo acercar el micrófono a las gradas y cuándo dejar que la coreografía haga el resto. Esto último, sin embargo, tiene casi más autoridad que la propia voz durante el espectáculo.
La cantante se decide por una actuación rockera para aupar sus temas Don't Bother y Can't Remember to Forget You. Alguno pensaría que la puesta en escena es exageradamente superficial, sobre todo al ver a Shakira sosteniendo una guitarra eléctrica que parece fingir tocar. Pero, como la propia artista asegura, “no hay nada como cuando una loba se encuentra con su manada”, y es la efervescencia de la gente la que motiva a pensar que algo hay, que aquello no se limita a lo trivial, que la propuesta de la cantante no puede ser tan vacía como llenar el escenario de instrumentos que no vayan a sonar realmente en directo.
De hecho, la reacción del público pide más de aquello que Shakira les está dando. Una devoción propiciada, muy probablemente, por el poder de la nostalgia. El recinto se vuelve loco cuando suenan los primeros acordes de Las de la intuición, que por desgracia merma al mezclarla con Estoy aquí. Mucho más espectacular es cuando se escuchan La bicicleta, La tortura, Hips Don't Lie y Chantaje. Una detrás de otra y a cada cual recibida con más gritos. Primero se pone a pedalear sobre un bailarín, luego hace un baile sensual en honor a sus caderas y después sigue cantando tras bambalinas en un acto más propio de un videoclip. “Parece todo un sueño”, dice la artista sobre su residencia. Normal.
Shakira trae a Madrid su ‘Las Mujeres Ya No Lloran World Tour’
Es tan irreal la propuesta de la artista y tan poderoso el frenesí que provocan las canciones que da la sensación de que si a Shakira la hubiese sustituido un holograma, habría ocurrido lo mismo. Esto no es ninguna tontería: hay artistas muertos que siguen de gira gracias a la tecnología porque hay suficientes personas dispuestas a pagar por ver cantar a su recreación holográfica. No importa que la voz no sea en directo, lo que la gente quiere es escuchar los temas acompañados de otros fans. Tal vez por ello se muestran encantados cuando, prácticamente durante la interpretación de todos los temas, son ellos quienes cantan alguna estrofa o parte del estribillo. Así lo busca Shakira al enseñarles el micrófono a cada rato.
Mucha más diversión hay cuando la cantante se detiene a hablar sobre las historias detrás de sus canciones. Dice que algunas le han servido para sanarse y otras para cambiar estigmas. De hecho, se enfoca en la ansiedad por encontrar pareja y en la presión de sentirse perdida cuando toca sacar adelante una vida y unos hijos. “La soltería es una oportunidad que se nos da para aprender de uno mismo y disfrutar de la propia compañía”, declara antes de sorprender con Soltera. “Todo lo que uno necesita para ser feliz está dentro de uno mismo”, agrega, rematando al preguntar cuántas solteras, solteros y madres solteras hay entre el público. Todo el mundo está deseando alzar la mano.
Aunque Shakira se siente más cómoda refugiada entre fuegos, plataformas y un sinfín de bailarines, hay un momento durante su interpretación de Antología que se percibe como un oasis. La artista se sienta al final de la pasarela junto a otros tres músicos y se muestra más vulnerable y honesta. En las pantallas enfocan a varios fans, y una mujer a la que sorprenden llorando reacciona rápidamente poniéndose las gafas. De nuevo, las mariposas amarillas. Sucede algo parecido cuando la cantante se atreve con Acróstico, una tierna balada que, pese a que también canta junto al público, en esta ocasión sí era algo que la actuación pedía a gritos. La última estrofa la cantan sus hijos en una toma grabada.
Shakira escucha a un público completamente entregado
La cantante ha contado “el cuento de la chica de 19 años que llegó a Madrid y se enamoró de un madrileño”. Se ríe al recordar al “verdadero ejemplar ibérico” que le rompió el corazón y reconoce que aquello no fue “ni la primera vez ni la última”. Todo el mundo entiende por quién va la indirecta. “Con la cara que te fuiste y con la cara que volviste”, bromea. Justo entonces suena Te dejo Madrid, que llevaba sin cantar en la capital desde 2011. En ese tiempo se ha visto envuelta en la denuncia de Hacienda por fraude fiscal por la que la cantante terminó alcanzando un acuerdo con la Fiscalía. Reconoció que había defraudado 14,5 millones de euros y consiguió librarse de la cárcel. El pasado mayo, la Audiencia Nacional obligaba a Hacienda a devolver 55 millones a la colombiana porque durante el ejercicio 2011 no fue residente en España.
El espectáculo, que alcanza su apogeo con Suerte (Whenever, Wherever), también tiene un guiño al fútbol con Dai Dai, una canción bastante simplona que se ha viralizado durante este Mundial y que se corea mucho más de lo que cualquiera podría esperar. A continuación llega la felicitación de Shakira: “¡Campeones del mundo!”. Y, acto seguido, se funde en un Waka Waka que demuestra tener la vigencia de los himnos. Esta secuencia es uno de los grandes logros de la cantante, pues dos temas separados por más de una década de distancia se gritan y disfrutan con el mismo ímpetu. “Gracias por recorrer conmigo casi 30 años”, clama ante el triunfo generacional de su discografía.
En Macondo, las mariposas amarillas simbolizan la presencia ineludible del destino y la magia que desafía la realidad cotidiana. Shakira puede seguir bailando durante muchos años sus canciones y puede llenar con ellas muchos estadios, pero sus temas demuestran ser más grandes que ella. Al menos, tal y como los ensalzan aquellos que se rinden ante ellos. Hacia el final del concierto, una loba de varios metros de altura que aguardaba tras las pantallas aparece en el escenario. Es una figura imponente que la ayuda a despedirse con su Loba y su icónica colaboración con Bizarrap. “¿Dónde están las lobas esta noche?”, pregunta entonces Shakira. Todo el mundo aúlla, pero lo que hay en realidad son mariposas.
The "Project Hail Mary" directors and producers will explain how they made their most challenging blockbuster yet at the Los Angeles summit on October 17.
Copenhague defiende que el acuerdo con EEUU sobre Groenlandia reconoce su integridad territorial y refuerza la "seguridad compartida". El primer ministro de Groenlandia también asegura que "reconoce los intereses" de la isla. A la espera de conocer todos los detalles, la firma del acuerdo está prevista la semana que viene en la Asamblea General de la ONU
Trump quería anexionarse Canadá y ha acabado empujándola hacia la UE
El presidente Donald Trump anunció este viernes que Estados Unidos había alcanzado un pacto “histórico” de seguridad en el Ártico con Dinamarca y Groenlandia. Tras la sorpresa inicial por un acuerdo que el propio líder estadounidense anunció en una publicación en Truth Social tras meses de amenazas de anexión a la isla, desde Copenhague y Nuuk emitieron sendos comunicados confirmando el pacto. A falta de conocer todos los detalles y aunque desde Dinamarca se limitan a hablar de una “seguridad compartida”, el pacto se firmará por las tres partes en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas que tendrá lugar la próxima semana en Nueva York.
“Me complace anunciar que los Estados Unidos de América han llegado a un acuerdo con el Reino de Dinamarca y Groenlandia que otorga a los Estados Unidos el control permanente sobre la seguridad y todas las demás necesidades en Groenlandia, abordando por completo TODAS nuestras numerosas inquietudes”, ha señalado el presidente de EEUU. Según Trump, “esto no supondrá NINGÚN COSTE para los Estados Unidos. Bajo mis instrucciones, trabajamos con representantes de Dinamarca y Groenlandia para garantizar que los Estados Unidos tengan PARA SIEMPRE la capacidad total de hacer lo necesario en Groenlandia para asegurar y defender la seguridad tanto de Groenlandia como de los Estados Unidos de América”.
“Además”, ha dicho Trump, “a partir de ahora, ningún adversario de EEUU podrá tener jamás una base ni presencia militar en Groenlandia, ni realizar inversiones sensibles allí, sin nuestra aprobación expresa por escrito”. “Durante más de 100 años”, según el presidente de EEUU, “los presidentes han conocido la importancia estratégica de Groenlandia, pero NINGUNO de ellos pudo hacer nada al respecto. Me enorgullece ser el presidente que ha abordado esta situación tan importante de manera permanente y definitiva”.
El comunicado de Dinamarca no incluye asuntos mencionados por Trump, como cuando afirma que otorga a Estados Unidos el control permanente sobre la seguridad de Groenlandia, la facultad de impedir que adversarios establezcan bases militares o realicen inversiones estratégicas allí, o la capacidad de desarrollar una importante presencia militar estadounidense.
Según Trump, se trata de un acuerdo “vida infinita; ¡no tiene fecha de caducidad! Iniciaremos de inmediato el proceso para desarrollar una importante presencia militar en la zona adecuada de Groenlandia (hay muchas disponibles). Trabajaremos con el pueblo de Groenlandia en su desarrollo y construcción. Esta solución es excelente para los Estados Unidos de América, Dinamarca, Groenlandia y todos nuestros aliados. Esperamos trabajar con el maravilloso pueblo de Dinamarca y Groenlandia hacia un futuro magnífico en relación con esta vasta y altamente estratégica extensión de territorio. ¡La protegeremos celosamente! Este es un sueño hecho realidad para los Estados Unidos de América; un sueño muy importante, histórico y especial”.
Refuerza la “seguridad compartida”
Copenhague, por su parte, ha difundido un comunicado en el que afirma que “Groenlandia, Dinamarca y Estados Unidos prevén firmar la próxima semana un acuerdo que refuerza la seguridad en la región del Ártico y el Atlántico Norte”. “Una vez firmado, el acuerdo deberá someterse a los trámites parlamentarios necesarios para su entrada en vigor”, sostiene el comunicado del Gobierno danés.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, declara, por su parte que le “complace que se vislumbre un buen acuerdo para Groenlandia, el Reino de Dinamarca y Estados Unidos”. “Un acuerdo que refuerza nuestra seguridad compartida en la región del Ártico y el Atlántico Norte y que, por tanto, resulta también beneficioso para la OTAN y Europa. Y un acuerdo que, al mismo tiempo, reconoce la soberanía y la integridad territorial del Reino, así como el derecho del pueblo groenlandés a la autodeterminación”, explica.
El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, afirma que “es gratificante estar a punto de cerrar un acuerdo que garantiza y refuerza la seguridad de Groenlandia, el Reino de Dinamarca, Estados Unidos y la Alianza Atlántica. El acuerdo reconoce los intereses de Groenlandia y nuestro papel en la cooperación internacional. Es algo que nos beneficia a todos”.
Por su parte, desde la OTAN, un portavoz aseguró el sábado a Reuters que la alianza recogía con satisfacción el acuerdo, que “contribuiría a fomentar la seguridad, la estabilidad y la cooperación en esta región vital”.
Groenlandia, con unos 56.000 habitantes y considerada la isla más grande del mundo, ha ganado importancia estratégica por el aumento de la competencia en el Ártico, el deshielo, que abre nuevas rutas marítimas, y el interés por sus recursos minerales, incluidos materiales críticos. Washington teme que Rusia amplíe su actividad militar en la región y que China gane influencia mediante inversiones en minería, puertos, aeropuertos o telecomunicaciones.
En esta línea, Trump generó una crisis a principios de este año al insistir en comprarla o incluso invadirla militarmente justo después de la operación en Venezuela para secuestrar a Nicolás Maduro. Algo que fue totalmente rechazado tanto por Nuuk como por Copenhague y que puso a la UE en alerta y a la OTAN en una situación delicada.
A petición del club, el Ayuntamiento concede una prórroga de un mes y medio para que presente la alternativa técnica y la proposición jurídico-económica en un momento en el que ya se han seleccionado a las empresas finalistas para hacerse con los terrenos del estadio centenario
El Ayuntamiento cede al Valencia CF la gestión del plan para vender Mestalla, demolerlo y levantar 500 viviendas, ninguna VPO
El Ayuntamiento de València ha concedido al Valencia CF una prórroga de un mes y medio para que presente el proyecto de urbanización del centenario Mestalla, en cuya parcela se levantarán seis torres de viviendas, una de hasta 29 alturas, una vez derribado el mítico estadio.
Así consta en la resolución firmada este 18 de septiembre por el concejal de Urbanismo, Juan Giner, a la que ha tenido acceso elDiario.es, en la que se establece que el nuevo plazo para que el club presente la alternativa técnica y de la proposición jurídico-económica del Plan de Actuación Integrado (PAI) finalizará el 27 de octubre de 2026.
De esta forma, una vez aceptada la admisión a trámite del club como gestor del PAI, el Ayuntamiento le otorgó un plazo de tres meses desde para la presentación de la mencionada alternativa técnica y de la proposición jurídico-económica, esto es, un proyecto de urbanización con plazos, presupuesto y soluciones técnicas (aceras, alumbrado, zonas verdes) que debe incluir el derribo de Mestalla.
Esos tres meses de plazo expiraban el pasado 12 de septiembre, pero al surgir inconvenientes que hacían imposible su cumplimiento, la entidad deportiva solicitó al Ayuntamiento una prórroga el pasado 25 de agosto. El club justifica su petición en que para la redacción del Proyecto de Urbanización es necesario concretar la planta viaria de los viales de circulación incluidos en el ámbito de la urbanización del citado PAI solicitada al Ayuntamiento el 24 de julio de 2026.
Según la resolución municipal, “sin perjuicio de que el aspirante a urbanizador debió solicitar con antelación la planta viaria, considerando que no ha sido facilitada y que gran parte del plazo discurre durante el mes de agosto, se estima procedente conceder una prórroga del plazo inicial para la presentación de la documentación necesaria para proseguir con la tramitación del citado PAI, por un periodo máximo de mes y medio”.
Fase final de la venta de la parcela
Los terrenos están en la fase final de la subasta en la que ya se ha seleccionado a los fondos o entidades que han pasado el último corte, lo que se denomina 'short list', entres los que saldrá el que finalmente se haga con la parcela. Aunque no ha trascendido el nombre de ninguno de los candidatos, diversas fuentes especializadas en este tipo de procesos aseguran que suelen ser tres las mercantiles finalistas.
A partir de ese momento, se produce un intercambio de información más exhaustivo sobre los detalles y parámetros del suelo y de la operación hasta que las candidatas presentan una oferta final vinculante. El club espera obtener del orden de 150 millones de euros y se espera que la venta se haga efectiva a final del presente año o principios de 2027 a más tardar.
En septiembre de 1526, un ejército de 7.000 combatientes respaldado por la Guardia Alemana y bulas papales aplastó la última gran resistencia musulmana de la Corona de Aragón en la sierra de Espadàn
Hemeroteca - La expulsión de los moriscos españoles, un crimen de lesa humanidad
El 18 y 19 de septiembre de 1526 en la Sierra de Espadán, hace 500 años, un ejército cristiano de entre 6000 y 7000 combatientes masacró a varios miles de musulmanes atrincherados en las cotas altas del centro de la sierra. La Guerra de Espadán fue la principal batalla del siglo XVI para imponer el cristianismo a los musulmanes de la Corona de Aragón, en un ambiente de cruzada, ante la preocupación en las cortes europeas y Roma por una eventual invasión otomana de Europa y la supuesta ayuda interna a tal ataque.
Juan Francisco Pardo Molero, profesor de Historia Moderna de la Universitat de València (UV), es experto en esta batalla y su contexto, el empeño iniciado por los Reyes Católicos de convertir al cristianismo a todos los habitantes de sus reinos. “La Guerra de Espadán fue el resultado de la resistencia de la población musulmana del Reino de Valencia a convertirse al cristianismo, una población que vivía en comunidades propias, aljamas, en las que tenía reconocido, desde el siglo XIII, el derecho de practicar su fe”, explica Pardo Molero.
“El emperador Carlos V (Carlos I de España), deseoso de ser reconocido como monarca de toda la Cristiandad, decidió acabar con la disidencia religiosa en todos sus reinos, y planteó modificar el estatuto de las aljamas de la Corona de Aragón, completando así la unidad de fe que habían iniciado los Reyes Católicos, quienes expulsaron a los judíos que no quisieron bautizarse, y a los musulmanes de Granada y de toda la Corona de Castilla”, explica el profesor de la UV.
La Guerra de Espadán, iniciada a finales de 1525, movilizó una buena parte de los recursos económicos del Reino de Valencia, reducidos por el impacto de las Germanías (1519-1522) y los puso al servicio de la guerra. Como explica Pardo Molero, entre otras acciones, la Fábrica de Murs i Valls de València y la Generalitat emitieron deuda para financiar la guerra, que adquirió sobre todo la nobleza, algunos mercaderes y el clero.
Respecto a la guerra, en los primeros meses de 1526, el ejército cristiano no conseguía reducir a los rebeldes y sufrió algunas derrotas, la principal la de Algimia de Almonacid, donde el ejército del duque de Segorbe, Alonso de Aragón, tuvo que retirarse a pesar de contar con entre 2500 y 3000 soldados. Conscientes de la gravedad de los hechos, las autoridades del reino reunieron un ejército más potente, reclutado sobre todo en tierras valencianas, que desde julio fue arrinconando a los rebeldes desde Onda al Macizo de Espadán, situado en el centro de la Sierra, entre los actuales municipios de Aín, Alcudia de Veo y Algimia de Almonacid.
Para dar el asalto que se esperaba definitivo a las posiciones rebeldes, el emperador Carlos V envió un cuerpo de tropas veteranas: su guardia alemana de lansquenetes (soldados profesionales del Imperio germánico), formada por unos tres mil efectivos. Además de ese refuerzo, el cardenal Giovanni Salviati, legado del papa, publicó una indulgencia para todo el que combatiese a los rebeldes de Espadán.
Ajusticiamientos y venta como esclavos
La batalla final, el 18 y 19 de septiembre, fue el final de la resistencia musulmana en la sierra. Tras la Guerra de Espadán y una cifra posible de varios miles de muertos en el bando musulmán, tanto en batalla como ajusticiados posteriormente, muchos de quienes sobrevivieron a las armas de los vencedores fueron vendidos como esclavos, y todos obligados a bautizarse. Las mezquitas se transformaron en iglesias y se sometió a la población vencida a fuertes multas económicas. De las ventas de esclavos musulmanes ha quedado constancia en numerosa documentación de la época.
Encabezamiento de una de las cuentas que hizo el batlle reial de Onda de lo que había ingresado por las confiscaciones a los moriscos rebeldes del término de Onda: “Rebudes fetes per mi, Luis Perez, batle de la vila de Onda, de manament e provisió dels spectable don Jheronim de Cabanyelles, regent de la llochtinença general en lo Regne de Valencia, de les moreres per mi arrendades dels moros rebelles a sa Magestat que estaven retrets en la Serra de Spadan”.
La guerra de Espadán (1526). Una cruzada en la Valencia del Renacimiento es el libro, publicado por el Ayuntamiento de Segorbe el año 2001, en el que Juan Francisco Pardo Molero comenzó su investigación sobre estos hechos. Sobre la base de su trabajo, se han publicado otros que posteriormente han aportado más luz sobre la revuelta de Espadán. “De los diversos focos en que se desarrolló el conflicto entre musulmanes y cristianos en la Corona de Aragón, el más duradero y consistente fue el de la Sierra de Espadán”, concluye.
100.000 valencianos expulsados en 1609
En 1609, el emperador Felipe III decretó la deportación de los musulmanes bautizados de los reinos de España, que se prolongó hasta 1614. Comenzó en el Reino de Valencia y fue la más importante numéricamente, con la expulsión estimada de algo más de 100.000 personas, alrededor de la tercera parte de la población total del momento. Este decreto fue sucedido por dos batallas, la del Cavall Verd y la de la Muela de Cortes, ambas acaecidas a finales de 1609, que acabaron en victoria cristiana y aceleraron el embarque de los vencidos hacia el norte de África desde diversos puertos valencianos.
La magistrada instructora ve indicios de que el agitador ultra pagaba por un destino "que no era el que finalmente usó, siendo el importe inferior al que le correspondería por el trayecto efectuado realmente"
Hemeroteca - Una jueza pide a Renfe vídeos de Vito Quiles en el AVE, imputado por estafa al viajar a Madrid con billetes para Albacete
La jueza ha procesado al agitador ultra Vito Zoppellari Quiles por un presunto delito de estafa cometido contra Renfe. La titular de la Plaza número 5 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Alicante, en un auto dictado el pasado 16 de septiembre, considera indiciariamente acreditado que Zoppellari Quiles realizó hasta nueve desplazamientos en AVE “abonando el importe correspondiente a un destino que no era el que finalmente usó, siendo el importe pagado inferior al que le correspondería por el trayecto efectuado realmente”.
El auto, adelantado por El Plural y al que también ha tenido acceso este diario, cifra el importe total pagado por estos viajes en 308,80 euros, “cuando lo que correspondía pagar hasta el destino final realmente efectuado sería de 780,45 euros”. “Resulta una diferencia de 471,65 euros que reclama la parte denunciante”, dice la resolución en referencia a Renfe.
La entidad pública empresarial también reclama, además, por la utilización de los servicios Executive sin título habilitante la suma de 400 euros. Así, en total, el perjuicio económico directo se eleva a un total de 871,65 euros. Quiles, según la instrucción del procedimiento, acostumbraba a comprar billetes más baratos con destino a una parada intermedia de su recorrido (por ejemplo de Alicante a Albacete a pesar de que, según acreditó Renfe, bajaba en Madrid).
El auto, que no es firme, emplaza al Ministerio Fiscal a formular en el plazo de 10 días el escrito de acusación o bien a solicitar el sobreseimiento o excepcionalmente la práctica de diligencias complementarias.
La magistrada ve indicios suficientes para ir a juicio
Por otro lado, en un auto dictado el pasado 9 de septiembre, la jueza desestima la petición de sobreseimiento libre por parte del abogado del ultra, Juan Gonzalo Ospina.
La resolución, a la que también ha tenido acceso este diario, considera, en la línea de la postura del Ministerio Público, que no procede el sobreseimiento libre ni el sobreseimiento provisional subsidiariamente solicitado por la defensa del agitador “al estimarse que del resultado de las actuaciones practicadas sí que existen indicios que permiten continuar con el procedimiento debiendo ser valorados en la fase del juicio oral ante el tribunal que corresponda”.
El Ayuntamiento de Madrid publica las condiciones que regirán la futura concesión: irá del año 2027 a 2035 y obligará a gastar al menos 12 millones de euros en modernizar o crear nuevas atracciones
El Parque de Atracciones de Madrid acaba su concesión a 60 años
El Gobierno municipal de José Luis Martínez-Almeida acaba de desvelar las condiciones que exigirá a las empresas aspirantes a explotar el Parque de Atracciones de Madrid durante los próximos años, una instalación municipal que finaliza su actual concesión en septiembre de 2027. Será a cambio de una importante inversión -al menos 15 millones de euros- y nuevas atracciones, de mantener los contratos de todos sus trabajadores y de un porcentaje de la facturación anual del recinto, entre otros requisitos.
Los detalles de la licitación, a los que ha tenido acceso Somos Madrid, indican que la propuesta para crear nuevas atracciones será lo que más peso tenga en el concurso por la gestión del parque durante los próximos ocho años, hasta el 2035. Los operadores privados interesados podrán presentar proyectos que incluyan entre 15 y 40 millones de inversiones, la mayoría (el 80%) deberá dedicarse a modernizar o crear nuevas atracciones, mientras el resto deberá emplearse en mejorar la accesibilidad y el ahorro energético. Estas inversiones -que no incluyen el coste del mantenimiento ordinario- deberán estar ejecutadas en su mayoría durante los tres primeros años de explotación.
El Ayuntamiento de Madrid también exige un canon de al menos 400.000 euros al año por explotar los 200.000 metros cuadrados de los que consta el Parque de Atracciones, además del 8% de todos los ingresos anuales de la explotación: taquilla, lo que vendan los restaurantes, las tiendas o lo que se obtenga por las cesiones del recinto. Este importe es el mínimo marcado por Cibeles, pero las empresas podrán ofrecer recompensas mayores al erario público. En el concurso también tendrán peso –menor– los descuentos a determinados colectivos y otras prestaciones gratuitas.
El tercer condicionante para las empresas que quieran optar a la concesión es la de subrogar los contratos de los 249 empleados actuales del parque, 222 de ellos fijos y 27 de tipo fijo discontinuo. Sus salarios suman más de cinco millones de euros al año.
Por último, el consistorio establece unos baremos mínimos sobre las empresas que pueden optar a este concurso: deberán haber gestionado parques temáticos o similares con al menos medio millón de visitantes al año y acreditar un volumen de negocio superior a los 13 millones de euros anuales, lo que reduce considerablemente el número de posibles candidatos a esta explotación. La compañía que actualmente gestiona el recinto, Parques Reunidos, es una de las que podría presentarse para ampliar una licitación que se remonta ya a varias décadas.
El Ayuntamiento de Madrid recibirá ofertas durante tres meses, hasta mediados de diciembre. Y espera comenzar la nueva concesión el 28 de septiembre del año 2027. El periodo de explotación se extenderá hasta el 5 de octubre de 2035, fecha en la que todas las instalaciones del parque pasarán a ser propiedad del consistorio. El equipo de Almeida espera que para entonces el Gobierno municipal tenga una imagen clara del futuro de los espacios comerciales de la Casa de Campo, ya que el zoo también finalizará la explotación actual en esas fechas.
Cuatro atracciones cerradas
La extensa documentación sobre el Parque de Atracciones publicada por el Ayuntamiento incluye las fichas de todos los ingenios mecánicos del recinto, entre ellos varios que fueron cerrando por distintos motivos y que permanecen actualmente clausurados. Están en el dique seco la Cueva de la Tarántula o Fantasía, el recorrido en barcas por recreaciones de diferentes países del mundo que acabó teniendo que prohibir el acceso por perder la vigencia del título habilitante, indica el consistorio.
Una de las escenas de la atracción Fantasía, ya clausurada
Tampoco funcionan ni el cine 4D, ni el Teatro Kalimba ni el simulador virtual, que tuvo que cerrar recientemente por problemas de sincronización entre sus movimientos y la proyección que mostraba. Algunos espacios de restauración o de recuerdos en forma de fotografías tampoco funcionan a día de hoy.
Pese a estos espacios sin uso, el Parque de Atracciones de Madrid consigue atraer cada año a cerca de un millón de visitantes, la mitad que el Parque Warner. Estas instalaciones de entretenimiento sobre suelo público abrieron el 15 de mayo de 1969 con una concesión inicial de 35 años que se ha ido ampliando hasta finales de septiembre de 2027, cuando llegará el nuevo operador para el que ahora se acaba de abrir concurso.
Actualmente, el Parque cuenta con más de 30 atracciones, pero a lo largo de los 58 años de funcionamiento se han sustituido una cuarentena de atracciones por otras nuevas como, por ejemplo, Los 7 picos, La noria, El barco pirata, El barco del Mississippi, La casa magnética, Los caballos del oeste, Jet star o el Enterprise, entre otros. Su ampliación más importante fue la que tuvo lugar en los años 90 del siglo pasado, cuando llegaron los aparatos de la zona del Maquinismo como las sillas voladoras, Aserradero o Rotor. En 2005 y 2006 llegaron las dos grandes montañas rusas del parque, Abismo y Tarántula. La última ampliación se llevó a cabo en dos fases (2014 y 2018) para la aparición del espacio infantil Nickelodeon.
Las sillas voladoras del parque de atracciones de Madrid
Tres días dan para mucho en Sevilla. Esta es mi ruta para conocer el Alcázar, las Setas, la Giralda, el Parque de María Luisa, Triana y algunos de los grandes clásicos de su gastronomía
Cuando el verano se acaba: cinco viajes de dos días perfectos para alargar la sensación de vacaciones
Hay dos momentos especialmente buenos para visitar Sevilla. Uno, en primavera, cuando entre marzo y abril los naranjos de las calles se llenan de azahar y su aroma embriaga y enamora a cualquiera que pone los pies en ella. Y otro, cuando por fin se va el sofocante calor del verano, entre finales de septiembre y comienzos de octubre, y la ciudad vuelve a respirar y a pedir calle. Por eso, si estás pensando en dedicarle una escapada a Sevilla de dos o tres días, este es uno de esos momentos perfectos.
Verás que Sevilla es una ciudad fácil de disfrutar, y te voy a contar por qué. Tiene fama de ser una de las capitales más bonitas de España, pero esa conclusión es mejor que la saques tú cuando la recorras con calma. Para eso no necesitarás más que tus pies, porque caminando podrás recorrer su centro histórico, entrar en algunos de sus grandes monumentos, perderte por Santa Cruz, cruzar el Guadalquivir hasta Triana, descubrir plazas, parques y palacios, y terminar el día, entre tapas, en alguna terraza donde ya se agradece el tan ansiado fresquito.
Con 72 horas vas bien para conocer la mayoría de sus atractivos más imprescindibles. Yo te recomendaría al menos un día más, aunque sea para apretar menos la agenda y vivir la ciudad con más calma, con más tiempo para pararte a mirar sin prisas. Pero si es tu primera vez, con tres días tienes suficiente para irte de Sevilla con ganas de volver en cuanto puedas.
Las Setas con la Giralda al fondo, en Sevilla.
Día 1: la Sevilla de los grandes monumentos
Yo empezaría el viaje por el corazón monumental de Sevilla, y lo haría temprano. El Real Alcázar es una de esas visitas que merece la pena disfrutar sin tener todavía medio día de caminata encima, así que reservaría buena parte de la mañana para recorrer sus palacios, patios y jardines. Es uno de los grandes imprescindibles de la ciudad y, si es tu primera vez en Sevilla, aquí tienes una de esas visitas que no conviene pasar por alto.
Además, si tu escapada coincide con estas semanas de finales de septiembre y octubre, se pueden hacer visitas teatralizadas nocturnas al Alcázar. Una forma diferente de conocer el monumento y, sobre todo, de aprovechar esas temperaturas que ya permiten volver a disfrutar de Sevilla al aire libre.
Al salir del Alcázar tenemos a pocos pasos otro de los grandes iconos de la ciudad, la Catedral y la Giralda. Yo dedicaría tiempo a las dos. La Catedral sorprende por sus dimensiones y por todo lo que conserva en su interior, como la tumba de Colón, mientras que subir a la Giralda permite cambiar completamente de perspectiva y ver desde arriba buena parte del centro histórico. Mide casi 95 metros de altura, pero tranquilo, para llegar a sus campanas solo tendrás que subir 17 escalones.
El Real Alcázar de Sevilla.
Después toca bajar el ritmo. Desde aquí podemos entrar en Santa Cruz y simplemente dejarnos llevar por sus calles, plazas y pequeños rincones. No es difícil perderse. El Callejón del Agua, la Plaza de Santa Cruz, la Plaza de los Venerables o los Jardines de Murillo nos permiten conocer esta parte de la ciudad sin necesidad de seguir una ruta definida. Aquí se agradece caminar sin rumbo fijo.
Volviendo a la catedral, pasarás sí o sí junto al Archivo de Indias, que puede ser muy interesante para quienes quieran conocer la relación de Sevilla con la historia de América. Desde allí podemos continuar hacia la Plaza del Cabildo –tendrás que buscarla bien porque está bastante escondida– y después ya estarás a un paso del Arenal.
Sevilla es una ciudad que mira a su río, no se entendería la ciudad sin él, y la Torre del Oro, el paseo junto al Guadalquivir y los alrededores de la Maestranza nos ofrecen otra cara de Sevilla, más abierta y menos laberíntica que la del centro histórico.
El Pabellón Mudéjar de la Plaza de América de Sevilla.
Día 2: Plaza de España, palacios y el centro de Sevilla
El segundo día cambiaría completamente de escenario y empezaría en el Parque de María Luisa. De nuevo, te recomiendo tomártelo con cierta calma. Para entenderlo viajamos en el tiempo, hasta la Exposición Iberoamericana de 1929, ya que aquí vamos a encontrar algunos de sus pabellones más espectaculares, como el Pabellón Mudéjar, el Pabellón de Bellas Artes o el Pabellón Real, todos obra del arquitecto sevillano Aníbal González, al igual que lo es la Plaza de España: la que va a ser la gran protagonista de tu día. Esta plaza es posiblemente el monumento más representativo de la ciudad, y cuando la veas en persona entenderás por qué.
Desde aquí podemos regresar hacia el centro caminando y dedicar la siguiente parte del día a unas de las particularidades de Sevilla que mejor se esconden: sus palacios. Casa de Pilatos, el Palacio de la Condesa de Lebrija y el Palacio de las Dueñas son tres opciones sorprendentes, sin duda, pero no intentaría visitarlos todos en una misma escapada. Elegiría uno de ellos en función de lo que más te interese y dedicaría tiempo a disfrutarlo. Cualquiera de ellos permite descubrir esa Sevilla de patios, azulejos, jardines y arquitectura palaciega que muchas veces queda en segundo plano frente a los grandes monumentos.
A última hora de la tarde nos acercaremos hacia la Plaza del Salvador. Es un sitio perfecto para hacer una parada rápida y tomarnos algo de pie, en la propia plaza, cuando ya no da el sol. Pero nuestro objetivo realmente es llegar a las Setas, cuyo nombre oficial es Metropol Parasol. Esta enorme estructura de madera se ha convertido con los años en uno de los símbolos de la Sevilla contemporánea y desde su mirador tenemos otra panorámica interesante del centro histórico.
Las Setas de Sevilla.
Día 3: Triana y la Sevilla que está al otro lado del río
Para el tercer día cruzaría el Guadalquivir y me iría a Triana. Aquí el objetivo no es encadenar monumentos, sino pasear y entender un barrio que tiene una personalidad muy marcada. Podemos empezar por el Puente de Isabel II, el popular Puente de Triana, y desde allí recorrer algunas de sus calles más conocidas.
La calle Betis es la más evidente, en paralelo al río, pero merece la pena entrar también hacia el interior y caminar por Pureza, Alfarería o los alrededores de la iglesia de Santa Ana. Triana conserva buena parte de esa mezcla de tradición, comercios, cerámica y vida de barrio que lo hace diferente al centro histórico. El Mercado de Triana es otro punto que podemos incorporar al paseo, especialmente si queremos ver el barrio en uno de sus espacios más cotidianos.
Y aquí dejaría que el día avance sin demasiadas prisas ni un listado interminable de visitas, que suficiente hemos tenido ya los dos días anteriores. Una de las mejores cosas que tiene Triana es precisamente que se disfruta caminando, entrando por una calle, saliendo por otra y acercándonos de vez en cuando al río.
El Puente de Triana, en Sevilla.
En un momento dado incluso puede surgirnos un plan para cenar por la calle Betis, pegados al Guadalquivir. Pocas cenas pueden tener mejores vistas en Sevilla, con el río delante, la Torre del Oro detrás y la Giralda al fondo.
Pero si queremos seguir viendo ciudad, siempre podemos volver hacia el centro cruzando de nuevo el río y continuar el paseo por el entorno del Arenal y el río. Si todavía tenemos ganas de seguir caminando, podemos acercarnos hasta la zona de la San Lorenzo o la Alameda, donde tampoco faltará ambiente para terminar el día tomando algo.
Si todo esto durante tres días te ha sabido a poco, apunta dos cosas más. Una: el Museo de Bellas Artes, que bien merece una visita para completar la escapada con una de las pinacotecas más importantes de España. Y otra: subir hasta lo más alto de Torre Sevilla, popularmente conocida como “La Pelli” (porque su arquitecto fue César Pelli). Desde allí la ciudad queda literalmente a nuestros pies.
La Torre del Oro, en Sevilla.
Once tapas imprescindibles de Sevilla
No podemos terminar este recorrido por la capital hispalense sin mencionar algunos de sus templos gastronómicos, para que tú elijas el que más te llame en el momento que mejor te venga.
En Sevilla hay bares donde el camarero puede gritar “¡dame una!” y en cocina ya saben perfectamente qué tiene que salir, sin necesidad de especificar nada más. Para una primera toma de contacto con el tapeo sevillano, yo me apuntaría estos nombres, que nunca fallan: El Rinconcillo y sus espinacas con garbanzos, que presume de ser el bar más antiguo de Sevilla, aunque hoy el turismo se haya hecho con él; La Barbiana y sus tortillitas de camarones, crujientes y esponjosas al mismo tiempo que te acercan a Sanlúcar de Barrameda en Sevilla; Las Columnas y el montadito de pringá, donde si eres capaz de alcanzar la barra para pedir ya puedes considerarte un sevillano más; Blanco Cerrillo y los boquerones en adobo, hasta donde te llevará tu olfato; y Casa Ricardo y sus croquetas de jamón, posiblemente las más cremosas que hayas probado jamás.
Las opciones continúan con la ensaladilla del Donald, con la patata y la mayonesa en su punto; el jamón de Las Teresas, de ese que se funde en el paladar; y la tarta vegetal del Patio San Eloy, que, si lo quieres hacer bien, has de ir al de la calle San Eloy para sentarte en sus escalones de azulejos. Y, si cruzamos el río hasta Triana, hay otras dos paradas que tampoco dejaría fuera: la punta de solomillo de Las Golondrinas, donde tampoco pasaría por alto sus champiñones; y el solomillo con ajo de Sol y Sombra, de típica ambientación taurina. El bonus lo dejo para El Tremendo, porque en Sevilla también hay bares famosos simplemente por cómo tiran la cerveza: bien fría y con la espuma perfecta.
Alexandria Ocasio-Cortez no se quería ir del Bronx, solo se proponía cambiarlo. Ahora lo imagina en otra dimensión, en todo el país
La primera película que Robert De Niro dirigió tiene el mismo título de este artículo. En ella interpreta a un vecino del barrio, un conductor de autobús, que ve cómo su hijo es seducido por el grupo mafioso que controla la calle. Mean Street[Malas calles], es otra historia de violencia urbana de un joven Martin Scorsese, en la que también De Niro se mueve en buena parte por el mismo paisaje. Ambos conocieron el áspero Bronx antes de ser artistas. En un viaje a Nueva York, le pedí consejo a un amigo que vivía en la ciudad para visitar el barrio. Me señaló en qué estación de tren bajar, cuáles eran los sitios más seguros y, finalmente, me indicó una avenida por la que podía pasear. ¿Hasta dónde?, le pregunté al ver que no me lo decía. Te vas a dar cuenta solo, me contestó. Efectivamente, después de una caminata frente a tiendas, delis y peluquerías, al llegar a una esquina, mientras aguardaba a que la luz del semáforo me dejara cruzar, vi, en la acera contraria, varios pares de ojos de unos cuerpos apoyados en el alféizar del ventanal de una cafetería que me invitaban a no hacerlo. Este es el barrio donde nació, creció y al que regresó al morir su padre, una vez acabados los estudios, para trabajar en un bar de camarera y ayudar a su madre, la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, posible candidata demócrata en la carrera presidencial de 2028.
El sitio PolitiFact, un verificador de datos y hechos de la política estadounidense, registra que en 2011 el socialismo aún era tabú y que su simple mención en la conversación pública provocaba encendidos debates. Con ironía, pero no sin desdén, se dice aún “S-word”, la palabra que empieza con “S”, al igual que se usa con corrección N-word, por nigger, el insulto racial dirigido a las personas negras. Ya no es así (al menos, con el socialismo) porque desde el enfrentamiento de Bernie Sanders con Hillary Clinton en 2016 y el posterior triunfo de Trump, las cosas cambiaron. Quizás de manera acelerada con la llegada de Zohran Mamdani a la alcaldía de Nueva York. Hoy la palabra forma parte del nombre de la facción demócrata con más fuerza en el partido: Socialistas Democráticos de América (DSA, por sus siglas en inglés).
Cuando en 2018 Alexandria Ocasio-Cortés ganó un escaño en el Congreso, el New York Post de Rupert Murdoch abrió la portada con un titular sensacionalista: “¡ALERTA ROJA!” y el presentador Sean Hannity de Fox News (también de Murdoch), dijo que la nueva congresista era «verdaderamente aterradora». La cuestión es que el trumpismo, al normalizarse como un tsunami destructor de todas las costuras institucionales y habiéndose profundizado la crisis social y económica que prometía revertir, ha conseguido lo imposible: naturalizar la socialdemocracia en Estados Unidos.
“Se supone que las mujeres como yo no debemos presentarnos a las elecciones. No nací en una familia rica ni influyente... Esta elección enfrenta a la gente y al dinero. Nosotros tenemos a la gente, ellos tienen el dinero. Es hora de que reconozcamos que no todos los demócratas son iguales. Que un demócrata que acepta dinero de las grandes empresas y se lucra con las ejecuciones hipotecarias, no vive aquí, no envía a sus hijos a nuestros colegios, no bebe nuestra agua ni respira nuestro aire, no puede representarnos bajo ningún concepto. Lo que el Bronx y Queens necesitan es Medicare (salud pública) para todos, universidad pública gratuita, una garantía federal de empleo y una reforma de la justicia penal.” Esto era lo que Ocasio-Cortez decía en la campaña de 2018 y es lo mismo que plantea hoy pero no solo en el barrio; ahora en un territorio bañado por dos océanos.
Esto es algo elemental, mínimo, ni siquiera nuevo bajo el sol, pero Donald Trump, el MAGA y el ejército tecnofeudal de Silicon Valley con su mal hacer lo están convirtiendo en un programa de vanguardia.
Michael Harrigton fue uno de los fundadores del DSA y los hermanos Kennedy (a excepción del negacionista Robert, el actual secretario de Salud) le prestaron atención. El presidente John F. Kennedy, siguiendo los estudios de pobreza de Harrigton, diseñó un programa para recuperar los barrios marginales, eliminar el hambre y proveer atención médica. Kennedy, como se sabe, fue asesinado pero su sucesor, Lyndon B. Johnson, llevó adelante el proyecto. Aquel esfuerzo realizado con la ampliación de las prestaciones de la Seguridad Social redujo la tasa de pobreza fijada en 22,4% en 1959 hasta el 11,1% en 1973. Hoy parece una meta utópica frente al actual modelo distópico estadounidense.
Harrigton representaba el ala izquierda de los demócratas y se consideraba a sí mismo un posibilista. El Post, Fox y el propio Trump llaman a esto comunismo, lo cual, en contraste, hay que interpretarlo como un atributo. Alexandria Ocasio-Cortez lo define como “el ala izquierda de lo posible” y, al igual que Sanders viene planteando desde 2016, ella propone –con todo el sector caoba de su propio partido fervorosamente en contra–, además de empleo y sanidad universal, igualdad de derechos para las mujeres y las minorías étnicas y sexuales. Buena parte de este programa aún es viable en Europa (en Suecia, afortunadamente, acaba de ser refrendado) aunque se está trabajando a conciencia en el resto del continente para barrer con todo. Ernesto Cardenal le dedicó un poema, una elegía, a otro poeta, Joaquín Pasos, en la que pedía recordarle cuando tuviéramos puentes, carreteras, tractores y buenos gobiernos. En medio del desplome, aún nos quedan cosas que, seguro, serán motivo de nostalgia cuando, a la inversa del poema, nos hayan dejado sin nada. Desde el Bronx, esta joven congresista promete trabajar para levantar lo que han destruido.
No está sola. El triunfo de Mamdani –al que Steve Bannon saludó señalando el peligro que representa para MAGA– se suman las nuevas alcaldesas Janeese Lewis George en Washington, Katie Wilson en Seattle, además de muchas otras ciudades controladas por el DSA, así como su creciente presencia en las legislaturas estatales y en el Congreso, conforman un frente que debilita las críticas del viejo partido.
Jonathan Cowan, quien dirige el influyente think tank demócrata Third Way, compara a los socialistas con el movimiento MAGA de Trump, una vanguardia que acabó cooptando al Partido Republicano. «En mi opinión“, opina Cowan, ”suponen una amenaza mortal para el Partido Demócrata“. Si bien Kamala Harris se acercó al movimiento y la matriarca Nancy Pelosi elogia (con la boca pequeña) a Alexandria, hay una honda preocupación de perder el poder en manos de una revolucionaria hija de latinos que en Camelot –piensan muchos sin decirlo– formaría parte del personal de servicio.
Alexandria Ocasio-Cortez no se quería ir del Bronx, solo se proponía cambiarlo. Ahora lo imagina en otra dimensión, en todo el país. Hay una mirada popular sobre la evolución del carácter que supone un cambio en la intención de transformar el mundo para, según pasan los años, reducir ese deseo a un propósito más modesto: cambiar en uno mismo aquello que pueda ser mejorable. Ocasio-Cortez se opone, de momento, a esa visión y sube la apuesta. Ella quiere cambiar Estados Unidos y lo explica en tribunas como la del Bronx diseminadas por todo el territorio. Desde la izquierda, se asemeja a una superación pacífica de la tesis foquista de los años setenta cuando se pedían, uno, cien, mil vietnams. Este modelo es el que parece usar hoy Trump, de manera literal, en las ciudades americanas para, mediante el ICE, desterrar violentamente a los inmigrantes. En la vereda de enfrente –de MAGA y de buena parte de su propio partido–, Ocasio-Cortez se opone.
¿Cómo a alguien que creció en las calles de un barrio junto a otros niños hispanos como ella, afroamericanos y muchos más procedentes del sur de Asia se la podría convencer de que hay que limpiar el barrio en lugar de restaurarlo? Que hay que mejorar la vida en lugar de eliminarla (tal y como está haciendo el Gobierno actual). En la película de Scorsese las calles eran malas y lo advertía desde el título. Los seguidores del DSA, en cambio, esperan otro final.
Once años después de que el Tribunal Supremo obligara a recuperar el PGOU de 1986, la ciudad aprueba un nuevo plan urbanístico, el primero bajo la ley de ordenación territorial del Gobierno de Moreno, que incrementa el suelo urbano en 13 millones de metros cuadrados y abre la puerta a desarrollar hoteles en suelo rústico común
Marbella se agarra a la vía abierta por el Gobierno de Moreno para construir en suelo rústico
Pasado un cuarto de siglo del apogeo de Jesús Gil y todo lo que siguió, Marbella tiene un nuevo orden urbanístico. Ha hecho falta un plan efímero, una sentencia del Tribunal Supremo, regresar durante once años a 1986, una nueva ley andaluza y la tramitación de un nuevo plan durante casi cuatro para llegar a esto: el Plan General de Ordenación del Municipio (PGOM) de Marbella, que se aprobó este viernes en Pleno extraordinario, con los votos a favor del PP, Vox y Opción Sanpedreña, y la abstención del PSOE.
El documento, que establece el modelo de ciudad y sus pautas generales, devuelve el municipio emblemático de la corrupción urbanística a la senda de la legalidad ordinaria sin sacarlo del escaparate de las golosinas inmobiliarias: promete más metros y más facilidades para edificar, incluso en suelo rústico, en un territorio jugosísimo para los inversores. De los 117 millones de metros cuadrados que tiene el término municipal, 53 millones serán suelo urbano, 13 más que hasta ahora, y 64 millones rústico, que engloba las anteriores categorías de rústico y urbanizable.
La alcaldesa Ángeles Muñoz (PP) vende el plan como la gran oportunidad para paliar la escasez de vivienda, y ha recordado que el 20% será vivienda pública protegida, que es lo que exige la nueva Ley de Vivienda Andaluza. En la última década, el precio de compra en Marbella se ha duplicado hasta rozar los 6.000 euros por metro cuadrado, y el alquiler se ha encarecido aún más, multiplicándose por 2,4, según los informes de Idealista. Muñoz espera que la incorporación de nuevas bolsas de suelo haga bajar el precio, pero el mercado inmobiliario de Marbella está muy orientado al lujo por el turismo y las segundas residencias.
También habrá oportunidades de construir en el rústico, en el que se incluyen 32 millones de metros cuadrados de suelo común “susceptible de transformación urbana”. Las condiciones, ahora, las marca la Ley de Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (LISTA), aprobada en 2021 por el Gobierno de Juan Manuel Moreno para destrabar los nudos de la antigua LOUA. El Tribunal Constitucional validó el inciso que ahora permite a los municipios implantar usos “industriales, terciarios o turísticos” de “interés público o social” en suelo rústico común, en teoría, “con carácter extraordinario”.
La alcaldesa se ha felicitado en ocasiones de la manga ancha que da la nueva norma andaluza y advirtió en 2024 que el PGOM continuará con la “tarea de simplificar y flexibilizar” los usos en estos terrenos, y abrió las puertas de par en par aprovechando la indeterminación del concepto “extraordinario”: universidades, grandes equipamientos (como una ciudad deportiva), centros educativos, sociales e incluso industriales. Es decir, en Marbella hay 32 millones de metros cuadrados de nueva disposición para una finalidad industrial, turística o terciaria.
18.000 viviendas ilegales: “Va por ellos”
Al plan también se le medirá por su éxito para superar el gran problema histórico de la ciudad: el limbo en el que están las edificaciones construidas sin escrúpulos en los años 90 y 2000. La alcaldesa ha dicho que hay “18.000 viviendas que se quedaron fuera de la regularidad”, más de un millar sin licencia. Algunos edificios tienen desde hace años orden judicial de demolición, y han sido un quebradero de cabeza para la ciudad, y para la alcaldesa en particular, multada por el Tribunal Superior e investigada por la Fiscalía por no ejecutar una de esas resoluciones. El Ayuntamiento tiene un informe de 2021 que estima en 246 millones el coste de cumplir las sentencias.
Arco de Marbella, en una imagen de archivo
La regidora ha reiterado estos meses que su objetivo era “encajarlas” en el nuevo plan, y este viernes lo ha repetido ante el Pleno: “Los propietarios de buena fe saben que defendíamos sus intereses patrimoniales (…) A partir de este momento, [tienen la] garantía que les otorga el plan general”. El concejal de Urbanismo, José Eduardo Díaz, ha llegado a decir que el plan va “por ellos especialmente”.
El problema es que esos encajes ya motivaron que el Tribunal Supremo tumbara el Plan General de 2010 y no hay certeza de que no vuelva a ocurrir. Díaz ha dicho que han trabajado con el “objetivo” de “blindar el plan de los envites judiciales”.
Primer plan bajo la nueva ley
Hay acuerdo general de que el plan es la única herramienta capaz de dar seguridad jurídica tras los años negros, la nulidad de la primera solución y once años de provisionalidad. “Es una noticia muy positiva”, subraya Susana González de Lara, decana del Colegio de Arquitectos, quien cree que el resultado dependerá de “la capacidad del consistorio” y del Plan de Ordenación Urbana (POU). Será ese documento el que resuelva la situación en que queda cada edificio ilegal.
Marbella es la primera en aprobar un PGOM bajo la LISTA y la alcaldesa ha sacado pecho, aunque desde la oposición se advierte que ser “cobayas” expone a reveses inesperados. Hay un nexo: José María Morente, uno de los artífices de la LISTA (Director General de Urbanismo y Ordenación del Territorio en 2019) es también cabeza pensante del plan, como Director General de Urbanismo en Marbella (2017-2018 y 2020-2023).
“El PGOM es un documento imprescindible para la ciudad, porque Marbella sufrió una desidia total: se han vendido suelos de equipamiento, de zonas verdes, no se ha previsto el desarrollo de infraestructura acorde al desarrollo residencial…”, señala Isabel Pérez, portavoz del PSOE. También ha coincidido la oposición en alabar el trabajo técnico del equipo liderado por María Medina.
Sin embargo, hace tiempo que los socialistas alertan de que una cosa es el documento y otra las decisiones urbanísticas. Un ejemplo: este jueves, un día antes de aprobar el plan, se adoptaron tres planes con más de 6.800 viviendas en Marbella Este, lo que hubiese requerido, en opinión de los socialistas, un informe sobre todo el conjunto.
En los últimos años, el Ayuntamiento de Marbella ha aprobado planes parciales, estudios de detalle y áreas de transformación urbanística capaces de cambiar Las Chapas de arriba abajo, con multimillonarias inversiones previstas para hoteles en Río Real, Las Dunas, La Vizcaína o la Residencia Tiempo Libre. “El fondo de Pelayo Cortina Koplowitz consigue 145 millones de Goldman Sachs para levantar un recinto de salud de lujo en Marbella” es una noticia de esta semana, donde se explica que costará 400 millones y se ubicará junto al futuro Four Seasons. “Estos proyectos los meten en la aceleradora. ¿Para qué tanta prisa teniendo un plan en capilla?”, se pregunta Javier de Luis, miembro de Ecologistas-Malaka, quien subraya el largo impasse de once años, con la coda final de otros siete meses desde que la Junta de Andalucía dio luz verde.
Recreación del resort de salud proyectado en Marbella
De Luis, que fue concejal independiente del PSOE en tiempos de Gil y Malaya, es muy crítico porque ve patrones comunes con aquella época, y cree que donde antes se vulneraba la ley sin complejos, ahora se reforma la ley para amparar lo que antes quedaba fuera. “Gil intentó recalificar 17 millones de suelo quemado, y la Junta le dijo que era una barbaridad. Ahora proponen recalificar 30 millones, muchos se han quemado mil veces y a los que les va a afectar la limitación de 30 años”. Otro ejemplo: el viejo límite marcado por la autovía ha sido borrado. “Es una ley a medida de los promotores”.
Once años de solución provisional
El equipo de gobierno dice que el objetivo es aportar estabilidad y seguridad jurídica tras más de una década con el urbanismo en tenguerengue. En 2015, el Tribunal Supremo anuló el PGOU aprobado en 2010 porque se metía en lo que no debía: legalizar construcciones de la época del GIL y pre-Malaya. Poner orden en ese desaguisado histórico, con una inédita retirada de competencias durante un lustro, era más o menos el encargo que del Gobierno andaluz recibió Manuel González Fustegueras, el “señor Lobo” le llamaron, pero el Supremo concluyó que dar carta de naturaleza a la ilegalidad iba demasiado lejos.
La consecuencia inmediata de la nulidad fue la resurrección del plan de 1986, elaborado por Alfonso Peralta cuando Marbella tenía 75.000 habitantes, menos de la mitad de los que tiene ahora. El gobierno municipal, que por entonces (2015-2017) lideraba un alcalde del PSOE por única vez desde que Muñoz llegó al poder en 2007, vaticinó entonces que todo se enderezaría rápido, con un nuevo plan en un lustro. Pero pasaron once años en los que rigió un plan de los 80 con parches y adaptaciones. La paradoja es que ese plan tuvo más vida después de muerto que en su primera etapa, en la que Gil y los que le siguieron (Roca, Julián Muñoz, Marisol Yagüe) lo maltrataron y sustituyeron sistemáticamente por convenios que engrasaran la cuenta corriente.
Algo ha cambiado también desde el post-gilismo. Si al plan de 2010 se presentaron más de 17.000 alegaciones formales, ahora apenas ha recibido 180, de las que se han incorporado total o parcialmente 56. De Luis lo atribuye a una desconexión ciudadana, y cree que la historia se repite: “Gil lo decía con más gracia: doblaba el folio y decía ”la mitad para ti y la mitad para mí“. ”Marbella tiene 117 km2, y casi el 80% va a ser urbanizable en la práctica. Se trata de consolidar una ciudad privada, depredadora del recurso principal que es el suelo. Los nuevos desarrollos van a triplicar la población sin triplicar infraestructura: accesos, agua, capacidad de depuración…“, advierte el ecologista.
Para el equipo de gobierno, la prioridad parece haber sido garantizar que se pueda hacer (casi) todo para seguir creciendo, pero que todo sea legal. “Me siento orgullosa de ser de un municipio, donde el Urbanismo siempre ha sido un punto negro, en el que por primera vez el Ayuntamiento se propuso que por primera vez fuese plenamente legal”, ha dicho Muñoz al Pleno. El tiempo dirá si lo consiguió, y si eso es suficiente.
Preparar las plantas para estos meses consiste más en observar y ajustar que en hacer grandes cambios. Diego Olivares, ingeniero agrícola y experto en jardinería, explica cómo hacerlo
Del filodendro al helecho: seis plantas que agradecen la llegada del otoño y que puedes incorporar ya a tu casa
Con la llegada del otoño hacemos cambio de armario, recuperamos las chaquetas y empezamos a cerrar ventanas que hace unas semanas permanecían abiertas todo el día. Y con las plantas muchas veces hacemos algo parecido. Empieza a refrescar y surge la duda: ¿esta maceta debería entrar ya en casa?, ¿tengo que podar ahora?, ¿sigo regando igual?
El problema es que las plantas no entienden de estaciones como nosotros. Lo que perciben es que los días se acortan, reciben menos radiación, bajan progresivamente las temperaturas y cambia la humedad ambiental. Sus necesidades se adaptan a esas nuevas condiciones y nosotros deberíamos hacer exactamente lo mismo.
Preparar las plantas para el otoño consiste, por tanto, más en observar y ajustar que en hacer grandes cambios.
Qué plantas hay que meter dentro de casa
Cuando empiezan a bajar las temperaturas aparece el instinto de proteger las plantas de la terraza metiéndolas en casa, pero meterlas al interior no siempre es un a ayuda para ellas.
Mover continuamente una planta de ubicación no suele ser buena idea, ya que en la naturaleza, las plantas se aclimatan a unas determinadas condiciones y cada cambio de luz, temperatura o humedad les obliga a adaptarse de nuevo y genera lo que se conoce como estrés vegetal. Además, dentro de una vivienda normalmente tenemos bastante menos luz, menor ventilación y, cuando encendemos la calefacción, un ambiente más seco.
Por eso, no deberíamos meter una planta en casa simplemente porque haya llegado el otoño. Lavandas, romeros, olivos, muchas gramíneas y buena parte de las especies mediterráneas están perfectamente preparadas para continuar fuera. Meterlas en el salón probablemente les siente bastante peor que dejarlas donde están.
Lavandas, romeros, olivos, muchas gramíneas y buena parte de las especies mediterráneas están perfectamente preparadas para continuar fuera durante el otoño.
Otra cuestión son las plantas tropicales o sensibles al frío que hemos sacado al balcón o la terraza durante el verano. Muchas plantas que cultivamos habitualmente como plantas de interior sí deberían regresar a casa antes de que las temperaturas nocturnas bajen demasiado.
Más que fijarnos en una fecha, interesa conocer aproximadamente la temperatura mínima que tolera cada especie. Por ejemplo, el ave del paraíso o Strelitzia augusta puede perfectamente aguantar en exterior hasta aproximadamente los 5ºC, así que si no es el caso, mejor dejarla fuera que darle peores condiciones de vida.
Por cierto, si decides hacerlo, antes de meter una maceta dentro, conviene revisar bien hojas, tallos y sustrato. Cochinillas, araña roja, mosca blanca y otras plagas pueden entrar con ella y extenderse después al resto de nuestras plantas.
Podar sí, pero sabiendo para qué
El final del verano también invita a coger las tijeras. Pero otoño no significa automáticamente poda. Podamos para retirar partes dañadas, controlar el tamaño, favorecer una determinada estructura o renovar la vegetación. En algunas especies leñosas y semileñosas, además, una poda regular ayuda a mantener la planta compacta y funcional durante más tiempo. La lavanda es un buen ejemplo. Si dejamos pasar los años sin intervenir, sus tallos van formando madera, la mata se abre y termina deformada y concentrando hojas y flores en los extremos. Tras la floración podemos recortar aproximadamente un tercio del crecimiento, manteniendo siempre parte verde y evitando entrar demasiado en madera vieja, desde donde le cuesta mucho más rebrotar. Con determinadas salvias arbustivas ocurre algo parecido.
La idea no es intentar rejuvenecer de golpe una planta que lleva años envejeciendo, es más, nos va a ser muy difícil llegado a este punto, sino evitar que llegue a un estado envejecido mediante pequeñas podas bien realizadas. Un pequeño truco que nos puede servir: si observamos que la planta ya no flora y comienza a cambiar su cara a una más otoñal, ese es buen momento para meter tijera sin miedo.
En las plantas de interior el planteamiento suele ser diferente. Más que una poda estacional, normalmente necesitan una limpieza: retirar hojas secas o muy deterioradas que han sufrido durante las vacaciones de verano, eliminar algún tallo dañado y controlar puntualmente el tamaño si es necesario.
El verdadero cambio de otoño está en el riego
Si hay algo que casi siempre tendremos que modificar durante las próximas semanas es el riego. En verano, una maceta situada en una terraza soleada puede perder agua a gran velocidad. Tenemos más radiación, temperaturas elevadas y una mayor demanda de agua por parte de la planta y de la propia atmósfera.
No es el caso del otoño, donde todo esto empieza a ralentizarse. Los días son más cortos, disminuye la radiación y bajan las temperaturas. Como consecuencia, una misma cantidad de agua permanece mucho más tiempo en el sustrato.
En verano, una maceta situada en una terraza soleada puede perder agua a gran velocidad. No es el caso del otoño, donde todo todo esto empieza a ralentizarse.
El problema aparece cuando seguimos regando con la frecuencia de agosto aunque las condiciones de agosto ya hayan desaparecido. No hace falta pasar automáticamente de tres riegos semanales a uno. Hay algo bastante más fiable que cualquier calendario: comprobar cómo está realmente el sustrato. Podemos introducir un dedo unos centímetros, levantar las macetas pequeñas para acostumbrarnos a distinguir su peso cuando están húmedas o secas y observar cuánto tarda la tierra en perder humedad después de cada riego. Esto es especialmente importante porque la superficie puede parecer completamente seca mientras unos centímetros más abajo las raíces siguen rodeadas de humedad.
También conviene revisar platos y cubremacetas. El agua que en pleno verano desaparecía rápidamente puede permanecer ahora durante días. Y unas raíces constantemente saturadas tienen menos oxígeno, pierden funcionalidad y son más vulnerables a pudriciones.
Y, sobre todo, no reguemos menos simplemente porque el calendario diga que estamos en octubre. Podemos tener semanas prácticamente veraniegas seguidas de varios días frescos y húmedos, lo que nos dificulta un poco las tareas. Lo ideal ahora sería aprovechar que todavía hace buen tiempo para empapar bien el sustrato de nuestras plantas y observar cómo se va secando. Ahí veremos muchas pistas de lo que nos vamos a ir encontrando las siguientes semanas y de si tenemos que aflojar o mantener el ritmo del riego.
Preparar las plantas para una nueva estación no consiste en hacer más cosas, sino en observar qué está cambiando y ajustar nuestros cuidados en consecuencia.
La protección de la integridad territorial no puede hacerse a costa de la integridad física, la dignidad y los derechos humanos de quienes cruzan esa frontera. Al igual que tampoco puede descargarse sobre una población que necesita recursos, respuestas y certezas
Un peluche tirado en el suelo, en medio del desconcierto, las cargas y los nervios del traslado de cientos de personas desde las playas hasta las instalaciones habilitadas en el puerto. Lo contaba esta mañana en Hoy por Hoy Julia Molina, enviada especial de la Cadena SER a Ceuta. Las imágenes son impactantes, pero más impactante resulta escuchar a dirigentes del PP, incluido su presidente, Alberto Núñez Feijóo, hablar de esas mismas imágenes que estamos viendo todas y todos y seguir recurriendo al lenguaje de la «invasión». Hay algo profundamente preocupante en una mirada política que, ante miles de seres humanos en condiciones extremas, es incapaz de reconocer al otro como un igual en dignidad. Es un problema de educación moral, emocional y democrática. De humanidad.
Al igual que una frontera no suspende los derechos de las personas que la cruzan, sea de forma irregular o con un pasaporte en la mano, tampoco debería borrar nuestra sensibilidad hacia quienes están sufriendo en Ceuta las consecuencias de una batalla política, ideológica e institucional. Cuando ante imágenes de miles de personas en situaciones extremas dejamos de ver vidas concretas y solo vemos una «invasión», lo que entra en juego no es la realidad, sino sesgos y prejuicios profundamente arraigados. Ser racializadas, magrebíes, subsaharianas, pobres o extranjeras las sitúa en el cruce de desigualdades que facilita que sean percibidas antes como una amenaza que como seres humanos. Ese es el terreno sobre el que se construye el lenguaje del odio y de la falsa invasión; el de los prejuicios que convierten la diferencia en desigualdad y la desigualdad en una excusa para excluir, deshumanizar y violentar.
Cuando eso ocurre desaparecen las vidas concretas, dejamos de ver a las mujeres, a las madres que llevan a sus bebés en brazos, a las niñas y niños pequeños, a los adolescentes… a las personas. Pero están ahí y los ven las y los periodistas que están contando sobre el terreno lo que sucede, quienes trabajan desde las organizaciones sociales y, sobre todo, muchas vecinas y vecinos de Ceuta que llevan semanas haciendo algo tan elemental como dar comida, buscar un lugar donde dormir, acompañar y cuidar. En Sidi Embarek, por ejemplo, la solidaridad vecinal sostuvo durante semanas un refugio improvisado para alrededor de 300 mujeres y niños cuando la respuesta institucional no alcanzaba. Esa también es Ceuta y también merece ser mirada
A quienes se preguntan para qué sirven los derechos humanos, la respuesta es bastante sencilla, sirven precisamente cuando las cosas se complican. Cuando hay miedo, conflicto, escasez de recursos y derechos que están siendo vulnerados. Sirven para fijar límites al poder y para impedir que establezcamos jerarquías entre unas vidas y otras. Sirven para saber quiénes somos nosotras y nosotros mismos, quienes queremos ser y del lado de quién queremos estar, si del odio o del amor. Reconocer los derechos de las personas migrantes no significa ignorar el cansancio, el miedo ni las necesidades de una ciudad que lleva semanas soportando una situación extraordinaria. Es necesario repetir hasta la saciedad que los derechos no compiten entre sí. En Ceuta es falso el dilema que obliga a elegir entre seguridad y dignidad, entre quienes viven allí y quienes acaban de llegar, entre proteger una frontera y proteger a las personas.
La protección de la integridad territorial no puede hacerse a costa de la integridad física, la dignidad y los derechos humanos de quienes cruzan esa frontera. Al igual que tampoco puede descargarse sobre una población que necesita recursos, respuestas y certezas. Para eso justo es para lo que están las instituciones, y por eso resulta especialmente grave que el Gobierno de Ceuta se haya declarado en rebeldía a colaborar con el Gobierno central de Pedro Sánchez solo porque para la derecha y extrema derecha este sea, desde la pandemia, el enemigo declarado al que hay que derrocar, odiar y si es posible, enchironar.
Mientras esa disputa continúa, corremos el riesgo de perder nuestra humanidad detrás de las cifras, las competencias, las fronteras y las palabras con las que se desfigura la realidad. Cuando el lenguaje político convierte a personas en amenazas, lo primero que se pierde es su dignidad a nuestros ojos y la nuestra propia. En Ceuta, entre todos esos miles de personas, hay seres humanos esperando simplemente que alguien los vea como lo que son. Incluidos muchos niños que siguen solos… y perdidos.
León XIV pide en su encíclica «desarmar» la IA. Ese desarme no apela a que haya de ser destruida ni tan siquiera detenida completamente en su avance. Apela a evitar que sea el arma en manos de unos pocos para someter a los demás, enriquecerse a su costa y, en última instancia, deshumanizarnos a todos
El 15 de mayo de 2026, León XIV firmó Magnifica humanitas, su encíclica dedicada a «la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial». No es una encíclica contra la inteligencia artificial. Es una reflexión sensata que nos advierte contra un nuevo becerro de oro. Una advertencia frente a la posibilidad de que, fascinados por la IA, acabemos contemplando a las máquinas con admiración, incluso llegando a adorar la inteligencia que nosotros mismos hemos construido, delegando en ella nuestras propias capacidades cognitivas y responsabilidades. Con ello estaríamos renunciando a cualquier cosa que podamos llamar libertad.
La elección del título no es ornamental. León XIV sitúa la inteligencia artificial dentro de una reflexión mucho más amplia sobre la dignidad humana, el bien común, la justicia social y los límites del poder tecnológico. La pregunta que recorre el texto no es hasta dónde llegará la IA, sino hasta dónde la dejaremos ir y qué sucederá con nosotros mientras tanto.
Me gustó especialmente esta referencia del Papa a la IA contemporánea: «Las inteligencias artificiales modernas están más “cultivadas” que “construidas”». Como la inteligencia humana, que ha de ser permanentemente cultivada y no delegada. Sería el mayor contrasentido diseñar inteligencia artificial que se desarrolla y cultiva, aunque sea a partir de arquitecturas de computación neuronal, datos y algoritmos de aprendizaje dados, y embrutecernos nosotros por el camino.
Las máquinas no se quieren unas a otras. Le pregunté a uno de los modelos de IA de ChatGPT si quería a Fable, otro modelo de vanguardia, en este caso de Anthropic, y me dijo que no, que no experimenta afecto, rivalidad ni admiración por ese ni por cualquier otro LLM. Tampoco por nosotros. Las IA no padecen dolor, no contraen compromisos, no aman ni responden moralmente por las consecuencias de sus decisiones. Pueden simular empatía, amor, felicidad, pena o angustia sin sentirlas. Al menos de momento.
Entonces, ¿por qué puede tener sentido que el Papa nos recuerde la grandeza del ser humano? Tal vez porque hemos empezado a compararnos con las máquinas, sobre todo en aquello en lo que salimos mal parados. Son, sin cuestión, más rápidas en los cálculos, almacenan más información, descubren lo oculto en cantidades ingentes de datos y generan textos, imágenes o código como casi nadie e infinitamente más rápido que cualquiera. Muchas voces gritan lo que ya sabíamos, pero ahora como si hubiesen vivido una revelación: ¡Nosotros somos lentos, falibles, olvidadizos, ineficientes, dubitativos, vulnerables, distraídos, envejecemos, enfermamos y tenemos que descansar y hasta dormir!
Por eso Peter Thiel -figura muy influyente y controvertida en Silicon Valley por sus posiciones libertarias y extremadamente conservadoras- cree que hay que construir una nueva torre de Babel, ahora símbolo de un progreso técnico que en la reinterpretación alegórica que hace el Papa en su encíclica está dominado por la soberbia, la fragmentación y la voluntad de poder. No es en esta ocasión una construcción que busque sin más alcanzar el cielo, sino instalar en él los centros de datos, como ya nos ha anunciado Elon Musk que hará.
León XIV pide en su encíclica «desarmar» la IA. Ese desarme no apela a que haya de ser destruida ni tan siquiera detenida completamente en su avance. Apela a evitar que sea el arma en manos de unos pocos para someter a los demás, enriquecerse a su costa y, en última instancia, deshumanizarnos a todos.
Hizo bien el Papa en escribir su Magnifica humanitas. No podemos dejar que el discurso dominante acabe siendo el magnifica intelligentia artificialis de Peter Thiel y otros como él. Thiel, cofundador de Palantir Technologies, la empresa de la guerra digital, lleva algún tiempo previniendo al mundo sobre el Anticristo. Para él el Anticristo podría alcanzar un poder mundial bajo la promesa de proteger a la humanidad de amenazas como la guerra nuclear, el cambio climático o la propia IA. Sí, ha leído bien, pero deténganse un poco a pensar lo que ha leído. Él y otros como él prefieren que todos perdamos, y hasta lo perdamos todo, si no hay garantías de que ellos ganen lo que consideran una carrera y yo califico de estampida.
Debemos defender esa magnífica humanitas sin extremos: ni siendo apocalípticos ignorantes ni optimistas ingenuos. En ambas posturas gana la máquina y quienes quieren usarla como ariete o señuelo, respectivamente, y lo estamos viendo estos días en los que vivimos entre alertas apocalípticas, propuestas de desaceleración de la IA por parte de quienes siguen pisando el acelerador hasta el fondo y un mundo desconcertado y atemorizado que no sabe qué hacer ni a qué atenerse.
El Papa quiere que gane la humanidad. Yo, desde el descreimiento, también, y para eso no podemos dejarnos deslumbrar por la inteligencia que hemos cultivado, olvidando la magnífica humanidad que la hizo posible.
Podríamos imaginar el verdadero espectáculo que coloque a sus responsables corriendo hacia una playa donde les aguardan como descanso camas y duchas para vivirlas en colectividad. Marlaska, Feijóo, Ayuso, jueces, agitadores varios, empresarios sin sombrilla, etc. ¿Por qué no?
El “polvorín” de Ceuta que algunos esperan que estalle
El día comienza, más bien sale de la noche, con centenares de personas corriendo hacia el puerto de Ceuta donde por fin -tras mes y medio a la intemperie- tendrán cama, duchas, alimentos y lugares donde estar a la espera de que se resuelva su situación. Se han hecho mal muchas cosas. Todos, no olvidemos a quienes se han esmerado por alimentar el caos para tumbar al Gobierno. Ver correr a todos esos migrantes hacia ese alivio, de todos modos, es una lección a la que muchos deberían atender. Los ceutíes también merecen recuperar su normalidad. El PP ha visto otra cosa. Ha visto anarquía y una nueva ocasión para lograr, por fin, echar a Pedro Sánchez. Luego hemos sabido que no cabían todos en los dos campamentos habilitados y unas 2.000 personas han quedado de nuevo fuera. Había motivos para correr y llegar a tiempo.
Algunos lo han calificado de caos, otros de avalancha; lo llamativo era ver a tanta gente correr, de noche aún, en busca de un refugio habitable. Impresiona.
El día comenzaba, pues, con un cierto alivio, pero a la vez con la certeza de que los peligros para la democracia crecen sin pausa. Me refiero, con esto, a personas decentes. ¿Qué ha pasado con la suspensión judicial, aun siendo temporal, de esa medida del gobierno por la denuncia de un sindicato de la policía? ¿Esto se va a quedar así? ¿Qué ocurre en el ministerio de Marlaska? Sobre la justicia ya sabemos que el grave error en origen fue acordar con el Partido Popular este Consejo General del Poder Judicial, cuando había otras opciones. El PP se la volvió a jugar al PSOE. ¿No escucharon Sánchez y Bolaños en su niñez y más allá la fábula de la rana y el escorpión? Hay que atender a la naturaleza de los escorpiones.
El PP lo ha vuelto a hacer con Ceuta, absolutamente en todos los niveles a los que tiene acceso. En el Parlamento europeo también. Tienen mano allí gracias al PPE que preside un elemento extremadamente afín al PP español como es el alemán Manfred Weber, secundado además por Dolors Montserrat. Está muy contento Feijóo porque han conseguido el apoyo de su grupo y de la ultraderecha que aloja a Vox, apenas nadie más. Han logrado calificar como “invasión” lo ocurrido en Ceuta y han zumbado -un poco- al gobierno de España. El espectáculo cuenta.
Es eso y cada día más evidente. El espectáculo influye poderosamente en esta sociedad que cada vez parece más suspendida de la nada. Emocionalmente, porque la realidad sigue existiendo con personas que corren a poder ducharse y tumbarse en una cama. Y también con las necesidades reales de millones de ciudadanos que creen vivir en sociedad y contar con unos políticos que se cuidan de lo esencial. Lo de Ceuta ha sido un regalo para el PP y lo exprime al máximo. Lo inhumano del asunto no parece representarles un problema.
En este tipo de espectáculos, de trascendencia social, hay que distinguir los trucos y saber cuándo estamos ante una sesión única o se trata de una saga. La corrupción del PP, por ejemplo, es saga. Y lo es a todos los niveles y largamente demostrada. Ha habido muchos casos en el PSOE, pero es incomparable la magnitud.
Y, para fallos, los de la Comunidad de Ayuso como paradigma de gran parte de las demás. Lo del ático apesta. Por los millones de dinero público invertido, pero, tanto o más, por el cúmulo de mentiras desplegadas para tapar la evidencia de ese abuso, cuando hay tanto por hacer para los ciudadanos. En todos los aspectos. En la salud. Es lo primero, al ser vital. Con numerosas pruebas encima de la mesa, esta gente que preside Madrid sigue negando que en el Hospital Ramón y Cajal alteraron voluntariamente la urgencia de los diagnósticos y 57 personas vieron pospuestas sus operaciones. El PP de Madrid ha seguido su viejo manual: negar los hechos e intentar destruir al denunciante. No es la primera vez, ya conocemos la táctica y el viacrucis de quienes lo sufren.
Inmersa en esa vorágine que intenta capear con ayuda de sus colaboradores, Ayuso acude a la estrategia que mejor domina: el espectáculo precisamente. Toda España sabe ya del “bulo del culo” o el “chao pescao”, herederos del “hijo de fruta” trucado para el presidente Sánchez. Subiendo la potencia de la vulgaridad, acapara titulares, tertulias, charlas de fans y de detractores. Y distrae del dichoso ático, y del trucaje de las listas de espera que atentan directamente a la salud de los ciudadanos que ese gobierno debe cuidar.
Está comprobado que el truco funciona -ahí tienen a Donald Trump-, pero es que millones de personas participamos de él. Al emitir o tragarse esa lluvia de bengalas políticas y mediáticas que descuidan la atención de lo importante. Hasta con titulares engañosos, supuestamente irónicos, que no dan lo que ofrecen, pero hacen clicar en ellos. Participamos incluso con nuestra propia indignación ante las versiones radiadas, televisadas, escritas, comentadas, que nos desvían del camino a seguir si se quieren buscar soluciones.
Conviene recordar al menos que todo esto tiene consecuencias. En la salud, en las listas de espera reales, en las carencias consecuentes a cómo se invierte el dinero de nuestros impuestos… en la laxitud moral que se está extendiendo como mar de aceite. Y en la violencia de afines y detractores que asisten sin más desde el patio de butacas virtual.
La justicia, decíamos. Más de 25 años, ¡un cuarto de siglo!, para investigar y juzgar el Caso Tándem, con grabaciones de la vicepresidenta Cospedal maniobrando con Villarejo (de 2013 y 2014) y con conocimiento del presidente Rajoy, para destruir pruebas de corrupción del PP. Un juez, García-Castellón, pasó de largo por ellas. Imaginen estas tácticas mafiosas a diario en portadas y tertulias… durante al menos la década que se han prolongado las fases de la vista del proceso en sus numerosas piezas. Pero la llamada justicia en España tiene sus tiempos. Y sus jueces. El mismo de Tándem, por cierto, persiguió sin pruebas -según se vio en los sobreseimientos- a miembros de Podemos. La opinión social se nutre de estos espectáculos y tiene repercusiones. Como colofón, un juzgado condenó a Ione Belarra a indemnizar con 9.000 euros al juez García-Castellón por llamarle prevaricador. Argumentaron que le había causado daño moral.
Con la imagen de los migrantes corriendo hacia un refugio más humano, sigues viendo cómo Ceuta se ha convertido en un reclamo publicitario de primer nivel. Hasta mezclando el fútbol, el eterno opio del pueblo. Y te enteras de que, además de visitas de postín como Florentino Pérez, han organizado otro cisco con camisetas de apoyo a la ciudad autónoma. Las puso en marcha un tal Vicente Boluda, naviero con intereses en Marruecos -cuenta Infolibre- que “apuesta desde hace años por Feijóo, tiene a sueldo a Felipe González y posee el 7% de la COPE, la segunda cadena de radio de España”. “Todos familia”, que se dice, y el personal en la sala de butacas virtual, ni olerlo.
Grandes son las ramificaciones de este gran show que sorbe el seso de tantas personas aquí y en buena parte del mundo. A su costa. En su perjuicio. En el de la mayoría, en realidad. Quizás podríamos al menos imaginar el verdadero espectáculo que coloque a sus directores, actores, músicos, tramoyistas, todos corriendo hacia una playa donde les aguardan como descanso camas y duchas para vivirlas en colectividad. Piensen por un momento en todos esos jueces citados, y en Marlaska, Feijóo, Weber, Ayuso (con su MAR y su Marhuenda para que nos cuente la vestimenta fetiche con la que corre), agitadores mediáticos varios, Cospedal, Rajoy, empresarios sin sombrilla, Bolaños, Felipe González, ¿por qué no? Habría que traer a Trump que está en todas partes. Pensaba incluir la maldad israelí, pero es demasiado, porque se trata de verlos correr para intentar descansar, ponerlos en el lugar de otras personas que sufren, no de sadismo.
Lo peor, si cabe, es el fin último al que nos dirigimos: la cosa parece ir de demoler la democracia y el trabajo está ya bastante avanzado. Algo habrá que hacer, creo.
El optimismo hoy es una lucha más simbólica que otra cosa, pero no por ello deja de ser una de las pugnas más importantes; el optimismo es lo que nos hace ver los claros entre las nubes negras; es lo que nos hace creer que es posible el contraataque, porque lo es, y que a todo tercerreich le llega su Normandía
Tengo la sensación, espero no ser el único, de que las cosas acabarán yendo bien. Entiéndase “bien” como que, creo, ese inevitable colapso, esa ineludible esclavitud que parece que nos aguarda el próximo cuarto de siglo, ni es tan inevitable ni será tan ineludible. Entiéndase “bien” como que, creo, los malos ganarán, porque están ganando, pero solo ganarán un ratito; que la maldad nos golpeará y nos sacudirá y etcétera, etcétera, etcétera, pero se cansará de golpearnos y le golpearemos de vuelta; que el día menos pensado, Donald Trump se morirá de viejo o, al menos, estornudará en mal momento y le saldrá el peluquín volando; entonces ser el más poderoso del mundo no le valdrá de mucho. Tengo la sensación de que todo va a salir bien, de que cuando la IA se nos vuelva en contra estaremos rápidos, y tiraremos del cable y sacaremos el Trivial; de que todos esos frikis californianos volverán a jugar al Halo y nos dejarán a todos en paz; que ni Palantir ni p'atrás. Entiéndase mi optimismo como una manera muy alegre y muy honesta de no perder los estribos.
Ser pesimista solo vale para llevar razón. O para que al final te digan que algo no fue para tanto. Si yo mañana dijese: pasado mañana las noches serán un poquito más oscuras, un poquito más cada día, hasta el fin de los días, porque hay una cantidad inusitada de tinieblas campando a sus anchas, si dijera todo eso, seguramente llevaría razón. El pesimista acierta, estadísticamente, tres veces más. Por eso, enciendo la tele, o abro Twitter, porque siempre será Twitter, o leo lo que sube ese amigo que hace años que no veo a Instagram, y veo a un montón de gente que antes era muy maja estar podridos hasta los cimientos por la infección ultraderechista; contemplar estupefacto al sentido común devorando a sus hijos, arrancando de un bocado sus cabecitas y escupiéndolas a las profundidades de una fosa séptica, de la que emergen lobotomizados y rumiando maldades.
Por eso el optimismo hoy es una lucha más simbólica que otra cosa, pero no por ello deja de ser una de las pugnas más importantes; el optimismo es lo que nos hace ver los claros entre las nubes negras; es lo que nos hace creer que es posible el contraataque, porque lo es, y que a todo tercerreich le llega su Normandía. Además, la alternativa al optimismo es estar enfadado todo el rato, enfadado al levantarse y enfadado al acostarse, y enfadarse antes de las nueve de la mañana por cosas que uno no sabe ni qué son. Hay que odiar a gente nueva cada semana, porque los de la anterior o se han redimido o se han vuelto irrelevantes. No lo digo por consolarme, es que además es lo que ha pasado siempre. Todos los que aspiraron a la eternidad, todos sin excepción, han tenido a gente detrás escribiéndoles discursos sobre los mil años que les quedaban por delante y han acabado reducidos a cenizas. Los imperios duran lo que dura la paciencia del mundo por soportarlos y después lo estudian chavales de catorce años, desgana en mano, un miércoles por la tarde.
Supongo que asistir a un intento tras otro de suicidio de la civilización no es algo agradable de ver. Supongo que, en realidad, hay razones más que suficientes para tener miedo, para mirar tímidamente por la ventana justo antes de echar la cortina; de mirar los nubarrones oscuros cuando se ciernen sobre nosotros y tener claro que está por venir la tormenta del siglo. Puede que sea cierto; puede que estemos hoy más cerca que hace cincuenta años de un colapso civilizatorio; o de algo que no sea para tantísimo, pero que nos haga vivir peor, tristes y solos. Puede que el mundo se acabe mañana. No lo sé. Pero tengo la sensación de que, al final, todo va a ir bien, no porque tenga pruebas, y no porque tenga un plan; tengo la sensación de que, al final, todo va a ir bien, porque es la única forma que tengo de ser valiente ante lo que viene.
Entender de dónde nace la culpa, las características de las relaciones tóxicas, las asimetrías dentro de una pareja, las violencias específicas o los condicionantes estructurales son conceptos clave que se pueden abordar desde una terapia con enfoque de género interseccional
Casi una de cada tres mujeres ha sufrido violencia machista por parte de su pareja o expareja
“El día que mi psicóloga me habló por primera vez en terapia de lo que era una relación asimétrica creí que me explotaba la cabeza, era justo lo que me estaba pasando”, recuerda Lena. “Muchas veces nos sabemos la teoría feminista, pero nos cuesta ponerla en práctica en nosotras mismas. Todo el trabajo que estoy haciendo con mi psicóloga sobre la culpa, la complacencia y la búsqueda de aprobación se habría quedado cojo sin entender que hay vivencias y normas sociales y culturales que nos perjudican por el hecho de ser mujer”, explica Teresa. “Soy una persona muy diferente a cuando empecé la terapia; he aprendido a comprender de dónde venían muchas de mis emociones y a darme cuenta de que una parte importante de mi sufrimiento no tenía que ver con mi orientación sexual, sino más bien con los años de rechazo, miedo y vergüenza”, reconoce Vicente.
Los anteriores son testimonios reales, con nombres figurados, de pacientes que, a través de una terapia psicológica con enfoque de género o afirmativo —especializada en el colectivo LGTBIAQ+—, han conseguido poner nombre a lo que les estaba pasando y empezar a abordarlo en toda su complejidad.
La psicología, igual que otras disciplinas, ha ido poco a poco incorporando la perspectiva de género a nivel teórico y práctico. Conceptos que parten de realidades estructurales complejas, atravesadas por el género y otros condicionantes interseccionales —la raza, el nivel socioeconómico, la corporalidad, la identidad, la orientación sexual— ayudan a comprender a las personas en todo su contexto y a aplicar soluciones más integrales.
María Huertas es psicóloga perinatal y profesora universitaria. Codirige Espacio Psinergia, un centro de psicoterapia integradora con perspectiva de género. Para ella, este enfoque es imprescindible en su trabajo diario: “La perspectiva de género no es un complemento ni una cuestión ideológica: es una herramienta clínica imprescindible”, afirma.
En muchas ocasiones, la psicóloga encuentra ahí las claves para entender a sus pacientes: “Aplicar una perspectiva de género significa entender que el sufrimiento psicológico no se construye únicamente desde la biología o la historia personal, sino también desde el contexto social en el que vivimos”, explica. Recurre al símil del árbol y del bosque para ejemplificarlo: “Para entender al paciente, que sería el árbol, tú necesitas ver todo el bosque”, asegura. La experta invita a abrir el foco y mirar al entorno: “Cada persona vive inmersa en un contexto familiar, económico, cultural y relacional que condiciona profundamente su bienestar. Si no entendemos ese contexto, corremos el riesgo de interpretar como un problema exclusivamente individual lo que también está siendo sostenido por factores sociales”, profundiza.
Una de sus pacientes, Teresa, llegó a su consulta con un problema de salud mental derivado de una situación de acoso laboral por parte de un superior. “Probablemente, no habría vivido esta experiencia si yo fuera hombre. Así que sí, creo que ser mujer ha condicionado mi experiencia concreta y su impacto en mi salud”, asegura. Lena tenía claro que buscaba una terapeuta mujer. “Lo prefería porque presupongo en nosotras esa perspectiva. Sé que esto no tiene por qué ser necesariamente así, pero, en mi experiencia, incluso las mujeres que no aplican la perspectiva de género de manera consciente tienen un punto de partida más accesible al relato de una mujer que un hombre. Si encima das con una profesional, como es mi caso, que conoce bien y te sabe explicar con paciencia cómo determinadas dinámicas relacionadas con el género están afectando a tu salud, es una salvación”, argumenta.
Salud mental y género
En el caso de Lena, su terapeuta la ha ido acompañando en sus diferentes etapas vitales, desde el día en que puso nombre al estado de su relación: “Llevaba con mi novio muchos años y, aunque las cosas iban bien en general, yo notaba que siempre cargaba con la responsabilidad de las tareas de casa o incluso las emocionales: abrir conversaciones incómodas o tener acuerdos de pareja”, continúa. Su psicóloga le explicó las asimetrías que suelen darse dentro de las relaciones heterosexuales, donde ellas cargan con la mayor parte de tareas –tanto de cuidados como de trabajos no remunerados, así como las emocionales–.
Desde entonces, sigue en terapia con la misma profesional, que la ha ido acompañando en las diferentes etapas vitales, también con la llegada de la maternidad: “Me ayudó a comprender la ambivalencia materna, la culpa que siempre nos persigue a las mujeres o mi relación compleja con mi madre, que empeoró al nacer mis hijos”, enumera.
En su práctica diaria en consulta, María Huertas ve habitualmente situaciones derivadas de la desigualdad estructural relacionada con el género, según ella, especialmente en casos de salud mental perinatal –la que tiene que ver con el embarazo, parto, posparto y maternidad–. “En mujeres aparecen muy a menudo la sobrecarga de cuidados, la culpa cuando priorizan sus propias necesidades, la autoexigencia, la dificultad para poner límites, el agotamiento derivado de la doble jornada o el impacto que tienen las desigualdades en las relaciones de pareja”, explica.
Cuenta Lena que fue ese exactamente su caso cuando fue madre. “Tuve un posparto muy complicado, diría que rozando la depresión, pero afortunadamente mi psicóloga me ayudó a comprender lo que estaba pasando. Cuando mi chico se convirtió en padre tuvimos un desajuste tremendo y no parábamos de pelear. Estábamos agotados ambos, pero era yo quien asumía gran parte de la carga”, recuerda. Su novio, que también acudió a terapia de pareja con la misma psicóloga, reconoce que le costó entenderlo. “Al principio no lo veía, creía que mi novia y la psicóloga se habían aliado para echarme la culpa de todo. Poco a poco, fui entendiendo que efectivamente partíamos de una situación desigual, empecé a hacerme cargo de los cuidados y a reconocerle a ella toda la parte de sobrecarga mental que había estado soportando sin que yo me diera cuenta”, reconoce.
Es precisamente en este punto donde la psicóloga Marta Fernández asegura que la perspectiva de género es “muy necesaria, casi más para trabajar con hombres”. Lo argumenta así: “Yo tengo la sensación de que cada vez más mujeres identifican muchas cosas y eso hace que sea más fácil abordarlo cuando te lo cuentan. Pero cada vez hay más hombres en terapia, que es una cosa buenísima, y requiere aún más conciencia porque nos cuentan su punto de vista”, explica Fernández.
También María Huertas pone el foco en ellos: “El género nos atraviesa a todos y en hombres también observamos el efecto de los mandatos: dificultades para expresar vulnerabilidad, miedo a pedir ayuda, presión por responder a determinados ideales de masculinidad o problemas para identificar emociones. Todo ello tiene consecuencias directas sobre la ansiedad, la depresión, las relaciones de pareja o la vivencia de la ma-paternidad”, asegura.
Mirada interseccional
Para Andrea Mezquida, psicóloga experta en psicología afirmativa —la que se ocupa específicamente del colectivo LGTBIAQ+—, hay que aplicar una perspectiva feminista “a cualquier tipo de profesión”, aunque reconoce que en psicoterapia “tiene un papel fundamental”. Esta profesional propone aplicar una perspectiva “feminista e interseccional”: “Sirve para que le paciente entienda por qué tiene ciertos comportamientos en función de su socialización de género, de su clase social, de su raza o de sus capacidades cognitivas y motoras”, argumenta. Según ella, la psicología afirmativa “atiende problemas que a una persona heterosexual no le ocurren o, al menos, no por las mismas razones”. Ejemplos de ello serían la “discriminación social y laboral por orientación sexual o de género, el estrés de las minorías, el rechazo social o la violencia lgtbifóbica”, enumera.
Uno de los pacientes de Andrea Mezquida es Vicente. A sus 41 años, ha tenido que tratarse de depresión y ansiedad por su historia vital, marcada por el hecho de pertenecer al colectivo LGTBIAQ+. “El origen de gran parte de mi sufrimiento fue el rechazo hacia mi propia identidad y orientación sexual. Inicialmente pensaba que era gay y más tarde comprendí que soy bisexual, pero ambos procesos estuvieron llenos de confusión porque sentía que no encajaba en una sociedad donde la heterosexualidad parecía ser la única opción válida”, explica. Por eso, buscó acompañamiento especializado.
La psicóloga atiende muchos casos como el de Vicente, lo que ella denomina “bifobia u homofobia interiorizada”: personas bisexuales u homosexuales que no terminan de aceptar que lo son, o “bifobia y homofobia externa”, cuando su entorno no los acepta. También trata habitualmente casos de transfobia y otras situaciones relacionadas con el hecho de pertenecer al colectivo LGTBIAQ+. Por eso utiliza herramientas específicas, basadas en la “auto reafirmación, la autoaceptación y la seguridad personal”. A Vicente, esas herramientas le han servido para empezar a mejorar, tal y como cuenta él mismo: “Con el tiempo y tras mucho trabajo de por medio, he comprendido que el problema nunca fue mi orientación sexual, sino haber crecido sintiendo que debía ocultarla o cambiarla para ser aceptado. Esa diferencia ha sido fundamental en mi proceso de recuperación”.
Minimización e infradiagnóstico por sesgos de género
Otra Andrea, en este caso paciente, también defiende la importancia de tratarse psicológicamente con un enfoque de género. Ella se define como feminista desde hace años, pero lamenta no haber encontrado todavía ninguna profesional que comprenda del todo el enfoque de género. “La primera psicóloga que tuve no supo entender el conflicto que me generaba como feminista reconocer que me moría porque no conseguía tener hijos”, recuerda. Ahora ha cambiado de terapeuta y, aunque la nueva profesional entiende un poco más las cuestiones de género, “tampoco lo hace de manera muy específica”: “Por ejemplo, le molesta mucho cuando generalizo y le digo ‘yo como mujer’ o ‘él como hombre’, pero para mí es importante hacer ese tipo de referencias, que muchas veces explican muchas cosas”, asegura.
Para Lena, que lleva años tratándose en diferentes etapas vitales, su primer contacto con la psiquiatría también fue frustrante: “Acudí a consulta con un cuadro complejo, con mucho malestar y agobio, y todo lo que conseguí fue un diagnóstico rápido de ansiedad y una receta para comprar ansiolíticos”. Ni profundizar en las causas, ni hacer más pruebas ni un seguimiento consistente. “Me dijeron que no hacía falta nada más, que me veían muy nerviosa y que probase con esas pastillas”, cuenta.
Es en este punto de los sesgos donde se detiene María Teresa Ruiz Cantero, catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad de Alicante y experta en enfoque de género en la medicina. Según ella, históricamente ha habido “minimización e incredulidad” de los síntomas de las mujeres en salud mental. “Tiende a diagnosticarse todo como ansiedad, como consta hasta en un 70% de las historias clínicas de atención primaria. Con el paso del tiempo y distintas pruebas, estos síntomas acaban diagnosticándose como otras patologías, pero la consecuencia para las mujeres es una hiperprescripción de fármacos”, denuncia.
La psicóloga María Huertas defiende las aportaciones del feminismo a la psicología, entre otras cosas para terminar con esa mirada sesgada en salud mental: “El feminismo ha permitido visibilizar sesgos en la investigación, desarrollar mejores herramientas para comprender la salud de las mujeres, estudiar el impacto de la distribución desigual de los cuidados y analizar cómo los mandatos de género afectan tanto a mujeres como a hombres”, asegura. Y añade una última idea: “Una de sus grandes aportaciones ha sido devolver el contexto a la comprensión de la salud mental. Durante mucho tiempo, especialmente cuando hablamos del sufrimiento de las mujeres, la psicología y la psiquiatría tendieron a descontextualizar el malestar y a buscar la explicación únicamente en el individuo. El feminismo ha contribuido a cuestionar esa mirada reduccionista”, concluye.
Una asociación juvenil lidera una manifestación este domingo para oponerse a la llegada de más turistas. “Tenemos derecho a decidir sobre nuestro territorio”, afirma Marga Torres, presidenta de la Asociación Jóvenes de Eivissa
Así son las inversiones de Aena hasta 2031 aeropuerto a aeropuerto
Eivissa protagonizará este domingo una manifestación en contra de la ampliación del aeropuerto, en una isla de 168.000 residentes que ya recibe más de nueve millones de turistas por vía aérea cada año. El proyecto prevé –según la documentación que AENA ha hecho pública– incrementar casi al doble las puertas de embarque, pasando de las actuales 17 a 32. Los sectores más críticos dentro de la oposición social mayoritaria a la ampliación temen que la reforma permita doblar la capacidad del aeropuerto, pasando de nueve a 18 millones de turistas anuales. AENA defiende que solo se trata de un proyecto de modernización. Sin embargo, estima que en 2031 la llegada de turistas por el aeródromo de es Codolar podría aumentar a los 9,7 millones, según un documento de AENA del febrero de 2026 consultado por elDiario.es.
“El impacto más grave será en el ámbito global por un posible incremento de pasajeros. Si hay más puertas esto puede significar más gente. Es decir, más masificación, más consumo de territorio, más viviendas turísticas ilegales, más consumo de agua, nuevas piscinas, se necesitará una cuarta desaladora… Todo es una cadena de despropósitos”, afirma Joan Carles Palerm, presidente del grupo ecologista GEN-GOB. AENA, que prefiere no hacer ninguna valoración sobre la manifestación convocada este domingo por la Asociación de Jóvenes de Eivissa, insiste en que el aeropuerto no va a recibir más pasajeros.
Asegura, además, que el objetivo de la remodelación es adaptarse a las “nuevas normativas europeas de seguridad”. Según el gestor aeroportuario, el motivo del aumento de las puertas de embarque es que, a medio plazo, no será posible mantener los controles fronterizos actuales. Según este argumento, esta circunstancia obliga a separar las puertas de embarque del espacio Schengen de las que se encuentran fuera de este. Además, será necesario disponer de un control centralizado de pasaportes.
El impacto más grave será en el ámbito global por un posible incremento de pasajeros. Si hay más puertas esto puede significar más gente. Es decir, más masificación, más consumo de territorio, más viviendas turísticas ilegales, más consumo de agua, nuevas piscinas, se necesitará una cuarta desaladora… Todo es una cadena de despropósitos
Joan Carles Palerm— Presidente del grupo ecologista GEN-GOB
Sin embargo, tanto perfiles ecologistas como técnicos mantienen dudas sobre las intenciones de la empresa semipública –controlada en un 51% por la empresa pública Enaire, dependiente del Ministerio de Transportes, y en un 49% de capital privado–. “Es muy difícil de creer en el argumento de AENA de que [esta ampliación] no permitirá un crecimiento. Cada vez hay más vuelos comerciales. Cada vez hay más jets privados”, argumenta Palerm.
Unos turistas observan la información en mostradores.
Los arquitectos, en contra
El Colegio Oficial de Arquitectos de las Illes Balears (COAIB), a través de su rama pitiusa, ha manifestado de forma rotunda que dicen “no a la ampliación del aeropuerto de Eivissa”. “Lo hacemos desde nuestra función estatutaria de velar por el territorio, el urbanismo y el medio ambiente, pero sobre todo porque somos quienes cada día trabajamos con los límites físicos de esta isla: el suelo que hay, el agua que hay, el paisaje que queda. Y estos límites ya están tensados”, añaden.
Los arquitectos consideran que, a pesar de que AENA diga que las obras responden a la normativa europea de seguridad y fronteras, y que no buscan aumentar el tráfico aéreo, los datos de su propio proyecto “dicen otra cosa”. El proyecto implica incrementar de 17 a 32 puertas de embarque, con ocho nuevas pasarelas. La inversión total varía según la fuente –entre 230 y 267 millones de euros–, pero en cualquiera de los dos casos “hablamos de una transformación estructural, no de un mantenimiento”.
Imágenes del aeropuerto ibicenco en el inicio de la operación salida de las vacaciones de verano de 2022.
“Esperamos que la Fiscalía y el Seprona actúen en consecuencia, porque lo que AENA ha reconocido es que su depuradora no funciona bien. Por lo tanto, lo que se ha reconocido es que ha habido vertidos de aguas que no han sido depuradas correctamente a un torrente situado junto a un parque natural, y que esas aguas han ido hacia el mar y han contaminado la playa y el mar”, explica Rafa Tur, portavoz de la Asociación de Vecinos Rafal Trobat. Tur lamenta que el gestor aeroportuario “prioriza la economía por encima del medio ambiente” y exige a la administración “la corrección mediante medidas concretas”, así como la imposición de las correspondientes sanciones.
Por otro lado, argumenta que la capacidad de las actuales instalaciones ya están “sobrepasadas y saturadas”. “Tenemos que actualizar las infraestructuras que ya tenemos”, insiste. En la misma línea, Palerm, presidente del GEN-GOB, defiende que “hacen falta inversiones para ahorrar energía, así como para mejorar el funcionamiento de la depuradora”. Es un argumento similar al que sostiene el Colegio Oficial de Arquitectos, quienes lamentan que se tome una decisión así “sin una evaluación de impacto territorial ni un estudio de capacidad de carga” para un modelo de crecimiento “que Eivissa no puede sostener”.
De hecho, un proyecto como este debe someterse a la Ley 21/2013, de evaluación ambiental, como indica el artículo 7. El segundo punto explica que será objeto de la evaluación ambiental simplificada un proyecto que tenga una afección a espacios protegidos por la Red Natura 2000, como lo es el ámbito del Parque Natural de ses Salines. En este sentido, los arquitectos piden a las administraciones competentes fijar “límites claros basados en estudios técnicos de capacidad de carga, priorizando la optimización y el mantenimiento de las infraestructuras existentes antes que la saturación”.
Esto implica que el Plan Director y el DORA III (periodo 2027-2031) limiten cualquier actuación a la modernización y adecuación normativa, sin aumento de capacidad operativa; un estudio independiente de capacidad de carga territorial, ambiental y de infraestructuras –agua, energía, movilidad, vivienda, etc.– que condicione cualquier decisión sobre el aeropuerto, así como un diálogo real con las instituciones de Eivissa y Formentera antes de aprobar nada, no después.
Eivissa y Palma lideran el tráfico de jets en España.
El impacto sobre el parque natural
Los ecologistas del GEN-GOB ponen el foco también en el impacto que la ampliación tendría directamente sobre el entorno del Parc Natural de ses Salines. Según la organización ecologista, el proyecto ocuparía las Zonas Periféricas de Protección del espacio natural, que funcionan como una franja de contención frente a usos que puedan afectar al parque. “La previsión de AENA de realizar una gran ampliación del actual macroaeropuerto de Eivissa supondrá la invasión de las Zonas Periféricas de Protección del parque natural de ses Salines”, afirman. Una de estas zonas se encuentra al este de la terminal actual, donde está previsto construir el nuevo edificio para atender el flujo de pasajeros, mientras que la otra se sitúa al oeste, en el entorno del torrente que se pretende soterrar.
Según la organización ecologista GEN-GOB, el proyecto ocuparía las Zonas Periféricas de Protección de un espacio natural cercano al aeropuerto, que funcionan como una franja de contención frente a usos que puedan afectar a ese lugar protegido
El grupo ecologista advierte también del impacto sobre los estanques salineros y la avifauna. “El mayor número de vuelos aumenta los niveles de ruido, las emisiones contaminantes y las colisiones entre aviones y aves”, sostiene el GEN-GOB, que considera que estos efectos deberían llevar, en su opinión, a reducir el tráfico aéreo en Eivissa y no a ampliarlo. A ello se sumaría el incremento de la actividad asociada al aeropuerto. Más pasajeros implicarían también más coches, autobuses y servicios de tierra “a las puertas del parque natural”, con las consiguientes repercusiones sobre el espacio protegido.
Playa de es Cavallet, en el Parc Natural de ses Salines d'Eivissa i Formentera.
Los ecologistas señalan, además, otros dos impactos ambientales que a su juicio quedarían agravados por la ampliación: el consumo de agua y la contaminación lumínica. La organización considera que el consumo actual del aeropuerto ya resulta “totalmente inasumible” en una isla con problemas de disponibilidad de agua y advierte de que una terminal de mayores dimensiones incrementaría todavía más esa demanda. También alerta de una mayor contaminación lumínica sobre los estanques próximos. “Aumentar de una manera tan brutal las dimensiones de la terminal comportará una auténtica explosión lumínica con impactos directos” sobre la avifauna. Para el GEN-GOB, estos impactos no se limitarían al entorno inmediato del aeropuerto, sino que acabarían agravando la congestión y la masificación en el conjunto de Eivissa.
El mayor número de vuelos aumenta los niveles de ruido, las emisiones contaminantes y las colisiones entre aviones y aves', sostienen desde el GOB
Los jóvenes lideran la protesta
La manifestación ha sido convocada por la Asociación de Jóvenes de Eivissa, colectivo de reciente fundación que se defiende como jóvenes “organizados para dar voz” a su generación y “defender el derecho a vivir dignamente en la isla”. “Tenemos derecho a un futuro en nuestra casa”, sostienen. La presidenta de la entidad, Marga Torres, explica que se oponen al proyecto de ampliación porque “aunque AENA justifique que no pretenden que crezca el número de visitantes, lo que dicen los planes es otra cosa”.
“No le vemos ningún sentido a justificar que aumenten las puertas de embarque por motivos de seguridad y, al mismo tiempo, ampliar la sala VIP o crear una sala para vuelos fuera de la zona Schengen”, argumenta. Torres sostiene que el aumento de las infraestructuras de acceso a la isla “acabará suponiendo un aumento de pasajeros”. En la misma línea, lamenta el anuncio de una nueva ruta que unirá Eivissa con Nueva York a partir de mayo de 2027. “Creo que la ampliación de la zona VIP, tanto lo relacionado con que venga más gente de fuera de la zona Schengen como el anuncio de los vuelos con Nueva York, sigue una tendencia: se quiere que venga más gente con una capacidad económica mucho mayor, apostar por un turismo de lujo y favorecer también la inversión”, asegura.
Creo que la ampliación de la zona VIP, tanto lo relacionado con que venga más gente de fuera de la zona Schengen como el anuncio de los vuelos con Nueva York, sigue una tendencia: se quiere que venga más gente con una capacidad económica mucho mayor, apostar por un turismo de lujo y favorecer también la inversión
Marga Torres— Presidenta de la Asociación de Jóvenes de Eivissa
Critica, además, la política que a su juicio lleva a cabo el Consell Insular, donde gobierna el PP con mayoría absoluta. El presidente Vicent Marí afirmó a este diario estar “en contra de esta ampliación desmedida” y añadió que esta remodelación iba “en contra de la política turística” que están aplicando desde el Consell. “Tenemos una apuesta clara por la sostenibilidad”, insistió Marí, que enarbola el discurso de la “contención” y la “moderación”. La consigna se resume en “no crecer en cantidad, sino en calidad”.
Pese a que moduló un poco su discurso tras una reunión con AENA, Marí ha vuelto a exigir tanto al gestor aeroportuario como al Gobierno que no acabe “imponiendo el rodillo con una macroampliación que rechaza la sociedad ibicenca”, en declaraciones a Radio SER Ibiza. Preguntado por la manifestación de este domingo, Marí considera justificada la movilización convocada por la Asociación Jóvenes de Eivissa. “Es lógico y normal cuando no hay información y se hacen planes que no están consensuados”, ha afirmado.
Tres activistas de Futuro Vegetal rocían con pintura y se pegan a un jet privado en el aeropuerto de Eivissa.
Sin embargo, Torres se mantiene crítica con la política turística del Consell Insular. “Desde el Consell se dice que se quiere limitar el crecimiento turístico, pero apostando por un turismo de lujo, y AENA parece que va en la misma línea”. En su opinión, el turismo de lujo “es el más insostenible porque es el que más recursos consume”, además de que debido a su mayor poder adquisitivo pueden contribuir a la gentrificación. “Esto acaba expulsando a los residentes”. Torres, que también es geógrafa y estudia los procesos de gentrificación urbanística, observa una correlación entre el turismo de lujo y el negocio inmobiliario.
Los manifestantes temen que la apuesta de las instituciones por el turismo de lujo acabe consumiendo más recursos y gentrificando todavía más la isla
Tur, de la Asociación de Vecinos Rafal Trobat, cree que hay que buscar una “calidad en el turismo” que sea compatible con la calidad de vida de los residentes. “Lo que no podemos permitir es que empeore nuestra calidad de vida”, advierte. Además, cree que AENA “es un negocio”. “Les da igual Eivissa, los ibicencos y la sostenibilidad. Quieren ampliar la zona VIP y de aparcamientos. Siempre es lo mismo: hacer más caja. AENA es una caja registradora, con independencia de los intereses de los ibicencos”, lamenta.
Para Palerm el proyecto de remodelación abre las puertas a que lleguen dos millones de turistas más hasta alcanzar los 11. “Tenemos que manifestarnos porque si seguimos con la tendencia actual nuestros hijos no podrán vivir en la isla”, defiende. “Mucha gente joven cree que no puede ni podrá vivir aquí. Es muy duro. Esto no se puede aceptar”. Es, precisamente, la necesidad de transformar las condiciones materiales de la juventud, así como la lucha por la preservación del territorio y los recursos naturales, lo que mueve a los convocantes.
La zona de Salidas del aeropuerto de Eivissa
“Estamos muy acostumbrados a que, desde las administraciones, desde la planificación turística y desde las decisiones políticas, se haga todo sin consultarnos”, afirma Torres. La presidenta de la Asociación de Jóvenes de Eivissa llama a la movilización de este domingo porque “es hora de plantar cara”. “No creo que sea una cuestión que genere confrontación y creo que es una buena manera de encontrarnos entre generaciones”, añade. “Porque también tenemos derecho a decidir y a que se nos tenga en cuenta a la hora de planificar lo que se hará en nuestro territorio”, concluye.
Tenemos que manifestarnos porque si seguimos con la tendencia actual nuestros hijos no podrán vivir en la isla. Mucha gente joven cree que no puede ni podrá vivir aquí. Es muy duro. Esto no se puede aceptar
Joan Carles Palerm— Presidente del grupo ecologista GEN-GOB
Palma y Menorca también protestan
Los proyectos de ampliación –con el probable aumento de turistas– también sobrevuelan los aeropuertos de Palma y Menorca. El grupo ecologista GOB de Menorca y Mallorca advierte que se han registrado 37.000 y casi 250.000 operaciones aéreas en las islas en 2025, respectivamente. “Son cifras que preocupan especialmente porque se siguen sin tener en cuenta los impactos acumulativos sobre el territorio y sobre la población, que ve cómo se reduce progresivamente su calidad de vida”, sostienen los ecologistas. En este sentido, señalan, ampliar los servicios aeroportuarios significa dar alas a “un modelo de masificación turística que ya ha superado ampliamente los límites ambientales, territoriales y sociales de las islas”.
En Mallorca, donde se prevé una inversión de unos 600 millones de euros, el GOB afirma que la isla ha rozado este año los 34 millones de turistas y que las previsiones apuntan a superar los 35 millones en 2031. La organización reclama que estas inversiones se destinen a mejorar los servicios que necesita la población y no a incrementar la capacidad para seguir atrayendo visitantes. En Menorca, el GOB sitúa el debate en una isla que ya ha superado los cuatro millones de visitantes. Una cifra que, consideran, es “desmesurada para un territorio que es Reserva de Biosfera y cuyos valores naturales y territoriales deberían ser incompatibles con una política de incremento continuado de la presión turística”.
Manifestantes en contra de la ampliación del aeropuerto de Palma.
Los ecologistas consideran que el debate aeroportuario debe abordarse conjuntamente con otros problemas derivados de la presión turística: la congestión de las carreteras, el acceso a la vivienda, el consumo de agua y energía o la transformación del territorio. En este contexto, el GOB reclama detener los proyectos de ampliación de capacidad de los tres aeropuertos y establecer límites al número de vuelos y pasajeros que pueden asumir las islas.
Por estas razones, la Plataforma contra la Ampliación del Aeropuerto de Palma ha convocado una manifestación este domingo, que coincide con la ibicenca. La organización reclama limitar y reducir progresivamente el número de pasajeros; frenar la promoción turística y la apertura de nuevas rutas aéreas, así como eliminar los vuelos nocturnos –entre las once de la noche y las seis de la mañana– y prohibir los jets privados. Entre sus reivindicaciones figura asimismo eliminar las subvenciones a los carburantes de la aviación y equiparar su fiscalidad a la de otros combustibles. Por último, reclaman la cogestión de los aeropuertos por parte de las instituciones de las islas.
El presidente de la cooperativa farmacéutica de distribución, una de las principales con 3.000 millones de facturación, asiste a su primera asamblea como miembro de la Alianza Cooperativa Internacional en Panamá
La cooperativa de distribución farmacéutica Bidafarma, desconocida, pero con una facturación de 3.000 millones y una de las líderes del sector en España, se estrena en el asociacionismo mundial en Panamá. El presidente, Antonio Mingarance (Lanjarón, Granada, 1957), asiste a su primera asamblea y conferencia de la Alianza de Cooperativas Internacional con la intención de darse a conocer, aprender de experiencias de otros países y hacer más fuerte el peso de España en el cooperativismo internacional.
Bidafarma es una cooperativa que factura 3.000 millones, pero es bastante desconocida en España. ¿Cómo nace?
La empresa nace hace diez años de la fusión de 12 cooperativas farmacéuticas. Nos fusionamos porque queremos ir hacia una sociedad más justa y a la vez necesitamos ser más eficientes. Si hacemos diez veces por separado aquello que podemos hacer una vez, podemos ser complementarios y unir sinergias. Juntas suman 1.000 años porque algunas tienen más de 100.
¿Una fusión así se hace para que bajen los precios?
Se consigue reducir costes, que es una forma de bajar precios, pero el mundo del medicamento está totalmente hiperregulado e intervenido, los precios dependen de la autoridad sanitaria, no los marcamos nosotros.
¿La crisis del estrecho de Ormuz ha afectado a la distribución de medicamentos?
No ha habido desabastecimiento, pero algunas materias primas pueden tener dificultades para llegar. Ha habido dificultades con el aluminio, cartonajes y demás, pero no ha habido una crisis con los medicamentos.
Sí que hay problemas de desabastecimiento más crónico.
Sí, para determinadas moléculas el desabastecimiento es un problema que convive con nosotros y creo que va a persistir. Lo bueno es que siempre tenemos alternativas de similar calidad, eficiencia y seguridad que el que está en desabastecimiento. Lo que se está haciendo en España desde la Agencia de Medicamentos y el Consejo General de Fedifar es aplicar una visión predictiva sobre qué desabastecimiento se puede producir y dónde para minimizar el impacto.
¿A qué medicamentos afecta?
Uno de los más afectados es Concerta, un medicamento que se utiliza para el trastorno de déficit de atención. Hay escasez, pero con una buena gestión se está resolviendo razonablemente.
Tienen distribución en Ceuta, ¿faltan allí medicamentos?
Estuvimos allí el jueves de la semana pasada y todo funciona con normalidad. Las farmacias siguen abiertas y no faltan medicamentos. Es verdad que ha sido doloroso para los ceutíes que viven allí y también que pueda haber países que no ayuden a sus ciudadanos. Nos reunimos con el Ministerio de Sanidad en Ceuta y las vías de comunicación están abiertas para lo que necesiten.
En las farmacias de Ceuta hay normalidad
Ustedes son una cooperativa y son líderes en España en distribución farmacéutica, junto a otra cooperativa que es Cofares. ¿Es un sector que propicia al cooperativismo? ¿Por qué?
La prestación farmacéutica en nuestro país es universal, el Estado da medicamentos a todos los ciudadanos para que acceda en igualdad de condiciones. La geografía española está muy dispersa, hay muchos pueblos pequeños, grandes, remotos, en algunos el acceso es difícil y requiere un gran coste. Solamente bajo un modelo cooperativo, se puede garantizar que los medicamentos lleguen a todos los ciudadanos. Si fuésemos al libre mercado, sería imposible, porque un medicamento que se sirve en las mismas condiciones, al mismo precio y con las mismas garantías en el último pueblo de España que en el centro reportaría pérdidas. Si el objeto social es servir y no el lucro, se garantiza que llegue.
Almacenes de Bidafarma
¿Cómo funciona la distribución farmacéutica?
Después de la investigación, producción y preparación, el medicamento llega a las personas en las farmacias, distribuidas por todo el país. Tiene que haber seguridad en la cadena de suministro, en la cadena de frío y las redes logísticas de almacenes con más de 40.000 referencias son muy complejas. Era imposible que cada farmacia tomara sus medicamentos o tuviera las 40.000 referencias. Ya era complicado en una ciudad, ¿con qué medios se hace en un pueblo? Entonces se crea una red logística que es como una tela de araña, donde están los almacenes con todas las referencias que garantizan el abastecimiento.
¿Los farmacéuticos son los dueños de la cooperativa?
Sí, para ser socio de la cooperativa hay que tener una farmacia.
Con los precios regulados, ¿la cooperativa se protege de la entrada de una multinacional?
Si este no fuera un sector regulado, seguramente sería otro escenario. ¿Tú entenderías que los medicamentos que van a pérdidas lleguen a pueblos de 500 habitantes? Es difícil hacerlos llegar. Entre los dos extremos de Granada hay 295 kilómetros y cientos de pueblos de 500, 800 o 900 habitantes. Todos los pueblos tienen el mismo servicio y medicamentos. ¿Tú crees que con el libre mercado una empresa que va a pérdidas va a llevar esos medicamentos durante mucho tiempo? Nuestro modelo es solidario, los farmacéuticos saben que no es rentable llevar medicamentos a algunos lugares y lo compensan con otros.
¿Qué importancia tiene la ACI para vosotros, que asistís por primera vez?
Sirve para reafirmar nuestra razón de ser, el beneficio social más allá del económico. Podemos aprender de otras cooperativas del mundo sanitario en otras partes del mundo e incluso de cooperativas de otros sectores y con otros modelos diferentes. También imagino que a otros les puede servir aprender de nuestro modelo, pues pocos países tienen una prestación sanitaria íntegra y universal.
¿Y para internacionalizarse?
No, nosotros nacimos para servir a la farmacia española y a nuestros 10.000 socios y no tenemos intención de salir a otros países.
Hay quien asocia el cooperativismo a pequeñas empresas, pero la suya factura 3.000 millones. ¿Cómo es el equilibrio entre el idealismo y la escala, el responder a unos valores y crecer?
Para realizar tu función social, tienes que ser rentable. Nosotros, por ejemplo, todo lo que ganamos, lo reinvertimos para ser cada vez mejores tecnológicamente. Nuestros 32 almacenes tienen un 96% de robotización e invertimos en IA y sostenibilidad. Esto nos lo podemos permitir hacer porque desde hace 10 años nos unimos todos.
En su caso, los socios de la cooperativa son los farmacéuticos pero no, por ejemplo, un repartidor, ¿cierto?
Sí, así es, no es una cooperativa de trabajo. Pero los trabajadores tienen unas buenas condiciones y un nivel de rotación bastante bajo, con una vida laboral media dentro de la empresa de 15 años y un 40% con más de 21 años.
Trump se ha posicionado en contra de las cooperativas en la ONU y parece que un modelo del PSOE como el de España apuesta más por ellas. ¿Este tipo de gobiernos son más proclives?
Bueno, en España la ley de economía social la desarrolló Mariano Rajoy, aunque es verdad que luego Zapatero la desarrolló. Trump puede decir que está en contra de las cooperativas, pero Estados Unidos es el país que más cooperativas tiene. Y es un modelo en auge.
Almacenes de Bidafarma
¿Y la extrema derecha tampoco es amenaza para el cooperativismo?
No lo creo. El cooperativismo, si no fuese eficaz, sería una amenaza para sí mismo. Pero ha demostrado que es una muy buena forma. Para amenazarlo, alguien tiene que ofrecer una alternativa mejor. Y no la hay.
De todos modos, el cooperativismo sí que tiene unas raíces ideológicas. ¿Cómo se navega en ese término medio entre esos valores de paz y el no posicionamiento de la ACI en los conflictos?
El mundo cooperativo está para resolver problemas sociales independientemente de su ideología. Nosotros en Bidafarma no tenemos ideología. Suministramos medicamentos a los pueblos, a las ciudades, a las personas, tenemos unos valores sociales y humanos inquebrantables, pero creemos que la salud no es de nadie, es de todos, y no tiene ideología.
La salud es de todos, no tiene ideología
¿Han notado mejoras con el Gobierno del PSOE y sus últimos movimientos a favor del cooperativismo?
No, siempre hemos funcionado de manera muy autonómica, y siempre hemos tenido una entente razonable con todos los gobiernos.
¿Tal vez otros sectores con más competencia o cooperativas más pequeñas sí que pueden necesitar más esa protección?
No creo que haya que proteger, creo que la obligación de las cooperativas es hacerlo tan bien como para no necesitar esta protección. Con la sobreprotección no vamos a ningún sitio.
La entidad mediambientalista que impulsa la ejecución de garantías de proyectos fallidos lamenta que el director general responsable de las renovables hasta el pasado 3 de julio, Manuel Argüelles, no les respondiera a los recursos y actuara con hermetismo
La negativa de la Generalitat a ejecutar los avales de aquellos proyectos de fotovoltaicas que han sido desestimados por causas imputables al promotor tiene efectos perversos en el mercado de las renovables. Produce un bloqueo de la red, ya que el espacio de acceso está retenido por empresarios incumplidores; auspicia la proliferación de solicitudes 'fake' que degradan la competencia y retrasa la implantación de proyectos solventes. Diversas entidades medioambientalistas y de defensa del territorio, agrupadas en la plataforma Ubiracional, han tomado cartas en el asunto para intentar que el sector de las renovables no acabe inmerso en un “problema especulativo”, con la irrupción de “empresas creadas ad hoc”, nacidas para lograr las licencias, que luego intentar revender y dar pelotazos. La plataforma Ubiracional trasladaron estas inquietudes al Síndic de Greuges, al que remitieron un escrito con una radiografía de las perversiones del sector y la posición de la Generalitat, que se ha abstenido de ejecutar las garantías depositadas por promotores cuyos proyectos han sido desestimados.
Al mismo tiempo, han denunciado ante la Fiscalía de Medio Ambiente las irregularidades que han detectado en planes como el macroproyecto Godelletas, de Renovalia, cuyo aval ascendía a 38 millones de euros. Trasladan al fiscal que con la ley en la mano entienden que deberían haberse ejecutado esas garantías. Otro de los proyectos denunciados en la Fiscalía es el llamado Segorbe Sol, de Verdenes Solar 5 SL, ubicado dentro del parque natural de la Serra Calderona, con una potencia de 49 MW y que comprende una superficie de 143 hectáreas, situadas en el Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) del citado parque natural.
Informe ambiental desfavorable
La citada plataforma Ubiracional ha llevado ante la Fiscalía de Medio Ambiente una memoria amplia en la que denuncia todas las irregularidades que observa en el citado proyecto Godelletas, que contaba con informes desfavorables de estas plantas. Un asunto que, paralelamente, se judicializó. En el caso de Segorbe Sol, la denuncia sigue tramitándose. Desde la entidad que la impulsa trasladan a este diario que el informe técnico-jurídico elaborado por el Seprona destaca que determinadas modificaciones del proyecto no habían sido sometidas a información pública. El Seprona ha recabado información adicional a la Conselleria de Medio Ambiente.
Ubiracional entiende que la Generalitat debería haberse incautado de los avales de los proyectos que no cumplen requisitos por culpa del promotor. Plantean, además, que el dinero de los avales sea destinado al desarrollo de zonas de interior y a combatir la despoblación, una posición que ha sido trasladada al Síndic de Greuges, Ángel Luna. Denuncian, además, que en algunos expedientes se ha dificultado el acceso a la información y la documentación, se ha actuado con “hermetismo”, y se ha tenido que recurrir a presentar las citadas denuncias ante el defensor del pueblo valenciano y ante Transparencia, antes conselleria y ahora Secretaría Autonómica.
El ex director general guarda silencio
Lamentan, asimismo, que el ex director general de Energía y Minas, Manuel Argüelles, competente en la concesión de permisos de planes eólicos y de fotovoltaicas hasta el pasado 3 de julio, no les respondió a los recursos de alzada que le plantearon, solicitando la ejecución de las garantías, ni a las alegaciones que presentaron respecto a proyectos que consideran irregulares. Una queja que ha sido trasladada al Síndic.
Las entidades ecologistas y de defensa del territorio remitieron un pormenorizado escrito de denuncia a finales de 2025 en el que se adjunta precisamente una relación de esos casos en los que se ha recurrido en alzada la no incautación de avales y no han obtenido respuesta. Se traslada al Síndic que la Conselleria de Medio Ambiente no ha dado respuestas, pero tampoco información en primera instancia. Explican en su escrito que la “devolución de las garantías” produce un “agravio a las arcas públicas” y otro “comparativo” a los “promotores que ejercen con buenas prácticas”.
Recomiendan buenas prácticas a la Generalitat
En el escrito al Síndic, las entidades medioambientalistas aportan la literatura jurídica aplicable al sector de las energías renovables e incluso una recomendación de buenas prácticas para la Administración que incluye la elaboración de un registro público de permisos caducados, de garantías ejecutadas o del destino de los fondos incautados. El texto de denuncia incluye un último apartado de conclusión o síntesis en el que se subraya que la “ejecución de las garantías económicas en casos de proyectos eólicos y fotovoltaicos especulativos que no se realicen por causas imputables al promotor está respaldada por el art. 1 del RDL 23/2020 y por el art. 23.6 del RD 1183/2020, que vinculan el mantenimiento de permisos al cumplimiento de hitos y prevén la caducidad con ejecución de garantías”.
“Ejecutar las garantías protege la capacidad de la red, la eficiencia de costes del sistema eléctrico a los consumidores, evita el acaparamiento especulativo y es proporcional si la Administración documenta adecuadamente la imputabilidad y respeta las garantías procesales del promotor”, añade el escrito. Y concluye: “Además, acoplada a medidas de transparencia y destino claro de las cantidades, constituye una herramienta legítima y eficaz para impulsar proyectos renovables verosímiles”.