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"Dios nos dio a Trump": una convención republicana con aroma a secta para “salvar EEUU” del “pecado” y de la “alianza entre comunistas e islamistas”

"Dios nos dio a Trump": una convención republicana con aroma a secta para “salvar EEUU” del “pecado” y de la “alianza entre comunistas e islamistas”

Trump hizo jurar a los asistentes que fueran a votar so pena de ir al infierno, y nadie mandó callar al público que gritaba "deberían fusilarlos" mientras el senador Ted Cruz mencionaba referentes progresistas como Mamdani, El-Sayed y Talarico

Trump promete 5.000 dólares a cada adulto estadounidense si los republicanos ganan las elecciones de noviembre

Cada vez se parece más a una secta. “El 14 de junio de 1946, Dios contempló el paraíso que había planeado y dijo: ”Necesito un cuidador“; así que Dios nos dio a Trump”. Es un fragmento del mesiánico vídeo del Partido Republicano proyectado en el segundo día de la convención a la mayor gloria de Donald Trump, a 54 días de las elecciones legislativas de mitad de mandato.

Una convención que volvió a tener numerosas calvas en las gradas, por mucho que Trump dijera que no había “asientos vacíos” y que estaba “todo lleno”, con “miles de personas fuera”. Hasta tal punto la afirmación de Trump, con acusaciones a los medios de manipular el aforo, era exótica, que muchos de los asistentes que estaban sentados junto a este enviado especial se reían mientras señalaban las gradas vacías. ¿Conclusión? Ni los suyos le creen, pero le ríen las gracias... Y le votan.

Trump ha insistido: “Si ganan en noviembre, nos van a quitar todo lo que tenemos. No estoy en las papeletas, pero tenéis que pensar que sí estoy”

E hizo jurar a su audiencia “ante el presidente de EEUU” que “iré con mi familia y mis amigos a votar el 3 de noviembre, con la ayuda de dios”. Y ha añadido: “Así que ya sabéis que pasa si no votáis, iréis al infierno”.

“Derrotaremos a los comunistas, a la izquierda loca, a los criminales que quieren destruir nuestro país”, ha afirmado.

“Como país estábamos cansados, pero no derrotados”, ha dicho el vicepresidente de EEUU, JD Vance, quien ha presentado sus credenciales para suceder a Trump como candidato en 2028: “Los radicales de Washington pudieron arrebatarnos muchas cosas, pero no pudieron quitarnos la voluntad de luchar. Por eso, el 5 de noviembre [de 2024] nos unimos y enviamos de vuelta a la Casa Blanca al hijo de puta más duro de la política estadounidense, e hicimos de Donald J. Trump el 47 presidente de Estados Unidos”.

Robert Kennedy Jr, secretario de Sanidad, tampoco se quedó corto en halagos: “Descubrí a un hombre modesto de inteligencia superior, dotado de empatía y compasión, con un conocimiento enciclopédico de los temas hasta el más mínimo detalle molecular y, sobre todo, con una valentía casi temeraria”.

Durante su discurso, un hombre protestó, y JD Vance respondió: “Acabamos de tener a un manifestante interrumpiéndonos y ondeando la bandera de México. Bueno, amigo, si tanto amas a México, vete para allá; yo te pago el billete de avión. Acabamos de descubrir el símbolo de la extrema izquierda: un idiota ondeando una bandera mexicana”.

De acuerdo con un vídeo publicado en X, parece que la persona también portaba una bandera palestina.

La secta alimenta el culto al líder, gobierna la principal potencia mundial y se entrega a los bulos, la deformación de la realidad y una agenda ultra obsesionada en perseguir a los migrantes: entre los miles de asistentes –y los dos centenares de intervinientes– a la convención celebrada en el American Airlines Center, en Dallas, la gran mayoría era blanca, muy blanca, y apenas se ha visto la diversidad racial que se puede observar en cualquier lugar de Estados Unidos, y más aún en Texas, estado fronterizo con México.

El senador Ted Cruz, que jugaba en casa, se entregó a la brocha gorda tan común en estas 48 horas de convención republicana en Dallas: “Tenemos que salvar América. La ley islámica (sharia) no tiene cabida en Estados Unidos. La ley islámica es fundamentalmente incompatible con la Constitución y debemos unirnos para detenerla ahora”.

¿Acaso alguien está pidiendo la sharia en EEUU? ¿Acaso hay algún riesgo de que eso pueda ocurrir? Pero la verdad es lo de menos en el akelarre trumpista de Dallas: apenas un 2% de la población estadounidense en musulmana, y quienes quienes están intentando eliminar la separación entre la Iglesia y el Estado en EEUU e implementar los Diez Mandamientos en las escuelas públicas son cristianos.

Pero Cruz no se quedó ahí: “El odio que mató a Charlie Kirk, que derribó las Torres Gemelas, que provocó dos intentos de asesinato contra el presidente Trump, no hace más que empeorar. Y estamos presenciando una nueva y peligrosa alianza roji-verde: comunistas e islamistas uniéndose. Odian a los cristianos, odian a los judíos, odian el capitalismo, odian la Constitución y odian a Estados Unidos Tras el 11 de septiembre, ¿podría alguien haber imaginado que el camarada Mamdani sería alcalde de Nueva York?”

Lo que no hizo Cruz fue mandar callar al público que gritaba “deberían fusilarlo” mientras mencionaba referentes progresistas: “Cuando Mamdani dice que quiere apoderarse de los medios de producción, lo dice en serio; cuando Abdul El-Sayed dice que tiene la obligación de acatar la ley islámica, lo dice en serio; y cuando James Talarico dice que quiere desmantelar el capitalismo, lo dice en serio”.

Sobre Talarico tampoco hiló muy fino, precisamente, el vicepresidente de EEUU, JD Vance: “Un tipo de esa edad tan obsesionado y centrado en los niños transgénero... no sé vosotros, pero yo jamás querría ver el historial de navegación por internet de ese sujeto. No es un lugar agradable”.

La dimitida secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, a su vez, ha adulado a la audiencia: “Se está mejor hablando ante un estadio lleno de patriotas que ante una sala llena de periodistas”.

El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, también se puso dramático: “Nos enfrentamos a las elecciones de mitad de mandato más importantes de la historia. Los demócratas tienen candidatos radicales de extrema izquierda de costa a costa, y van a abolir la policía, las cárceles y la propiedad privada. El Partido Demócrata ha sido tomado por radicales locos de extrema izquierda... Este es un nuevo Partido Demócrata. Están en contra de todo lo que antes defendían. El comunismo parte de la premisa de que no existe Dios. No olviden eso. Es antiamericano”.

Y ha bromeado ante el entusiasmo de los asistentes: “John Quincy Adams es la única persona en la historia de Estados Unidos que se postuló para la Cámara de Representantes después de haber sido presidente. Quizás nuestro actual presidente haga lo mismo”.

El segundo día de la convención ha coincidido con el primer aniversario del asesinato del comentarista ultra Charlie Kirk. Y no podía faltar un religioso, Robert Jeffress, pastor principal de la Primera Iglesia Bautista de Dallas, para alertar de todo tipo de maldiciones bíblicas: “¡El Partido Demócrata defiende el mal! ¡Defiende el pecado! Y debemos llamarlo por su nombre. Las creencias de James Talarico [candidato demócrata al Senado] son erróneas, pero son más que erróneas. ¡Las creencias de James Talarico son blasfemas! ¡Son malvadas! Y no son creencias que ningún verdadero cristiano podría apoyar jamás”.

Un alcalde elogia ante la jueza de la dana al presidente de la Diputación de Valencia: "De Conselleria no me llamaron"

Un alcalde elogia ante la jueza de la dana al presidente de la Diputación de Valencia: "De Conselleria no me llamaron"

Ismael Corell, ex primer edil de Turís, afirma que no recibió "nada" en materia de avisos de Emergrencias

El exalcalde de la localidad donde más llovió en la dana dice ante la jueza que nadie de Emergencias lo llamó

El exalcalde de Turís, la localidad donde más llovió el día de la dana, elogió ante la jueza a Vicente Mompó, presidente de la Diputación de Valencia, y criticó la actuación del Ejecutivo autonómico de Carlos Mazón. Ismael Corell, según consta en el acta de su declaración del pasado 30 de julio, a la que ha tenido acceso elDiario.es, afirmó ante la instructora que “la única persona que después [de la catástrofe] estuvo allí al día y medio, a los dos días, fue el presidente de Diputación, de ningún otro lado [acudió nadie más]”. “Eso lo digo allá donde vaya”, apostilló.

Corell, que tenía durante la catástrofe la vara de mando del municipio de la comarca de la Ribera Alta como líder de un partido independiente y actualmente es teniente de alcalde, no tuvo la misma opinión respecto a la Generalitat: “De Conselleria no me han llamado para preguntar cómo estábamos”. “O sea, es la verdad”, agregó.

Sin embargo, el 29 de octubre de 2024, la trágica jornada que acabó con 232 fallecidos, el munícipe no fue contactado por “nadie”, ni mucho menos por Emergencias de la Generalitat. No recibió “nada” en materia de avisos, según dijo.

A pesar de que la documentación del Centro de Emergencias aportada a la causa reseña alguna comunicación con la Policía Local de Turís, el testigo aseguró que no le constaba: “Que yo sepa, nadie. Yo, personalmente, no. Y el único que podría tener es el jefe de Policía y él no recuerda nada”.

“La verdad, sea dicha, es que nos superó. Todo esto es una cosa que te supera por arriba y por abajo, pero yo no recuerdo haber hablado con nadie”, manifestó el ex primer edil.

El “peligro” de “poner en carretera” a los niños

El testigo relató que la noche anterior a la dana y la mañana “habían caído casi 200 litros” en la localidad, que cuenta con una “idiosincrasia” propia al estar formada en gran parte por urbanizaciones y chalés. Con aquel panorama, el consistorio decidió suspender las clases en los colegios y en la guardería y cerrar el aula de las personas mayores.

Tanto el alcalde como el concejal del ramo consideraron que “era un peligro poner en carretera a todos los niños que hay” en el municipio, poblado de numerosas urbanizaciones.

“No porque supiera nada más, sino porque es una hecatombe el poder llegar allí con coches y, aparte, ya había goteras y ya había casi 200 litros en poco espacio de tiempo”, manifestó Ismael Corell. El testigo presumió de conocer la provincia de Valencia al haberse movido “por muchos lados” como comercial.

“A media tarde”, dijo Corell, “la calle llevaba un metro de agua”. “Avanzada la tarde”, relató el exalcalde, “la telefonía desapareció”. Sin embargo, antes de que cayeran las comunicaciones, recibió una llamada del jefe de Carreteras de la Diputación pidiendo que se cortara una de las vías que pasaba por el término municipal, de titularidad provincial.

Por otro lado, Ismael Corell dijo que no habló durante aquella jornada con otros alcaldes de la zona: “Yo soy de un partido independiente, entonces ni entro con unos ni con otros”.

Nuevas caras y machismo y xenofobia en la 'vuelta al cole' de las Cortes de Castilla y León

Nuevas caras y machismo y xenofobia en la 'vuelta al cole' de las Cortes de Castilla y León

El curso político ha arrancado en Castilla y León con un Pleno en el que se ha reprochado la política de odio de Vox

El nuevo curso político ha arrancado este jueves en las Cortes de Castilla y León con escasa artillería. El Pleno cuenta desde ahora con tres nuevos procuradores de Vox, Silvia Guilarte, Javier Martínez y Mariano Veganzones -el exconsejero de Empleo en la pasada legislatura que destacó por sus improperios contra los sindicatos- que han ocupado los escaños que dejaron libres los compañeros que han sido nombrados altos cargos. En esta sesión se han votado también los tres senadores por designación autonómica, dos del PP y una del PSOE. El alavés Javier Maroto (PP), empadronado en Sotosalbos (Segovia), ha sido elegido por tercera vez, mientras que el expresidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias afronta su nueva etapa política en el Senado. Por el PSOE, entra la exalcaldesa de Segovia, Clara Martín, que será candidata al Ayuntamiento en las próximas elecciones locales. Los procuradores de Vox han dejado el voto en blanco y los tres senadores han obtenido 30 (PSOE) y 32 apoyos (PP), respectivamente.

Los nuevos senadores por designación autonómica en Castilla y León, Clara Martín (PSOE), Javier Maroto (PP) y Javier Iglesias (PP).
Los nuevos senadores por designación autonómica en Castilla y León, Clara Martín (PSOE), Javier Maroto (PP) y Javier Iglesias (PP).

Aunque el nuevo líder del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez ya intervino en el Pleno de Investidura de Mañueco, se ha estrenado en la sesión de control tirando de ironía. Ha felicitado a los tres nuevos senadores y en concreto a Maroto “tras haber aprobado el test de arraigo seguramente exigido por el grupo Vox”. Las felicitaciones de Martínez han llegado también al presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, por tener “un miembro con plaza en la Audiencia Nacional”. Se refería al consejero de Industria, Juan Carlos Suárez Quiñones, que ha obtenido plaza de magistrado en la Sala de lo Penal, si bien no lo ocupará de momento. “Enhorabuena, señor Quiñones, después de 15 años en política de la mano del señor Mañueco su carrera judicial sigue progresando”, ha dicho Martínez antes de añadir “olé por la separación de poderes”. “Enhorabuena también para usted, señor Mañueco, por garantizarse su seguridad política para el día que deje de ser presidente”, ha espetado. Además, le ha preguntado “hasta dónde es capaz de llegar” para seguir en el poder, en referencia a su pacto con Vox.

El líder del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, durante el Pleno de las Cortes.
El líder del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, durante el Pleno de las Cortes.

Mañueco ha respondido que no va a pactar con “los herederos de ETA”, que no va a “aprobar una ley de amnistía para los golpistas” y tampoco comprará “apoyos de ”separatistas“ con la financiación autonómica, todo ello en clara referencia al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. ”Asuma su derrota“, ha indicado al socialista. Martínez ha contraatacado reprochando su actitud durante los graves incendios de Ávila, cuando se convirtió ”en el más sanchista“ mientras se escondía tras Pedro Sánchez que fue quien ”salvó“ su gestión.

En el Pleno se ha aludido además a las pautas que marca Vox en los gobiernos de los que forma parte. La socialista Patricia Gómez Urbán se ha referido en concreto a lo ocurrido en el Ayuntamiento de Valladolid (PP-Vox) donde se ha sustituido en el protocolo de acceso a vivienda de protección a las víctimas de violencia género por víctimas de violencia doméstica. En la tribuna de invitados, integrantes de la Coordinadora de Mujeres han acabado expulsadas por mostrar carteles de repulsa.

La vicepresidenta segunda, Isabel Blanco, que antes fue consejera de Familia e Igualdad, que ya no dan nombre a ninguna consejería, ha asegurado que condena “firmemente” la violencia de género“ y ha recordado el aumento de la inversión, de la atención y el apoyo a las víctimas y a sus familias. Por contra, ha recriminado a los socialistas que no hayan alzado la voz cuando se aprobó la ley de ”solo sí es sí“ o cuando fallaron las pulseras de los agresores machistas.

No han faltado contínuas referencias a la llegada masiva de migrantes a Ceuta. La procuradora Nuria Rubio (PSOE) a reprochado a Vox su política de odio contra los migrantes con la foto del niño que fue tiroteado con una escopeta de perdigones. El vicepresidente primero y consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales de la Junta, Carlos Pollán (Vox), ha remarcado que la Junta de Castilla y León usará “todos los medios legales” para no acoger a “migrantes ilegales” y que trabajarán para mandar de vuelta a los menores “a su país y con sus familias”. Se habló de fuegos, se habló de patrimonio histórico echado a perder, de reducción de ayudas a los sindicatos, pero es posible que migración y violencia de género centren todos los debates en el curso que comienza.

Los efectos que lavarte el pelo con agua dura puede tener en su aspecto y salud

Los efectos que lavarte el pelo con agua dura puede tener en su aspecto y salud

Los residuos minerales pueden acumularse y resecar el cabello, pero eliminarlos puede provocar otros problemas

¿Champú con o sin sulfatos? Una farmacéutica da las claves: “Es un error elegirlo pensando solo en el aspecto”

Desde tratamientos capilares hasta filtros de ducha, se ha lanzado al mercado toda una serie de productos que prometen proteger el cabello de los “problemas” que conlleva vivir en una zona con agua dura. Pero, ¿son realmente necesarios? “El agua dura tiene una mayor concentración de minerales disueltos, especialmente calcio y magnesio”, afirma Desmond Tobin, catedrático de Ciencias Dermatológicas en el University College de Dublín. “Estos minerales se encuentran de forma natural en el agua, sobre todo en aquella que no es agua de lluvia”.

Cuando el agua atraviesa el suelo y las rocas, como la piedra caliza, los minerales se disuelven en ella y permanecen allí cuando sale del grifo. Estos minerales son los responsables de la cal que se acumula en el hervidor.

“Sabes que vives en una zona de agua dura por la facilidad con la que hace espuma el jabón”, afirma Tobin. “Si cuesta mucho y forma una especie de espuma en lugar de burbujas, estás en una zona de agua dura. Es saludable para beber, pero puede provocar algunos problemas”.

"Sabes que vives en una zona de agua dura por la facilidad con la que hace espuma el jabón".
"Sabes que vives en una zona de agua dura por la facilidad con la que hace espuma el jabón".

Lavarse el pelo con agua dura puede dejar depósitos minerales en el tallo capilar, lo que, según algunos, hace que el pelo tenga un aspecto más apagado y un tacto más áspero. Hay pruebas de que el calcio y el magnesio pueden acumularse en el pelo lavado con agua dura, aunque no está tan claro que esto cause daños.

Sin embargo, eliminar esta acumulación puede causar problemas, especialmente para quienes tienen el pelo seco o quebradizo. Tobin afirma que los mejores champús para ello son los que hacen mucha espuma y contienen ingredientes como los sulfatos, que pueden resultar agresivos para esos tipos de cabello. “Se trata de encontrar el equilibrio entre eliminar los residuos y dejar suficiente grasa en el cabello para acondicionarlo”, explica Tobin.

Si vives en una zona con agua dura y notas que tu cabello se vuelve más seco, Tobin recomienda instalar un descalcificador de agua en tu hogar.

La macrocolonia felina de la Fórmula 1 en València: más de 200 gatos en el antiguo circuito urbano

La macrocolonia felina de la Fórmula 1 en València: más de 200 gatos en el antiguo circuito urbano

Voluntarios del barrio del Grao se encargan de la gestión de los animales sin dueño y reclaman al Ayuntamiento mayor control y ayuda en la esterilización

Los refugios de animales de València pasan a ser gestionados por empresas de control de plagas

El antiguo circuito urbano de la Fórmula 1 en València también se ha convertido en el hogar inesperado de decenas de gatos. En el trazado, junto al poblado chabolista, se encuentran más de dos centenares de felinos abandonados, una macrocolonia que se está multiplicando en el barrio del Grao y que los voluntarios no pueden controlar.

Apenas seis personas, que se acercan por turnos, intentan prestar atención a esta población de felinos en la ciudad, aunque no logran abarcar toda la colonia. Dos voluntarios se acercan un par de tardes a la semana para tratar de capturar a algunos, llevarlos al veterinario a esterilizar y devolverlos a su lugar. Son cerca de 60 cachorros y estiman que habrá otros 180 adultos. El grupo de voluntarios se ocupa de unos 40 animales, los que viven más alejados del poblado chabolista que desde hace una década se asienta en el circuito urbano.

Las manos de los voluntarios son insuficientes para atender a esta población felina que puede crecer rápidamente. Los mininos, como se ve en las imágenes que acompañan esta publicación, deambulan entre las chabolas y los escombros, y muchos se encuentran con heridas o alguna infección, pese al cuidado que tratan de tener con ellos. La comida y los excrementos en la calle también pueden acarrear un problema de salubridad añadido, en una zona de la ciudad especialmente vulnerable.

Esta falta de medios humanos provoca una gran lentitud en los trabajos de control de los animales. Entre las pocas manos y las citas veterinarias que logran conseguir, los voluntarios no dan abasto, según explica una de las personas que atienden la colonia. “Consideramos necesario encontrar una solución que permita aumentar tanto la capacidad de captura como la de intervención, de manera que podamos afrontar el problema en un plazo razonable sin restar recursos a las demás colonias”, apunta, en nombre del resto de voluntarios de la colonia.

Valencia cuenta 22.000 gatos en unas 600 colonias, según los datos del Ayuntamiento. La concejalía de Bienestar Animal que dirige Juan Carlos Caballero puso en marcha en abril un centro municipal de atención veterinaria para la atención de los felinos comunitarios, un espacio dedicado íntegramente a la atención, cuidado y esterilización. Es allí donde trasladan a los mininos, que reciben la atención veterinaria gratuita por parte del Ayuntamiento, especificando que son felinos que se encuentran en el circuito de Fórmula 1.

El consistorio confirma que el servicio de Valencia Animal Care trabaja sobre el terreno, con un mapa del circuito y de la mano de Policía Local. Apuntan que de los 238 que tienen contabilizados quedan 86 sin esterilizar y se van realizando capturas periódicas.

Algunos de los gatos de la colonia del circuito urbano de Formula 1 de València.
Algunos de los gatos de la colonia del circuito urbano de Formula 1 de València.

Con todo, según explican estos voluntarios a elDiario.es, no han tenido un trato directo con la Administración para abordar el problema. Han registrado varios escritos explicando la situación y pidiendo a la concejalía de Bienestar Animal unos carnets específicos para poder alimentarlos legalmente, pero no han obtenido respuesta. Los voluntarios prefieren no identificarse en este reportaje tras haber tenido una conversación tensa con personal municipal.

Estas personas han creado una cuenta de Instagram, que se llama gatosformula1, desde la que piden apoyo y tratan de obtener visibilidad para encontrar un hogar a los mininos y controlar la población. Los voluntarios reclaman al Ayuntamiento un plan urgente de esterilización, atención veterinaria y acondicionamiento de los solares para que los felinos estén en mejores condiciones. Recuerdan, como en las pasadas manifestaciones, que hay en vigor una ley de bienestar animal que regula las actuaciones de la administración con las colonias felinas: los ayuntamientos tienen una responsabilidad que cumplir.

Un gato en la colonia del antiguo circuito urbano de Fórmula 1 en València.
Un gato en la colonia del antiguo circuito urbano de Fórmula 1 en València.

‘Prácticamente magia 2', un embarazoso intento de rentabilizar un fenómeno generacional de los años 90

‘Prácticamente magia 2', un embarazoso intento de rentabilizar un fenómeno generacional de los años 90

Nicole Kidman y Sandra Bullock vuelven como las hermanas Owens casi tres décadas después, en una secuela incapaz de retener el estrafalario encanto de la original

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Es sumamente complicado entender por qué una película funciona, así que a veces es socorrido tirar de apuntes sociológicos. Estudiar tendencias, atender a éxitos pasados y futuros, prefigurar en resumen un zeitgeist (un “espíritu del tiempo”) y concluir que el que una obra funcione o no ha de deberse siempre a él. Pero a veces no basta. No basta cuando la película que nos ocupa ni tiene buenas críticas ni triunfa en taquilla. Prácticamente magia fue, en octubre de 1998, un simple y llano fracaso. En el marco de una temporada que incluye fenómenos como Armageddon, Salvar al soldado Ryan o Mulan no hay lugar para Prácticamente magia. Simplemente, no funcionó.

Ocurre, por otra parte, que Prácticamente magia se estrenó el mismo mes que Warner, el estudio involucrado, estrenaba en televisión una serie de esquema similar, Embrujadas. Nos topábamos de nuevo con jóvenes y atractivas actrices, encarnando al igual que Nicole Kidman y Sandra Bullock a hermanas brujas. Así que, ups, algo de zeitgeist debía haber después de todo. En años inmediatamente anteriores, además, habían desfilado por las pantallas obras como El retorno de las brujas, Jóvenes y brujas o Sabrina, cosas de brujas. La cultura popular de los 90, no cabe otra conclusión, estaba interesada en las brujas. Y eso por no hablar de todo lo que supuso la publicación de Harry Potter y la piedra filosofal en 1997. Brujas y magos corrían a definir la época.

Quizá por eso salió adelante Prácticamente magia, a fin de cuentas. Hollywood se interesó por una novela de Alice Hoffman que parecía hacerse eco de esta pasión brujeril, y el que la película saliera mejor o peor —el consenso crítico fue que el guion no tenía ni pies ni cabeza y que el director Griffin Dunne no había sabido darle un tono coherente— era lo de menos. Una fracción de público sin voz ni voto en el discurso cultural —bien porque fuera muy pequeño para contabilizar entradas de cine, bien porque simplemente estuviera copado por niñas— iba a hacer suya Prácticamente magia. La película retendría un potente aliento generacional y, con el tiempo, irían llegando las reivindicaciones. Así funciona el ciclo. A Prácticamente magia le tocó entre 2017 y 2018.

Maisie Williams y Joey King integran la nueva generación de brujas
Maisie Williams y Joey King integran la nueva generación de brujas

El motivo es tan sencillo como que el público entusiasta que en los 90 apenas era adolescente había alcanzado firmas públicas —con espectadoras además muy afines a las creaciones de Hoffman, que en 2006 había dado pie a otro título de culto, Aquamarine— y, además, podía releer Prácticamente magia según los rigores de la actualidad. Buena parte del filme la centraba la violencia machista y la alianza de las hermanas Owens para librarse de un novio maltratador (luego un fantasma igualmente peligroso). Así que, ¿no venía a cuento reivindicarla dentro del marco del MeToo, en paralelo a tantas películas desechadas originalmente en base a su público feminizado? Es el trato que acabó experimentando Prácticamente magia y que ha fundamentado una secuela tardía… tal y como ha ocurrido con todas las ficciones de brujas que le precedieron en los 90.

El nuevo retorno de las brujas

Los cómics de Sabrina la bruja adolescente volvieron a la pequeña pantalla con Las escalofriantes aventuras de Sabrina a tiempo para el Halloween de 2018. Poco después, entre 2020 y 2022, aparecieron tanto un reboot de Jóvenes y brujas como El retorno de las brujas 2. Y ahora se estrena Prácticamente magia 2, curiosamente en vísperas de que los libros de Harry Potter que habían nacido cerca del filme original vuelvan a ser adaptados de cabo a rabo, con una superproducción de HBO que se estrena estas Navidades. El revival es real. Magos y brujas noventeros vuelven encaramados al culto que han ido cosechando con el paso de los años, emborronando el recuerdo de que la taquilla fue originalmente mejorable, y sobredimensionando el clima afectivo.

Esto de la sobredimensión es clave. Hollywood, ansioso por revitalizar éxitos pretéritos con los que disimular su sequía creativa, a veces confunde el culto con la propiedad intelectual lucrativa, para partiendo de ahí fracasar a lo grande. Lo ocurrido con TRON brilla con luz propia porque Disney ha acometido hasta dos “secuelas nostálgicas” según el recuerdo parcialmente ficticio de que la original le interesa a un público masivo, y tanto TRON: Legacy como la más reciente TRON: Ares se hundieron. Pero ni siquiera tenemos que acudir a franquicias ajenas. Quedándonos con las brujas —y dejando Harry Potter al margen, pues en detrimento de nuestra dignidad como seres humanos es muy posible que la nueva serie arrase—, este continuo malentendido también es evidente.

La nueva entrega de Jóvenes y brujas fue un fracaso total. Y, por mucho que las redes sociales pidieran una secuela de El retorno de las brujas, la película correspondiente no ha tenido el menor impacto. Es posible que muchos ni se hayan enterado de que El retorno de las brujas 2 se estrenó en Disney+ —ahí sigue, tristona, en su catálogo—, y continúen insistiendo en un hipotético retorno de las hermanas Sanderson. Porque así de caprichosos son los flujos del culto generacional, así de ambiguas o arbitrarias son las recompensas que puede ofrecerle al Hollywood más desesperado.

'Prácticamente brujas'
'Prácticamente brujas'

Se trata de una coyuntura ciertamente inestable, y ha de serlo todavía más si lidiamos con una secuela de Prácticamente magia. Porque en fin, si nadie estaba muy seguro de lo que estaba haciendo en la película original —de ahí esa anarquía que la crítica le afeó en su momento—, mucho menos va a estarlo en Prácticamente magia 2. Una secuela levantada sobre cimientos porosos, eminentemente líquidos, que hay que asegurar con todo lo que se tenga a mano. Por ejemplo recurriendo de nuevo a Hoffman, habiendo publicado una secuela en 2020 (The Book of Magic) que serviría de fuente testimonial para la nueva película.

Más importante que esto, claro, es asegurarse la reaparición de las actrices. Nicole Kidman y Sandra Bullock vuelven junto a sus tías (Stockard Channing y Dianne Wiest), al tiempo que junto a Bullock vemos otra maniobra de control de daños: quien dirige en lugar de Dunne es la danesa Susanne Bier, cineasta que se apartó hace tiempo del ecosistema de autor europeo para ser una mercenaria del mainstream y darle a Netflix su primer gran hito de audiencia en cuanto a largometrajes. A ciegas (2018) justo estaba protagonizada por Bullock, y traza con Prácticamente magia 2 una continuidad estética muy concreta. La del producto de streaming. Correcto, olvidable y de usar y tirar.

La maldición de las Owens

A priori es lo único que puede llamar la atención de una propuesta tan lastimosa como Prácticamente magia 2: al contrario que pasaba en la primera película, aquí hay un control escrupuloso del tono y la forma en que la trama se comunica con nosotros. No hay nada parecido a giros bruscos o frívolos, estilo cuando las Owens decidían que había llegado la “hora de los margaritas” a pocos minutos de asesinar a un hombre. En su lugar la secuela se preocupa de que no haya disonancias, continuando la historia de forma lógica, coherente y, sí, eminentemente aburrida.

Los problemas de esta familia de brujas pasan por una maldición centenaria según la cual todo hombre que una Owens ame, terminará muriendo. Es con lo que lidiaban de forma aparatosa Sally (Bullock) y Gilly (Kidman) en el filme de 1998, y con lo que lidia ahora la hija de Sally (Joey King, llegada de Mi primer beso). Kylie también tiene una hermana, encarnada por la Maisie Williams de Juego de tronos, pero el guion no sabe qué hacer con esta (forzándola a acometer una interpretación de lo más desubicada) y prefiere centrarse en el drama de la primera, que ha de presenciar cómo su novio (Xolo Maridueña, llegado de la Blue Beetle de DC para intensificar con su recuerdo el aire trasnochado de la función) está a punto de sucumbir a la maldición familiar.

Las hermanas Owens y los margaritas
Las hermanas Owens y los margaritas

Prácticamente magia 2 se ocupa de los intentos de las Owens para deshacer dicha maldición, lo que les llevará a un viaje a Inglaterra y a conocer a un seductor mago (Lee Pace, Fundación) con el que la reprimida Sally bien podría rehacer su vida. La aventura de las hermanas no tiene más piezas que mover, y solo precisa que Kidman intente retratar a Gilly con el mismo atolondramiento y jovialidad que en el 98 —permitiendo esta intérprete de 59 años que afloren los instantes más bochornosos de la película—, mientras el empeño de aclimatar el tono pasa por hacerlo todo soso y rígido, y los toques de comedia solo transmitan estupor y vergüenza ajena.

Ni que decir tiene, la película está espantosamente escrita y realizada, y lo peor de todo es que se percibe algo de autoconciencia de ello. Solo las actrices protagonistas parecen de vez en cuando genuinamente contentas de haberse reencontrado, mientras que todos los departamentos que la rodean lidian al unísono con una empresa que saben condenada al fracaso.

Prácticamente magia 2 intenta construir sobre lo que no fue sino un accidente feliz —algo tan esotérico como el encanto, algo tan irrepetible como el zeitgeist— y los únicos ladrillos de los que dispone para ello son el aplanamiento estético. O los guiños nostálgicos, que por supuesto se amontonan sin mesura en tanto a decisiones musicales —el Coconut de Nilsson— y secuencias tan delirantes como todo lo que supone el final, que ansía traer de vuelta la juerga eufórica de los 90 para en su lugar reconfigurarse como un after demacrado. Una cosa tan moribunda y deprimente que, de forma similar a lo conseguido este año por El diablo viste de Prada 2, llega a pugnar por que las discretas obras originales dejen de resultar simpáticas siquiera.

"¡Cómo mola ser tan comunista!": Alba Flores canta en un cabaret el poder "desde abajo" de las mujeres del 36

"¡Cómo mola ser tan comunista!": Alba Flores canta en un cabaret el poder "desde abajo" de las mujeres del 36

La actriz y el director Andrés Lima repiten el éxito de público de '1936' con 'Libres!!!', una obra teatral sobre la asociación anarcofeminista Mujeres Libres

Javier Bardem y Penélope Cruz conquistan Venecia con 'Búnker': “Sería contradictorio estar aquí y decir que no hablamos de política”

Alba Flores y Andrés Lima se han embarcado en un cabaret anarca tan divertido como activista titulado Libres!!!, para el que ya se han vendido todas las entradas de las 27 funciones que se realizarán en el Teatro de la Abadía de Madrid, una locura similar a la que provocó la obra 1936, que también reunió a la actriz y al director escénico.

La obra recoge la historia de tres mujeres valientes (Lucía Sánchez Saornil, Mercedes Comaposada y Amparo Poch y Gascón), que en 1936 crearon la primera asociación anarcofeminista de España, Mujeres Libres, una de las principales del movimiento libertario. Pero Libres!!! no es un espectáculo doctrinal y de genealogías políticas, sino puro cabaret, incorrecto y un tanto pendenciero.

“Lo que más me flipa de esas mujeres —explica Alba Flores a elDiario.es— es que en un momento que podrían haber dicho, 'mira vamos a esperar a que pase la guerra y luego ya vemos si hacemos algo anarquista', deciden hacer”. “Creo que esa actitud es un referente muy válido para hoy, la única manera de hacer política no es la política de los partidos y la política participativa, los cambios se hacen desde abajo, organizando y administrando tu vida como la quieres vivir”, explica la actriz.

“La izquierda necesita aprender mucho de todas esas mujeres, porque no se trata de jugar al bipartidismo, es otra cosa, se trata de conquistar la autonomía política del pueblo”, señala el director escénico Andrés Lima a este periódico.

'Libres!!!', de Andrés Lima
'Libres!!!', de Andrés Lima

Escrita por Esther Carrodeguas (Iribarne), la obra une la historia de estas mujeres anarquistas con la explosión en esos mismos años de las cabareteras sicalípticas. Temas como La diputada de Amalia Molina (“¡Viva el divorcio! ¡Vivan mis manos que aún no han cosido ni un calcetín!”) o La sindicalista de Carmen Flores, van trufando un espectáculo lleno de humor e incorrección.

La obra comienza fuerte. Nüll García y Laura Galán piden al respetable que se levante y que haga una “reverencia descomunal” al gran símbolo: La Pasionaria. Ahí entra en escena Alba Flores, con dos pezoneras con la hoz y el martillo cantando una versión del tema de Carmelita Aubert, Comunista. “No me riñas mamá, no me riñas papá, porque sea mujer modernista. Y es que en el 36, diputada seré! Cómo mola ser tan comunis-comunis-comunista!”, canta Flores con todo el garbo.

A partir de ahí pasarán por escena los grandes nombres como Emilia Pardo Bazán, Victoria Kent o Clara Campoamor. Para todas habrá estopa. Libres!!!, en cierto modo, se levanta contra la historiografía aceptada del feminismo español para contraponer la intrahistoria de uno de los movimientos más relevantes del siglo XX: el anarcofeminismo.

Andrés Lima explica que querían resaltar la importancia del movimiento en esos años: “De todas aquellas mujeres han quedado cuatro nombres. El hecho de rebajar los humos a algunas, con gracia y respeto, no está de más”. “El anarcofeminismo fue uno de los movimientos más aplastados, casi borrados, por el franquismo. Y no eran cuatro, no hubo tan solo 500 milicianas como se nos ha intentado vender, fueron más de 5.000, la base del movimiento era espectacular”, añade.

'Libres!!!', de Andrés Lima
'Libres!!!', de Andrés Lima

Pero el quiz del espectáculo no está solo en la incorrección. Aparte de las pullas bien afiladas —hay una al cofundador de Podemos Pablo Iglesias que el día del ensayo general provocó una gran risotada—, está la recuperación de un legado del que Lima destaca la moralidad avanzada de esas mujeres. “Pero no solo de las anarquistas, donde en la obra vemos discursos muy potentes de Federica Montseny o Guillermina Rojas sobre el divorcio, el amor libre y la prostitución, sino también de todas esas cabareteras y cupletistas que, pese al machismo y el patriarcado de la época, salen desnudas, dicen lo que les da la gana y consiguen tener una relevancia social increíble”, dice.

Hay una frase del espectáculo que resume muy bien el espíritu de la obra. En un momento aparece en escena una de las grandes teóricas del anarquismo, Emma Goldman, quien llegó a ser tildada como la mujer “más peligrosa de Estados Unidos” y que escribió textos fundamentales como Viviendo mi vida (1931). La anarquista rusa, al son de la Macarena, dice: “Si no puedo bailar: no es mi revolución”. Algo que, como dejan muy claro en la obra, tampoco los anarquistas puros entendieron nunca muy bien. “Anarcomachista, ¡un clásico de libro!”, se dice con retranca en la obra.

'Libres!!!', de Andrés Lima
'Libres!!!', de Andrés Lima

El espectáculo está lleno de aciertos. La adaptación musical hecha por Jaume Manresa, la potencia de Laura Galán como Federica Montseny o la Pardo Bazán, la de Nüll García en el papel de Teresa Claramunt, la presencia disruptiva de Eva Valdelomar al piano, la energía y el cante de las tres actrices en escena… Libres!!! es un espectáculo con una fuerza que se contagia a la platea.

Después de una primera parte en la que se realiza una especie de genealogía por los personajes fundamentales de la política y el feminismo de la época, la obra se centra en la historia de las tres mujeres que en 1936 decidieron crear la primera asociación anarquista de mujeres. Ahí el presente y el pasado comienzan a darse la mano.

La obra, en su final, defiende que a partir de 1936, en ciertas zonas no franquistas, se pudo vivir realmente la utopía: colectivizaciones, cámaras de lactancia en las fábricas, formación y alfabetización de las mujeres… “Todo es de todas porque todas las personas somos lo mismo, significamos lo mismo, que haya durado poco no significa que no haya sido la hostia”, grita Laura Galán en escena mientras resuenan las letras y los acordes de People Have The Power de Patti Smith.

Converge realidad y ficción

En ese momento, las actrices dejan de estar “en personaje”, los planos de ficción y realidad se funden. Son Lucía Sánchez Saornil, Mercedes Comaposada y Amparo Poch y Gascón, pero también son Nüll, Laura y Alba. Flores destaca lo importante que ha sido para la compañía poder recuperar unos referentes que habían caído en el olvido, “es muy importante sentirte respalda, no estar tan solita, además puedes aprender de las cosas que hicieron y pensaron, qué les salió bien y qué mal, aprender de cómo se organizaron, tenemos que recuperar la capacidad de la autogestión del pueblo, creo que ahí radica el espíritu anarquista de la obra”, resume Flores.

'Libres!!!', de Andrés Lima
'Libres!!!', de Andrés Lima

Siguiendo ese mismo espíritu, la productora del espectáculo ha decidido implantar una estrategia para poder llegar a más sitios. Libres!!! es una producción del Teatro del Barrio, uno de los focos teatrales más activos de la capital, y la celebración de los 50 años de España en libertad, promovida por el Gobierno. La directora artística del Teatro del Barrio, Ana Belén Santiago, anunció en rueda de prensa que la productora había decidido que los beneficios de la gira fueran utilizados para poder llegar a sitios que, por presupuesto o posicionamientos políticos, no fuera posible.

“Con Ana Belén nos reunimos para ver cómo podíamos llevar la producción y la distribución hacia un lugar más coherente con lo que creemos. Y pensamos en esta fórmula de reutilizar la plusvalía”, explica Flores que ya aplicó esta manera de hacer en su compañía La Extraña. “Tenemos que experimentar cómo hacerlo, pero el 23 de noviembre ya vamos a La Benéfica de Piloña, el espacio que lleva Rodrigo Cuevas. Se trata de compartir y también de recuperar un espíritu bien presente en los años treinta con experiencias como La Barraca o las Misiones Pedagógicas y esas mujeres libres que fueron de pueblo en pueblo. Ellas lo hacían, pues nosotras también”, concluye. Tras las funciones en Madrid el espectáculo partirá por toda España.

Sánchez y los suyos siguen cediendo

Sánchez y los suyos siguen cediendo

No parece que Sánchez vaya a acusar a Marruecos por mucho que le golpee Aznar. Ahora bien: tampoco podrá sacar mucho pecho por ser objeto de sus ataques porque tiene las manos atadas en esta polémica

El Gobierno se hunde cada vez más en la crisis de Ceuta. El último intento por salir del agujero -el de publicar decenas de documentos clasificados- no solo no ha aportado nada nuevo y positivo para sus intereses, sino que puede volverse en su contra: el que una información insuficiente del Delegado del Gobierno o ciertos fallos de comunicación del CNI expliquen por qué no pudo anticiparse a la avalancha marroquí -cuando otras muchas fuentes estaban advirtiendo de ese riesgo- es una explicación tan pobre que parece despreciar la inteligencia de los ciudadanos.

Y eso no puede sino aumentar la desconfianza, que ya es muy grande. La tozuda negativa del Ejecutivo en negar cualquier tipo de participación de Marruecos en el asalto a las fronteras españolas abunda en esa misma dirección. Porque desde cualquier punto de vista se llega a la conclusión de que esa participación fue inevitable, si no absolutamente imprescindible. Y la negativa a reconocerlo por parte de la Moncloa alimenta hasta las teorías más inverosímiles sobre los motivos de esa negativa.

¿Qué reacción tan terrible habría tenido Rabat si Madrid le hubiera acusado de estar detrás de los 80.000 marroquís que se lanzaron al asalto de España jugándose la vida? ¿Por qué ese chantaje sigue estando vigente 40 días después, ya que España sigue manteniendo el silencio más absoluto al respecto, aunque son muchas las evidencias del protagonismo de las autoridades marroquís?

Mantener esa postura cuando son muchas las personas que se hacen esas preguntas no puede sino ser malo para el Gobierno. Seguramente Sánchez se apunta a la tesis de que con el tiempo esas cosas se olvidan, pero con un silencio que puede terminar equivaliendo a una mentira eso no va a ser tan fácil que ocurra. Y el tiempo de Sánchez es limitado.

Encima José María Aznar sale a la palestra para reventar aún más la tesis del gobierno socialista y, de paso, su política exterior. Porque el expresidente ha confirmado lo que ya se rumoreaba. Esto es, que el estado israelí estaba detrás del ataque como represalia por las duras posiciones adoptadas por el gobierno español por las matanzas de Gaza y la invasión de Cisjordania.

Es una hipótesis bastante plausible. La pregunta es por qué Aznar sale ahora con esas. Golpear a Pedro Sánchez es la primera respuesta. Sobre todo después de que tras 40 días de furiosas intervenciones públicas, Alberto Núñez Feijóo se haya mostrado incapaz de hacer otra cosa que insultar inanemente al presidente del Gobierno. Los asesores de Aznar le han dado una nueva lección de cómo hacer daño, que ni eso sabe el aspirante a la presidencia del Gobierno.

Pero en la invectiva del expresidente también hay intenciones políticas evidentes: hacer lobby por Netanyahu, tan vilipendiado como influyente en los círculos económicos norteamericanos que frecuenta Aznar, sería una de ellas. Criticar la política exterior del gobierno de coalición español, que tan poco gusta a Trump y a la derecha mundial y también a una parte del centro europeo, estaría también en esa línea.

Pero no parece que Sánchez vaya a acusar a Marruecos por mucho que le golpee Aznar. Ahora bien: tampoco podrá sacar mucho pecho por ser objeto de sus ataques porque tiene las manos atadas en esta polémica.

En todo caso, es muy probable que lleguen nuevos ataques mientras el Gobierno español tenga flancos tan sensibles abiertos en la crisis ceutí. También procedentes del frente interno. La insostenible situación humanitaria de varios miles de migrantes ilegales marroquís -¿3.000? ¿7000?- será siempre un motivo de crítica por parte de organizaciones y movimientos de todo tipo en España. Por cierto, ¿cómo consintió el Gobierno que 10.000, o más, de los que habían saltado la frontera se quedaran en Ceuta, mientras otros 60.000 o 70.000 volvían tras sus pasos? ¿No calculó el problemón que se le venía encima o no tuvo más remedio que tragar con esa malévola imposición marroquí?  

Que hablen de mi IA, aunque sea bien

Que hablen de mi IA, aunque sea bien

No hay día que abras un periódico o veas un telediario sin encontrarte una noticia sobre la IA. Lo mismo noticias esperanzadoras que apocalípticas, lo mismo un éxito médico que un hackeo masivo, la última versión más potente, el enésimo pronóstico catastrofista, la anécdota del día. ¿Quién estará interesado en que hablemos tanto de la IA? No sé, no sé...

Ningún día sin noticias de la Inteligencia Artificial (IA). La IA nos va a matar a todos, dice un ex ingeniero de Anthropic. La IA resuelve uno de los “problemas del milenio”, anuncia OpenAI. Un fármaco desarrollado por IA consigue resultados milagrosos. Una IA se escapa de un entorno cerrado en una prueba y ataca sistemas. Una administración autonómica aplica la IA en sus trámites. Israel invierte en manipular la IA a su favor. La IA ayuda a los equipos de rescate en Nepal. El último vídeo de IA de Trump. Agricultores que mejoran sus cosechas con IA. Profesores que advierten del uso dañino de la IA. Sospechas sobre libros creados con IA. Gobiernos y parlamentos que quieren regular la IA. Advertencias de la ONU sobre la IA. Previsiones de cuántos empleos destruirá la IA. El último vaticinio apocalíptico sobre la IA. Manifiestos que piden pausar la IA. Gente que usa la IA como amigo, confidente, terapeuta, entrenador, profesor. Mil pequeñas noticias que incluyen mención a la IA. Innumerables artículos sobre la IA, como este.

No hay día que abras un periódico o veas un telediario sin encontrarte una noticia sobre la IA. Lo mismo noticias esperanzadoras que apocalípticas, lo mismo un éxito médico que un hackeo masivo, la última versión más potente, el enésimo pronóstico catastrofista, la anécdota del día. Qué fatiguita de IA, como cuando hace unos años todo era “cuántico”, o aquel tiempo lejano en que a cualquier memez le colocábamos el prefijo “ciber”. Pareciera que alguien quiere que hablemos a todas horas de la IA, para bien o para mal, que todo sea IA, IA, IA. 

No se me ocurre a quién le puede interesar, no caigo. Se lo voy a preguntar a la IA, a ver si me ayuda. Se lo pregunto a la única IA que uso (y además sin querer): la del buscador de Google. Y mira tú: escribo “¿a quién le interesa que hablemos tanto de la IA?” y, sorpresa, sorpresa, dice que “el interés en que la IA sea el tema central de conversación a nivel global proviene de varios sectores clave, ya que la atención pública y mediática se traduce directamente en beneficios económicos, políticos y estratégicos”. Interesante, cuéntame más: en primer lugar están “grandes empresas tecnológicas”, que buscan un “aumento de valor en bolsa” gracias sus promesas y desarrollos, “atracción de inversión” para que les sigan inyectando dinero los fondos, y “venta de infraestructuras” por parte de fabricantes de chips y centros de datos.

Fíjate, no se me había ocurrido pensar que las empresas que desarrollan IA tuviesen interés en que se hable tanto de la IA. Menos mal que una IA me lo ha descubierto. Ahora que caigo, a lo mejor la acumulación de noticias, tanto buenas como malas, protagonizadas por OpenAI y Anthropic, tienen que ver con la carrera que ambas protagonizan para salir a bolsa en los próximos meses (se espera que batan todos los récords de valoración), con su necesidad de recibir inversión a chorro para seguir quemando millones al ritmo actual (todo fiado a la promesa de dudosos beneficios futuros), y a su necesidad de cada vez más chips y más centros de datos, que ya veremos si se rentabilizan alguna vez. Por la posible burbuja, otro día le pregunto a la IA.

Es una posibilidad, ya digo. Que estemos todos haciéndoles gratis la promo para que los inversores acudan, y los gobiernos les den facilidades y les compren sus servicios. Que hablemos de sus productos, aunque sea mal, incluso en términos apocalípticos, pues el dinero no le hace ascos a nada, y las posibilidades de la IA para vigilar, hacer la guerra, generar desinformación y caos, o sustituir trabajadores, tal vez atraigan más inversores que los usos bondadosos. O como decía aquel, que hablen de ti aunque sea bien.

El 11-S que olvidamos

El 11-S que olvidamos

La pérdida de perspectiva histórica y emocional es lo que también hace olvidar hasta qué punto casi todos los males de 2026 tienen origen en lo que pasó hace 25 años

ENTREVISTA - Garrett Graff, historiador: “Los efectos dominó del 11-S explican el mundo de hoy”

Hace unos días buscaba alguna foto del 11-S en Nueva York que capturara lo que pasó y a la vez una brizna de las emociones de pánico, incredulidad, desesperación y heroísmo de aquel día. Buscaba una imagen para complementar la entrevista que acababa de hacerle a Garrett Graff, el historiador y autor de la historia oral más completa de aquel martes de septiembre, The Only Plane in the Sky. No quería las de las explosiones ni el derribo de las torres que tantas veces hemos visto y que en cierto sentido sirvieron de propaganda terrorista –las más repetidas en las agencias de fotos que tenemos en elDiario.es eran planos más cortos o más largos de las torres en llamas–. Ni tampoco de las personas que se arrojaron de los rascacielos –había muchas y sin los habituales avisos que vemos ahora para las de zonas de guerra–. Y quería algo de ese día, no de los días posteriores. 

Al final, opté por la de un hombre justo después del derrumbe de la primera torre del World Trade Center que, según se lee en el pie de foto de la agencia Getty, gritaba preguntando si había alguien bajo los escombros a quien pudiera ayudar. Su figura apenas se distingue por el polvo que lo cubre. Tiene en la mano algo que parece un extintor. El cielo, tan azul aquel día, se ha vuelto negro.

Hay muchas imágenes, probablemente no tan bien etiquetadas para la búsqueda como las de cualquier evento actual, pero me sorprendió que no hubiera todavía más. Desde la avalancha de fotos, vídeos y recreaciones de 2026 todo parece poco. Y lo cierto es que los atentados de 2001 pasaron en otro mundo en muchos sentidos. Los móviles apenas hacían fotos borrosas, no había redes sociales donde compartirlas y las webs eran un complemento rudimentario para nuestra vida. 

Todavía tengo guardado el suplemento especial que el New York Times publicó un año después. Yo me había mudado a Nueva York unos meses antes y tener ese papel y el libro que hizo el periódico después era una manera de conservar las fotos, las historias.

Entonces todo lo que había pasado estaba tan fresco que era insoportable. En uno de los primeros días de clase en la Escuela de Periodismo en la Universidad de Columbia nos pusieron un documental sobre el trabajo periodístico del año que había pasado de muerte y guerra, y varias personas se salieron llorosas antes de terminar porque tenían amigos o conocidos que habían muerto o habían sido heridos en Nueva York, Washington o Afganistán. El trauma era palpable y estaba por todos lados. 

En aquellos años entrevisté a supervivientes, a víctimas de los atentados y las guerras, a jóvenes que habían sufrido la islamofobia desatada después, a vecinos que intentaban volver a lo que entonces se llamaba Zona Cero y seguía oliendo a chamusquina. Después, llegarían los turistas que se asomaban a ver el agujero que había quedado. Todo estaba fresco y así lo pareció durante años. 

Cada aniversario, escuchaba lo de “never forget”, miraba a los haces de luz donde estaban las torres y vivía la reconstrucción de la ciudad con las heridas abiertas. En septiembre, solía ir a una pequeña ceremonia junto a un monumento de 1913 dedicado a los bomberos en Riverside Park, en el norte de Manhattan. 

Cuando más de una década después estuve en la inauguración del museo del 11-S escuchando las cuidadosas palabras de Barack Obama, el mundo ya parecía otro, pero en medio de la solemnidad todavía era fácil creer el epitafio de Virgilio a la entrada: “No day shall erase you from the memory of time” (“ningún día os borrará de la memoria del tiempo”). 

Y, en cambio, hoy el olvido ha avanzado incluso para los que tenemos la edad para recordar con nitidez aquel día, para quienes vivimos antes y después en la ciudad que más sufrió y contamos todas aquellas historias. La memoria ha quedado sepultada por la acumulación de tragedias colectivas, desde la pandemia a las guerras, que a veces parecen más cercanas por efecto bola de nieve del mundo virtual que nos abruma y es apenas una sombra del verdadero sufrimiento.

El libro de Garrett Graff es especialmente valioso porque cuenta qué pasó minuto a minuto a través de cientos de testimonios directos de azafatas secuestradas, bomberos entre los escombros, empleados de las torres, controladores, políticos, ciudadanos de a pie. Los testimonios crudos tal vez sirven para transmitir los hechos más allá de la división partidista e inconsciente que impide ver la realidad. 

La pérdida de perspectiva histórica y emocional es lo que también hace olvidar hasta qué punto casi todos los males de 2026 tienen origen en lo que pasó hace 25 años, en el miedo y la incertidumbre desencadenados y explotados durante décadas. Graff argumenta bien que se pueden encontrar rastros desde la invasión de Irak hasta el ataque de Irán, desde las crisis de los refugiados hasta la división social, desde el odio al extranjero a la defensa de una sociedad homogénea, desde el ascenso de la ultraderecha en Europa hasta Donald Trump. 

Las historias individuales son las que más ayudan a entender y no olvidar. Recordar el 11-S es revivir la angustia de Betty Ong, la azafata del vuelo 11 de American Airlines, mientras dice “me quedo en la línea” al habla al teléfono con un operador de la compañía en lo que ya teme serán los últimos instantes de su vida. O el momento en que Frank DeMartini, un arquitecto que salvó decenas de vidas de sus colegas dirigiendo la evacuación, se queda para ayudar a alguien más atrapado en el ascensor. O la llamada a su padre de Peter Hanson, un pasajero del vuelo 175 de United Airlines: “Quieren ir a Chicago o algún lugar y estrellarlo en un edificio. No te preocupes, papá. Si pasa, será muy rápido.” Sus últimas palabras son “Oh my God, oh my God, oh my God”. Su hija de dos años y medio, Christine, es la víctima más joven identificada. Los terroristas estrellaron el avión contra la torre sur.

No sé cuál es el remedio para el olvido de esta y todas las catástrofes que han venido después, muchas conectadas con ese día fatídico de muerte y destrucción que trajo todavía más. Pero un día como hoy es un día para escuchar. 

Pienso en un consejo de Asma Khalid, extraordinaria reportera durante años en la radio pública de Estados Unidos y que ahora trabaja en la BBC. 

Asma, a la que conocí en Boston y es una delicia de persona por su curiosidad y su amabilidad, cuenta cómo la islamofobia que sufrió como joven en una comunidad conservadora de Indiana después de los ataques no es nada comparada con lo que ha visto y vivido en los últimos años como reportera. Su consejo es interactuar más y de manera real con las personas, con los individuos y no con sus caricaturas en manos de un algoritmo o de un político. 

“Estados Unidos es un país increíblemente diverso. Y eso es hermoso. Parte de lo que tenemos que hacer todos es tener relaciones reales de nuevo porque eso ayuda a entendernos los unos a los otros”, dijo esta semana en una entrevista en la radio pública de Nueva York. “Debemos pensar en cómo mirarnos los unos a los otros como individuos”. Suena a poco... y a la vez a mucho.

A toda hostia

A toda hostia

El informe PISA alerta de que los alumnos responden más rápido, pero también peor. Es decir, priman la velocidad sobre el acierto. ¿Cómo va a extrañarnos si son hijos de una época que ya no sabe qué hacer con la espera?

Escucha la crisis vital de tu amiga en un audio de WhatsApp acelerado a x2. ¿Quieres ver el siguiente capítulo? Espera diez segundos sin siquiera mover un músculo. Consume series verticales de noventa segundos por episodio desde tu teléfono móvil. Escucha lo más relevante del día en un minuto. Un tiktoker te explica en cuarenta segundos la crisis de Ceuta. Cuece patatas en el microondas en apenas un minuto. Prepara fideos instantáneos en tres. Compra pipas peladas para poder comerlas más rápido. Satisface tu hambre con una barrita. Ingiere una bebida con las calorías suficientes para cubrir el 25% de tu necesidad energética diaria. Llama ocio a lo que siempre fue tiempo libre, porque también el ocio exige un trabajo de planificación ya que todo está reservado, incluidas nuestras agendas para hacer planes. Haz uso del tobogán de aceleración infinita de la IA para resúmenes, carteles, composiciones, dosieres, traducciones o dudas. 

Todo está ya sometido al músculo de la prisa. Hemos construido (o han construido por nosotros) una cultura en la que incluso detenerse veinte minutos a comer puede parecernos una pérdida de tiempo. Del “no tengo tiempo para cocinar” hemos pasado directamente al “es que no tengo tiempo ni para comer”. Porque si lo importante de comer, más allá del ritual o la compañía, es obtener nutrientes, ¿para qué cocinar? ¿Para qué elegir, cortar y mezclar ingredientes? ¿Para qué siquiera masticar? La comida puede convertirse en un líquido nutricionalmente calculado que beber delante del ordenador mientras sigues trabajando. La eficiencia nos ha regalado la posibilidad de hacer más cosas. Y hemos decidido utilizarla para, oh sorpresa, para hacer más cosas.

En el año 1999, el escritor, periodista y divulgador científico estadounidense James Gleick lo vio venir en su obra ‘Faster: The Acceleration of Just About Everything’. Allí decía lo siguiente: Te aburres sin hacer nada, así que sales a dar una vuelta en coche. Te aburres conduciendo, así que enciendes la radio. Te aburres conduciendo y escuchando la radio, así que haces una llamada con el móvil. Te das cuenta de que ahora estás conduciendo, escuchando la radio y hablando por teléfono, y sigues aburrido”. El aburrimiento, explicaba, “es una invención moderna. La palabra aburrimiento apenas existía hace un siglo”. Resulta muy revelador porque este libro lo escribió incluso antes de las redes sociales, TikTok, Spotify, WhatsApp a 1,5× o buena parte de la economía de la atención contemporánea, pero Gleick ya había detectado esa presión por comprimir cada vez más actividades dentro del mismo tiempo y esa necesidad de que cualquier hueco vital reclamase inmediatamente otra actividad.

¿Así que deberían extrañarnos los malos resultados del informe PISA? Pues no. En la página 79 aparece detallada una de las claves. Dice el informe que el descenso en la nota media podría estar relacionado con la capacidad o la disposición del alumnado para mantener una atención concentrada en tareas de lectura exigentes. Explica que la proporción de lectores apresurados —aquellos que dieron respuestas rápidas e incorrectas— aumentó en unos cinco puntos porcentuales, en promedio, pasando del 7% en 2018 al 12% en 2025. Pero que, al mismo tiempo, disminuyó la proporción de preguntas sin responder. ¿Qué sugiere esto? Pues que el alumnado se mostró más inclinado a responder rápidamente en lugar de dejar sin responder las preguntas difíciles. Vamos, lo rápido por encima de lo correcto. No sé qué os parece a vosotros, pero yo diría que se asemeja bastante al mundo que les hemos enseñado.

Algunos profesores llevan tiempo diciendo que la escuela tiene que ir a contracorriente de la inmediatez favoreciendo la lectura pausada y la reflexión. Pero, ¿cómo conseguirlo si incluso los propios temarios van a toda leche? Una vida completamente optimizada no deja espacio a la espontaneidad ni a la introspección. Tampoco a la duda, que siempre necesita su tiempo. Ni por supuesto al aburrimiento, que no sirve aparentemente para nada y por eso sirve para tantas cosas. Si para los adultos ya resulta difícil, y eso que conocimos el aburrimiento analógico, imaginad para una generación que creció en un mundo en el que ya no tenían que esperar por nada. 

¿Es la autoconstrucción una alternativa para la crisis de vivienda? “No basta con comprar un terreno y poner una casa”

¿Es la 'autoconstrucción' una alternativa para la crisis de vivienda? “No basta con comprar un terreno y poner una casa”

El atractivo de la autopromoción o de las casas prefabricadas es el ahorro que promete frente a un piso tradicional, pero los expertos advierten: al precio hay que sumar el tiempo y los quebraderos de cabeza

Las hipotecas para vivienda se disparan un 10% en un junio de récord desde 2010

La idea parece sencilla. Encontrar un terreno, elegir una casa que encaje en el presupuesto y levantarla a medida, lejos de los precios de la vivienda terminada. Para una generación que encuentra cada vez más difícil comprar, la posibilidad de convertirse en su propio promotor inmobiliario tiene un atractivo evidente: decidir cómo será la vivienda, cuánto se ajustará a las necesidades de quienes la habitan y, sobre el papel, ahorrar parte de los costes.

El problema es todo lo que ocurre entre encontrar la parcela y entrar a vivir. Hay que comprobar qué se puede construir en el terreno, conseguir un proyecto, obtener las licencias, resolver las conexiones a las redes públicas, financiar una obra que puede prolongarse durante años y coordinar a distintos profesionales. Y las viviendas que se anuncian como móviles, modulares o prefabricadas tampoco quedan al margen de las normas urbanísticas cuando se destinan a residencia.

Aun así, el interés existe. El IV Observatorio sobre Vivienda y Sostenibilidad de Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI), entidad especializada en préstamos hipotecarios, señala que un 42% de los españoles se ha planteado construir su propia vivienda. Un 33% lo ha considerado como una opción y un 8,5% asegura habérselo planteado seriamente. Otro 12,8% ni siquiera conocía esta posibilidad.

Entre los jóvenes, el porcentaje aumenta: el 52% de las personas de entre 25 y 34 años ha pensado en esta vía, frente al 46% de quienes tienen entre 35 y 44 años. También hay diferencias territoriales: el 48% de quienes viven en pueblos o entornos rurales se lo ha planteado, frente a alrededor del 40% de quienes residen en ciudades o sus extrarradios.

La fotografía es la de una alternativa que despierta interés, pero que todavía está lejos de convertirse en una solución masiva. Y buena parte de la distancia entre una cosa y otra aparece después de pronunciar la frase: “Me voy a construir una casa”.

Construir una casa no significa levantarla con las propias manos

'Autoconstrucción' puede ser un término engañoso. En España, explica Débora Notenson, socia de Kloster & Notenson, es más preciso hablar de “autopromoción”. La diferencia es importante. Una persona puede promover su propia vivienda y contratar a los profesionales encargados de diseñarla, supervisarla y ejecutarla. También puede asumir directamente algunas tareas. Lo que no desaparece son las exigencias técnicas y administrativas.

“Es muy arriesgado intentar construir sin tener los conocimientos”, advierte Notenson. Los problemas pueden afectar a la habitabilidad y la seguridad de la vivienda, pero también tener consecuencias legales. El desconocimiento es, de hecho, una de las principales barreras. Solo cerca del 6% de los españoles asegura conocer bien los pasos necesarios para construir su propia vivienda, según UCI. Dos de cada tres saben poco o nada sobre el proceso.

El atractivo económico existe. Según Notenson, una vivienda autopromovida puede permitir un ahorro de alrededor del 20% o 30% frente a un proceso en el que intervienen un promotor y una empresa constructora, al eliminar determinados márgenes y gastos. Pero ahorrar un 30% sobre una vivienda cara no convierte automáticamente la operación en una vivienda barata.

La cuenta empieza, además, antes de colocar el primer ladrillo. “El terreno es fundamental”, señala la arquitecta. Antes de comprar una parcela hay que conocer su calificación urbanística y comprobar que es apta para construir. Un terreno barato puede dejar de serlo si necesita obras de urbanización, nuevas conexiones a las redes públicas o actuaciones adicionales. Ahí aparece una de las primeras trampas de la vivienda aparentemente barata: el precio de la casa no es el precio de la vivienda.

La promesa de los 60.000 euros

Las casas modulares han añadido otra capa a la conversación. En internet es fácil encontrar viviendas que se anuncian por 50.000, 60.000 o 70.000 euros. También existen modelos de segunda mano que se sitúan entre los 20.000 o 30.000 euros. Frente al precio de una vivienda convencional, las cifras resultan tentadoras.

Daniel Corral empezó así: “Me pareció increíble que por ese dinero pudieses tener algo de tanta calidad”, cuenta. Un amigo había heredado un terreno grande en Madrid y ambos comenzaron a investigar las posibilidades. Encontraron casas móviles y prefabricadas. Algunas ofrecían dos o tres habitaciones, baño, salón y cocina, con transporte e instalación por un coste adicional.

Imagen de una casa prefabricada
Imagen de una casa prefabricada

Visitó una fábrica, vio los modelos y comprobó las posibilidades de personalización. Las viviendas tenían buen aislamiento, acabados y preinstalaciones eléctricas y de agua. Sobre el papel, la operación parecía mucho más sencilla que comprar una vivienda convencional y pasar décadas pagando una hipoteca.

Hasta que apareció el Ayuntamiento. Para instalar la vivienda necesitaban un proyecto de arquitecto y cumplir las condiciones establecidas por el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Algunas de las exigencias, explica Daniel, afectaban incluso a cuestiones concretas del diseño interior.

El proyecto arquitectónico y las modificaciones necesarias para adaptar la vivienda a las exigencias urbanísticas elevaron el coste previsto en más de un 50%. En su caso, la casa que habían encontrado por unos 50.000 euros podía pasar a costar alrededor de 70.000 si se modificaba para cumplir requisitos como la altura de los techos y otros ajustes planteados por el Ayuntamiento.

A ello habría que añadir el proyecto de arquitecto, que, según las estimaciones que recibieron, podía situarse entre 5.000 y 10.000 euros. “Pasábamos de pagar 50.000 a pagar casi 80.000 euros por lo mismo”, resume. La operación acabó descartándose.

Tal y como advierte la arquitecta Notenson, las casas prefabricadas siguen sometidas a las mismas exigencias urbanísticas y necesitan cimentación e infraestructuras. En el modelo tradicional de autopromoción, el propietario se convierte en el responsable de coordinar una pequeña cadena de profesionales: arquitectos, técnicos, industriales, proveedores y, en algunos casos, abogados o gestores. La promesa de una casa por 60.000 euros, por tanto, cambia bastante cuando se hace la cuenta completa.

“Todo lo que no hagas tú, tendrás que pagarlo”

La comparación permite aterrizar hasta qué punto la autoconstrucción puede ser una alternativa más barata que comprar una vivienda nueva. Tomando como referencia una vivienda de unos 80 metros cuadrados en Getafe, el coste de una autopromoción podría situarse en torno a los 250.000 euros: unos 145.000 euros por un terreno urbano de referencia, 60.000 euros por una casa modular y alrededor de 40.000-50.000 euros adicionales para cubrir proyecto, técnicos, licencias, cimentación, acometidas, transporte y otros gastos.

En el mismo municipio, los pisos de obra nueva de unos 80 metros cuadrados se anuncian actualmente en torno a los 290.000-340.000 euros. Sobre el papel, la autopromoción podría suponer un ahorro de unos 40.000 a 90.000 euros, aunque se trata de una estimación orientativa y la diferencia puede reducirse o desaparecer si el terreno requiere actuaciones adicionales o si aumentan los costes de construcción. Y todo ello sin tener en cuenta los dolores de cabeza para el 'autopromotor'.

Tal y como aseguran los expertos consultados para este reportaje: “El ahorro aparece en cada tarea que el propietario puede asumir directamente, pero lo que no haga él tendrá que pagárselo a alguien”. Eso exige algo que rara vez aparece en los anuncios de casas prefabricadas: tiempo y dinero.

No se trata solo de elegir los azulejos o decidir dónde colocar una ventana. Hay que comparar presupuestos, pagar a industriales, coordinar trabajos y resolver imprevistos mientras la obra avanza. La autopromoción puede ahorrar dinero, pero traslada parte del trabajo y de la responsabilidad al propietario.

“Si ya se tiene un terreno en una zona que cuenta con infraestructuras urbanas, va a salir más barato construir”, apunta Notenson. Si, en cambio, hay que crear o ampliar infraestructuras, conectar redes o ejecutar actuaciones urbanísticas, la vivienda puede terminar siendo más cara y lenta que una casa terminada.

El estudio de UCI refleja precisamente esa tensión: el interés es alto, pero el conocimiento sobre el proceso es reducido. El 66% de los encuestados reconoce saber poco o nada sobre autoconstrucción.

El terreno barato puede salir caro

Pilar Rodríguez conoce el proceso desde el otro lado. Entre 2007 y 2009 decidió transformar una vivienda antigua en Madrid. El inmueble se encontraba en un estado en el que compensaba más derribarlo y empezar de cero que rehabilitarlo.

Su objetivo tampoco fue principalmente ahorrar, sino conseguir una vivienda adaptada a sus gustos y necesidades. El proceso duró casi tres años y la licencia se demoró porque la vivienda estaba situada en una zona protegida de un barrio madrileño.

Rodríguez delegó el proceso en profesionales, pero recuerda especialmente todo lo que tuvo que suceder antes de que comenzara la obra: planos, permisos, elección de materiales y decisiones que había que tomar cuando todavía no se había colocado un solo ladrillo.

El presupuesto acabó siendo superior al inicialmente previsto por los conocidos “ya que”: ya que se hace esto, se añade aquello; ya que se cambia un elemento, se mejora otro. A pesar de ello, no recuerda la experiencia como especialmente dura. “Lento, pero entretenido”, resume. La posibilidad de diseñar la vivienda hizo que el tiempo dedicado al proceso no se viviera como un esfuerzo excesivo.

“Y sí, volvería a hacerlo” asegura. Su experiencia encaja con uno de los principales motivos que aparecen en el estudio de UCI para plantearse la autopromoción: la posibilidad de diseñar una vivienda a medida. Lo señala el 46% de quienes responden. Después aparecen la posibilidad de ajustar el proyecto al presupuesto (25%) y construir desde el principio una vivienda más eficiente y sostenible (18%).

El ladrillo sigue ganando a la casa del futuro

La paradoja es que, pese al auge del discurso sobre las casas prefabricadas, la confianza de los españoles continúa concentrándose en los materiales convencionales. Según el Observatorio de UCI, el ladrillo y el hormigón son la opción que más confianza genera, con un 49%. Las viviendas modulares o prefabricadas ocupan el segundo lugar, con un 24%. El marco de madera alcanza el 6%, la estructura de madera el 4% y la bioconstrucción basada en materiales naturales apenas el 3%. Otro 14,5% no sabe todavía qué sistema escogería.

La casa prefabricada, por tanto, no es una vía para saltarse la construcción tradicional sino, en muchos casos, otra manera de ejecutarla. Y ahí está la contradicción de fondo. La tecnología permite fabricar viviendas cada vez más rápido y con un alto grado de precisión, mientras que el terreno donde se colocan sigue sometido a una normativa pensada para ordenar el crecimiento urbano y garantizar unas condiciones de habitabilidad.

Daniel Corral no ha descartado del todo las casas modulares. Sigue pensando que pueden ser una alternativa interesante, especialmente para jóvenes y para zonas rurales que buscan atraer población. Pero después de investigar el proceso su consejo es mucho menos intuitivo que el anuncio de una vivienda de 60.000 euros: primero hay que visitar físicamente la casa; después, ir al Ayuntamiento antes de pagar; y, sobre todo, comprobar qué se puede hacer realmente en el terreno.

Notenson tampoco descarta la fórmula. De hecho, considera que las prefabricadas pueden terminar siendo más económicas, aunque con mayores limitaciones de diseño. Pero tampoco las presenta como la solución al problema de acceso a la vivienda. El ahorro de una vivienda autopromovida puede rondar el 30%, señala. Sigue siendo una inversión importante, especialmente para una persona joven.

El propio estudio de UCI muestra que cuatro de cada diez españoles miran hacia esta posibilidad. Pero mirar no es construir. Para Notenson, la solución al problema de acceso a la vivienda está en otro lugar: una política firme de vivienda social de alquiler y la creación de un parque público suficiente, como ocurre en países europeos como Austria, Países Bajos o Dinamarca.

🎙 PODCAST | Fórmula 1: ¿qué hace un circuito en mi barrio?

🎙 PODCAST | Fórmula 1: ¿qué hace un circuito en mi barrio?

Un gran macroevento deportivo que recuerda a otros tiempos. Un barrio convertido en un evento exclusivo. Vecinos que ya no saben cómo protegerse del ruido que hace el dinero

Un tema Al día, ¡en el teatro! Ven a verlo en directo el 3 de octubre en Madrid. Consigue ya tus entradas

Este fin de semana se estrena el flamante circuito de Fórmula 1 en Madrid, con la celebración del Gran Premio de España de Fórmula 1, y lo hará en un circuito urbano que atraviesa varios barrios, discurre a pocos metros de calles donde vive y trabaja gente. Vecinos que no han conseguido impedir que este evento siga adelante. Es inevitable no acordarse de lo que pasó en Valencia, donde en 2008 se construyó otro gran circuito urbano de Fórmula 1 que hoy es una gran cicatriz con cientos de millones de euros de deuda para las arcas públicas.

Hablamos con Guillermo Hormigo, de la edición local de elDiario.es Somos Madrid, para conocer mejor los detalles de este proyecto que se ha caracterizado por la opacidad en su tramitación y financiación. Con Sergi Pitarch, director de elDiario.es en Valencia, recordamos brevemente lo que ha supuesto para la ciudad de Valencia aquel circuito construído en época de Rita Barberá. Con Constantino Blanco, vecino afectado por el circuito madrileño, nos acercamos al sentir de miles de personas cuyos barrios han cambiado para siempre. 

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Paradoja en la cafetería: por qué un té "de bolsita" es casi siempre más caro que un café

Paradoja en la cafetería: por qué un té "de bolsita" es casi siempre más caro que un café

Aventurarse en el vaporoso mundo de los tés y tisanas suele ser casi siempre un dolor de cabeza para el bebedor de estas infusiones, ya que tienden a confundirse de bolsita, a hacérsela mal y a cobrársela cara

La caña está en peligro de extinción: por qué cada vez menos bares la sirven

Un malestar recorre las cafeterías españolas cada vez que alguien desafía la omnipresencia del café para aventurarse en el vaporoso, confuso, insondable mundo de los tés y las infusiones. Elección a priori trivial que, en nuestra hostelería, puede alcanzar la dimensión de hazaña homérica. Porque un café, incluso un mal café, aspira a ser siempre un paréntesis de placer para un bebedor de café, pero una infusión, incluso una buena infusión, suele ser casi siempre un dolor de cabeza para el bebedor de infusiones, ya que tienden a confundirse de bolsita, a hacérsela mal y a cobrársela cara.

Las redes sociales han convertido los desengaños que nublan la experiencia del consumidor herbáceo en un género propio de creciente empoderamiento. Sus quejas empiezan a arañar la categoría de minoría oprimida, como prueba la siguiente colección de flashbacks de Vietnam recolectados para la documentación de este reportaje. 

Rocío, de 49 años, admite que ha dejado de pedir tés o infusiones en cafeterías generalistas. “Normalmente, cuando pides té, te ponen el agua caliente en una taza, a veces por la mitad, que es agua y es barata. Hombre, ¡echa más! Y la bolsita te la dan fuera, y para cuando la metes en el agua eso ni infusiona ni nada. Cuatro veces contadas me habrán puesto el agua en la tetera y lo suficientemente caliente”. El arquitecto Jesús Cao coincide en eso de “tirarme unos minutos mientras presuntamente infusiona y darme cuenta de que me han dado el sobrecito para que lo meta yo”, y añade otras lacras: “Precio absurdo, calidad lamentable, agua a 1.800°C, variedad inexistente, ‘¿Earl Grey, eso qué es?”.

La necesidad de exiliarse a negocios de nicho como refugio rebela a Juanjo, profesor universitario de 36 años: “Me fastidia reconocer que, para tomarte una infusión rica, haya que ir a una cafetería de especialidad, sitios que odio porque detecto una especie de psicopatía detrás de ese culto al café. Yo quiero un bar donde poder leer el periódico; en las cafeterías de especialidad no tienen periódicos”. 

Normalmente, cuando pides té, te ponen el agua caliente en una taza, a veces por la mitad, que es agua y es barata. Hombre, ¡echa más! Y la bolsita te la dan fuera, y para cuando la metes en el agua eso ni infusiona ni nada

Rocío, 49 años consumidora de té

El acompañamiento de las infusiones con leche parece ser también un nervio sensible en el gremio que nos ocupa. Entre los agravios, Óscar, informático de 50 años, cita “pedir un té con leche y que me traigan el sobre de té y una taza con solo leche calentita: acabas bebiéndote una taza de leche con regustillo a té”. Lola Castelló va más allá: “Pedí un té con leche, me trajeron un vaso corto con agua caliente, bolsa de té y para mi sorpresa una generosa dosis de leche condensada”. 

¿Se trata de hostilidad o ignorancia del sector hostelero? El ambientólogo Miguel Antúnez López, asiduo de estos cálidos bebedizos, apuesta por lo segundo. “Es habitual percibir cierto desconocimiento sobre cómo servir las infusiones o, incluso, la diferencia entre un té, una manzanilla o una menta poleo”, lamenta. Se da la casualidad de que, mientras se realizaba la entrevista telemática sobre la cuestión, la maldición de su gremio hizo aparición para reforzar la conveniencia de este testimonio. “Precisamente ahora mismo he pedido un poleo y me han puesto un té verde”, escribe Antúnez sin demasiada sorpresa.

Materia prima, preparación y servicio

El precio es la queja más recurrente. En España hay alrededor de 1.200 embalses, con una capacidad conjunta de unos 56.000 hm³, cuyo principal cometido es almacenar agua para que, previo paso por una Estación de Tratamiento –donde, en función de su procedencia y calidad, se someterá a procesos de coagulación y floculación y eliminación de partículas, así como desinfección con cloro o derivados–, ésta se potabilice y permita a los hosteleros extraer una casi gratuita cantidad de inodoro e incoloro líquido del grifo de sus establecimientos, a fin de hervirlo en un recipiente adaptado y echarle una bolsita con hierbas –de precio oscilante entre los tres y los ocho céntimos de euro por unidad– cada vez que un cliente pida una infusión o un té. Y, sin embargo, los tés y las manzanillas y los menta poleo cuestan lo mismo, cuando no más, que un café con leche. ¿Por qué? 

Caroline Heredia, fundadora de la marca blueyellow.co, un pequeño proyecto de cultivo y elaboración de conservas de plantas aromáticas situado en Madrid, mantiene que “desde el punto de vista de la materia prima, y hablando en términos generales, no parece que el mayor precio de una infusión en restauración pueda explicarse simplemente porque producirla sea más caro que producir café. De hecho, en muchos casos ocurre más bien lo contrario”. Caroline explica que todas las plantas destinadas a té, tisana o café requieren procesos de cultivo, recolección, procesamiento, secado y envasado, y que, aunque en el caso del té estos procesos son más complejos que en los de las infusiones, “en el café hay además una fase posterior fundamental: el tueste”.

Esta experta en agroecología destaca que tanto las plantas del té como la del café requieren además entre tres y cinco años para poder cosecharlas, “frente a muchas plantas aromáticas que pueden cosecharse en periodos mucho más cortos y con varios ciclos de aprovechamiento”. Por lo tanto, tampoco tendría sentido que una manzanilla nos cueste lo mismo que un té o un café.

Desde el punto de vista de la materia prima, y hablando en términos generales, no parece que el mayor precio de una infusión en restauración pueda explicarse simplemente porque producirla sea más caro que producir café. De hecho, en muchos casos ocurre más bien lo contrario

Caroline Heredia cultivo y conservación de plantas aromáticas

Caroline añade otro factor determinante que puede condicionar el precio: el coste y el tiempo de servicio. “Preparar y servir un café y preparar y servir una infusión o un té no implican necesariamente el mismo trabajo. Una buena infusión o té requiere controlar aspectos como la cantidad de planta –si no viene en bolsitas–, la temperatura del agua y el tiempo de infusión”. En función del establecimiento, los hay que preparan la bebida en una taza, acompañándola de una tetera, o permiten que el propio cliente haga la infusión y repita el servicio de agua. Sin embargo, los testimonios que encabezaban este reportaje no hablan, precisamente, de una actitud ceremoniosa en la hostelería nacional que justifique el precio del servicio en eso que podríamos llamar “bar estándar”.

Vayamos, pues, a un bar estándar. Planteamos estas mismas preguntas a Jose, camarero de la cafetería Gaia, en Santiago de Compostela. Se encoge de hombros. “No puedo hablar por todos los negocios, porque cada bar tiene su público y su concepto, pero nosotros somos un bar de barrio y servimos, mayormente, café. La gente aquí, por la mañana, para desayunar, pide café. No sé cuánto porcentaje pueden suponer los clientes que piden infusiones, no tengo las cifras en la mano, pero calculo que no llega ni al 5%. Y en la hostelería, el precio de las infusiones suele estar acompasado al café. Cuando sube el café, suben las infusiones. Eso ha sido así toda la vida”.

"Los tés de bolsita contienen los restos de las grandes plantaciones. El brote se separa en las fábricas y con eso es con lo que se hace el té de verdad. Con lo otro se hacen las bolsitas”, dice la productora de té Beatriz Piñeiro.
"Los tés de bolsita contienen los restos de las grandes plantaciones. El brote se separa en las fábricas y con eso es con lo que se hace el té de verdad. Con lo otro se hacen las bolsitas”, dice la productora de té Beatriz Piñeiro.

Jose no percibe ninguna tensión entre la clientela disidente del fruto del cafeto. “Aquí hay negocios para todos. Es igual que lo de los cafés de especialidad. El que quiera ese producto, tiene dónde buscarlo. En esta ciudad hay varias teterías. Aquí lo que damos es café normal. Y si quieres una infusión, también las hay. Aunque ahora ya no me piden té, apenas. Ni manzanillas. El que me pide infusión casi siempre va a por eso moderno que hay ahora, el rooibos. Las frutas del bosque también me las han pedido alguna vez”. 

Bolsitas del súper vs. permacultura

Ante la evidente distancia entre el mundo hostelero y la sensibilidad tisánica, recurrimos a una experta en la materia. Beatriz Piñeiro Lago es la fundadora del Jardín del Té del Pazo Quinteiro da Cruz, en Ribadumia (Pontevedra). Se define como “la primera productora de té en España” porque en el año 2008 puso en marcha una plantación de Camellia sinensis –“es la única planta del té”, nos aclara, “el resto son tisanas y a las cosas hay que llamarlas por su nombre”– en una propiedad familiar.

En la hostelería, el precio de las infusiones suele estar acompasado al café. Cuando sube el café, suben las infusiones

Jose camarero

Su té ecológico, recolectado y procesado de manera artesanal bajo los principios de la economía circular, se sitúa en la antítesis de lo que puede ofrecerle cualquier cafetería estándar. “Nunca pido té en un sitio que no esté especializado, porque te dan tés de bolsitas comprados en el supermercado. Los tés de bolsita contienen los restos de las grandes plantaciones. Las cosechas se recogen a máquina, el brote se separa en las fábricas y con esos brotes es con lo que se hace el té, el té de verdad. Y con lo otro se hacen las bolsitas que compras por ahí”.

Piñeiro aduce también prevenciones de salud para evitar este producto de masas. “En las bolsitas, el papel va blanqueado con cloro, lleva pegamento y grapa para sujetar el hilito, también microplásticos, PFAS... Estás tomando algo que en principio crees que te va a beneficiar, pero realmente no te beneficia”, dice. Por si fuera poco, el tratamiento que se da al té y las tisanas en los bares es tan pedestre que provoca el ahogamiento inmediato en taza del monóculo de cualquier experto que, ante la falta de finesse hostelera, se vea abocado a abrir los párpados más de lo debido. “No saben hacerlo. Tú no puedes hacer un té a 100 ºC porque lo quemas. Y para el té, no se debe de utilizar agua con cloro”. En cuanto a otras tisanas, asegura que difiere mucho el resultado entre “tomar una menta poleo de bolsita o que te sirvan una menta poleo de hierba, o sea, de la propia planta, deshidratada o en fresco: no tiene nada que ver”.

Beatriz defiende que “en España no hay cultura del té ni cultura de la tisana para tomarlas en condiciones, algo especialmente triste si tenemos en cuenta que el té es la segunda bebida más consumida del mundo después del agua. En Europa hay bastante más cultura del té y las tisanas que en España”.

Caroline Heredia comparte esta opinión. “El precio de venta no está determinado únicamente por el coste de materia prima y producción. También responde a la demanda, los hábitos de consumo, el posicionamiento del producto y el margen que cada establecimiento considera adecuado. El café es un producto muy consolidado en la restauración, con un consumo elevado y un precio que, dependiendo del tipo de local, está bastante interiorizado por el consumidor. Las infusiones tienen una demanda mucho menor y probablemente existe una referencia de precio menos rígida”.

El precio de venta no está determinado únicamente por el coste de materia prima y producción. También responde a la demanda, los hábitos de consumo, el posicionamiento del producto y el margen que cada establecimiento considera adecuado

Caroline Heredia cultivo y conservación de plantas aromáticas

Para la experta, “la diferencia de precio puede tener más que ver con la estructura comercial y con el margen que las cafeterías aplican a cada producto que con el coste real de producir la infusión”. En el fondo, frente a cualquier valoración técnica, en España siempre ha pesado más la tradición que la ciencia. Lo dijo Unamuno cuando dejó escrito en En torno al casticismo que “la tradición vive en el fondo del presente, es su sustancia; la tradición hace posible la ciencia, mejor dicho, la ciencia misma es tradición”; lo dijo también Ortega cuando, en una conferencia organizada por el British Institute of Management sobre “la situación del gerente en la sociedad actual” en 1954, alertó sobre la condición plomiza de la costumbre al constatar que “en todo momento, el individuo, la persona, vive prisionera en la trama inmensa de usos que su contorno humano mecánicamente le impone”; y lo dijo Jose, del café bar Gaia, en Santiago de Compostela, cuando, preguntado por la inercia atávica que acompasa los precios de los tés, las tisanas y el café, se encogió de hombros y nos recordó a todos que “eso ha sido así toda la vida”.

Los vecinos de Ifema que huyen de la Fórmula 1: "Nos iremos de Madrid aunque mis hijos deban faltar a clase"

Los vecinos de Ifema que huyen de la Fórmula 1: "Nos iremos de Madrid aunque mis hijos deban faltar a clase"

Francisco, Eugenia o Isabel son algunos de los residentes de Las Cárcavas y el entorno residencial del Gran Premio de F1 que se irán el fin de semana para huir del ruido por el circuito. Una plataforma vecinal estimó que el sonido puede superar los 100 decibelios, el doble de lo permitido habitualmente

Un colegio público de Madrid excusa a sus alumnos de ir a clase por la Fórmula 1 pero les ofrece entradas para la 'fan zone'

Este año Madrid ha hecho doblete de eventos grandes, multitudinarios e inusuales. Primero fue la visita del Papa León XIV justo antes del verano, rompiendo con más de una década sin que un pontífice visitara la capital. Y ahora llega la guinda del pastel, de la que tanto el Ayuntamiento como la Comunidad de Madrid han alardeado por su alto impacto internacional y el retorno económico esperado: el Gran Premio de Fórmula 1, en el que Ifema ya ha gastado casi 200 millones de euros en el circuito. Ambos hitos, tanto el viaje apostólico como ahora el espectáculo deportivo, tienen en común ser acontecimientos de gran calado sucedidos casi en paralelo. Y algo más: las instituciones han desplegado en ellos recursos propios, flexibilizado normativas, alterado la normalidad en las escuelas e incluso expulsado indirectamente a los vecinos de forma temporal de sus casas.

Las autoridades han defendido que este tipo de eventos “compensan” a Madrid por el beneficio económico. Pero entre sus vecinos muchos han tenido que apañárselas para salir de casa ante la llegada de miles de visitantes en sus barrios y el ruido ensordecedor, primero por las obras y ahora por las carreras. “Mi vecina lleva desde junio teletrabajando en Isla Cristina (Huelva) solo porque no quería saber nada de la Fórmula 1”, confiesa Constantino Blanco, que además de ser vecino de Hortaleza –el distrito que atraviesa el circuito, junto con el entorno de Barajas y Valdebebas– es desde hace meses el portavoz de la principal plataforma civil de residentes aliados contra las afecciones del Gran Premio. Primero intentaron pararlo en los tribunales y dar marcha atrás al plan, pero no lo consiguieron.

Aunque aún esperan a una resolución de la justicia que determine si el evento cumple o no con la legalidad (eso sí, a posteriori), muchos ya hacen las maletas para alejarse el fin de semana de un circuito que puede llegar a superar los 100 decibelios de media según las estimaciones que hacen vecinos y expertos. El límite habitual en zonas residenciales como esta es de 55 decibelios. “Que se vengan ellos a vivir aquí, a ver si creen que compensa. Nos iremos de Madrid aunque mis hijos tengan que faltar a clase”, afirma con rabia e ironía Francisco R.S, vecino de Las Cárcavas que desde el jueves se recluirá en una casa familiar en Marbella.

Que se vengan ellos a vivir aquí los que dicen que esto compensa, a ver si siguen creyendo que es así

Francisco R.S. Vecino de Las Cárcavas (Madrid)

El barrio madrileño de Las Cárcavas es el lugar donde colindan los distritos de Hortaleza y Barajas. Es decir, el epicentro del ruido entre el 11 y el 13 de septiembre. Desde que se creó la Plataforma Stop F1 en Madrid, donde participan muchos vecinos de este y otros puntos afectados, tanto los residentes más activos contra el evento como aquellos que lo temían comenzaron a buscar alternativas desde las que huir del ruido. Cuando a finales de agosto el Tribunal de Instancia número 18 de Madrid declinó conceder las medidas cautelares para suspender el Gran Premio, que había solicitado otra plataforma ecologista, ese proceso se aceleró.

En el instituto donde estudian los dos hijos mayores de Francisco, que ni siquiera está en la zona más próxima a Ifema, no aceptan como falta justificada para el viernes una salida por la F1. En cambio, tanto para el día que arranca el circuito como este mismo jueves (cuando empiezan los cortes de tráfico) ha habido empresas o escuelas en Madrid que han excusado a sus empleados y estudiantes, permitiéndoles no acudir a las instalaciones mientras duren estas afecciones.

Unos colegios permiten faltar a clase, otros no

El Ayuntamiento de Madrid había recomendado el teletrabajo a las compañías privadas de la zona, dadas las restricciones de movilidad. En el colegio público Juan Zaragüeta, situado junto a la M-40 y a muy pocos metros del recinto, se ha enviado una circular a las familias en la que se advertía del tráfico y los atascos para acceder al centro, instando a los responsables del alumnado a “tenerlo en cuenta” por si necesitan “modificar sus horarios en función a ello”. “Por supuesto esos dos días habrá flexibilidad absoluta en las entradas y en las salidas, no teniéndose en cuenta los retrasos ni las ausencias”, notifican, abriendo ya oficialmente la puerta a no pisar el aula si se considera inaccesible.

Los vecinos del entorno más próximo, aunque no todos los afectados, podrán acreditarse con una pegatina para entrar y salir de sus casas, todas en el perímetro cortado por el plan de movilidad de Ifema. En los últimos días, se han estado repartiendo unos adhesivos especiales para reconocer a los residentes empadronados en la parte perjudicada, de forma que puedan acceder con sus vehículos a algunas áreas restringidas a otros conductores durante los tres días de competición. Sin embargo, desde la asociación de vecinos insisten en que esta excepcionalidad no llega realmente a todos los domicilios desde los que molestará el sonido de los coches, sino a los más cercanos a Ifema.

Dicen que esto dura un fin de semana, pero aquí llevamos por lo menos un año entre muros de hormigón, vallas y operarios

Eugenia Pasará el fin de semana lejos de su casa, junto a Ifema

Eugenia –nombre ficticio– ha decidido no utilizar la acreditación pese a estar en la zona cero: prefirió casi desde el principio buscar opciones con tal de no pisar su edificio. “En casa intentamos no hablar del tema, porque dicen que esto dura un fin de semana, pero aquí llevamos por lo menos un año entre muros de hormigón, vallas y operarios. Una siente que su casa ya no es suya”, reflexiona esta vecina, que ha pedido ocultar su auténtico nombre para evitar ser reconocida. Ella también tiene un hijo pequeño que estudia en Primaria, precisamente en el colegio Juan Zaragüeta, que ha emitido recientemente una circular entre las familias para flexibilizar la asistencia a clase por las afecciones de la Fórmula 1.

El lunes, cuando comenzaron los primeros ensayos en el recinto y volvieron las alertas por el ruido, Eugenia se confesaba sorprendida de no haber recibido noticias oficiales de la escuela. Aunque al cierre de la semana sí se pronunciaron oficialmente al respecto, en ese momento la madre no había oído nada sobre si el alumnado podría o no faltar a clase. Después de hablar con una hermana que vive en Alameda de Osuna (a unos tres kilómetros de Ifema) que le aseguró que desde allí podían oírse las pruebas de la F3, decidieron salir de casa hasta el domingo.

Me voy a hacer más de 100 kilómetros para huir de mi casa por un negocio que, dicen ellos, al final va a compensar. ¿Y compensar a quién, exactamente?

Isabel Se irá a una casa en Riaza (Segovia) para esquivar la F1

En Alameda de Osuna, al final de la línea 5 de Metro, es justamente donde antes trabajaba Isabel. Ahora tiene 69 años, celebra estar jubilada y vive algo más tranquila a “325 metros” –afirma haberlos medido expresamente para este reportaje– del recinto de congresos. Sin embargo, y a sabiendas de que la tranquilidad se acaba por unos días (y repetidas veces en los próximos 10 años, lo que dura el contrato de los organizadores con Ifema), se ha convertido en otra exiliada por la Fórmula 1. “Tengo una casita en Riaza, Segovia. No está muy lejos y yo soy muy activa, así que no me importa ir; pero si no fuera así, buscaría quedarme con un amigo o alquilar en otro sitio”, sostiene, poco antes de arremeter contra las polémicas declaraciones que pronunciaba hace unas semanas uno de los miembros del Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso.

El consejero de Vivienda y Transportes, Jorge Rodrigo, instó a finales de agosto a los madrileños a que “se sacrificaran todos un poquito” para sacar, en sus palabras, “rentabilidad” por “un fin de semana”. Sus afirmaciones no han convencido a esta vecina: “Yo tengo problemas de tensión y paso revisiones médicas habituales. Me voy a hacer más de 100 kilómetros para huir de mi casa por un negocio que, dicen ellos, al final va a compensar. ¿Y compensar a quién, exactamente?”.

La brecha sueca: por qué los hombres se inclinan también más por la ultraderecha en un país con fama de igualitario

La brecha sueca: por qué los hombres se inclinan también más por la ultraderecha en un país con fama de igualitario

Una encuesta reveló que el apoyo de los hombres a los Demócratas de Suecia, de extrema derecha, duplica el de las mujeres en Suecia, donde se celebran elecciones generales el próximo domingo

Rock, café, pastas y radicalismo vestido de amabilidad: dentro de un mitin del partido de extrema derecha de Suecia

Uno de los bloques está encabezado por Magdalena Andersson, líder socialdemócrata y primera mujer que ocupó la jefatura del Gobierno sueco, quien ha prometido clases con menos alumnos, más viviendas y atención dental gratuita para los jóvenes. El otro está liderado por Jimmie Åkesson, tiene raíces neonazis y se ha comprometido a bajar los impuestos, mejorar la seguridad pública y tipificar como delito de odio lo “antisueco”.

A las puertas de las elecciones generales de Suecia, previstas para el próximo domingo, los socialdemócratas y los Demócratas de Suecia ocupan, respectivamente, el primer y el segundo puesto en los sondeos, y se prevé que entre ambos concentren alrededor del 50% de los votos.

Sin embargo, el partido al que los suecos sean más propensos a apoyar podría depender, en parte, de su género, en un contexto de creciente brecha entre el electorado masculino y el femenino.

De hecho, las elecciones de 2022 registraron una brecha entre hombres y mujeres sin precedentes en el voto, y los datos apuntan a que la distancia podría ampliarse aún más en estos comicios. Una encuesta de la Oficina de Estadística de Suecia publicada en junio mostró que el apoyo de los hombres a los Demócratas de Suecia, de extrema derecha, duplica el de las mujeres, mientras que el respaldo femenino a los socialdemócratas supera en diez puntos porcentuales al masculino.

Según la encuesta, si solo votaran las mujeres, el bloque de izquierdas, liderado por el partido de Andersson, obtendría el 64% de los votos. Si solo votaran los hombres, los partidos de derechas, con el actual primer ministro, Ulf Kristersson, de los Moderados, al frente, obtendrían el 51%.

La ex primera ministra de Suecia, Magdalena Andersson.
La ex primera ministra de Suecia, Magdalena Andersson.

¿Por qué, en el país supuestamente más igualitario de Europa en materia de género, este factor juega un papel tan importante?

Lena Wängnerud, profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de Gotemburgo, señala que el giro hacia la izquierda de las mujeres y hacia la derecha de los hombres se viene produciendo desde la década de los 70. Pero la experta puntualiza que, en los últimos años, los Demócratas de Suecia, de extrema derecha, han desplazado a los Moderados, de centroderecha, como la opción política preferida entre los hombres.

Su investigación evidencia que los hombres que trabajan en el sector privado son los más proclives a votar a la derecha, movidos por su apoyo a una reducción de impuestos, un sector público más pequeño y una menor inmigración. “El hecho de que las mujeres no se hayan desplazado hacia la derecha en la misma medida, independientemente de que trabajen en el sector público o en el privado, se explica por su mayor dependencia de un Estado del bienestar que funcione bien, dado que siguen asumiendo la mayor parte de las responsabilidades de cuidados en el ámbito privado”.

“Votan pensando en sus intereses económicos”

Nelly Ailo, de 41 años, una auxiliar de farmacia que estaba almorzando cerca de la calle comercial principal de Södertälje, una ciudad cercana a Estocolmo, comparte una opinión similar sobre las motivaciones de los votantes masculinos. “Lo primero es la economía: lo que más les conviene”, dijo a The Guardian. “Votan pensando en sus intereses económicos. No se preguntan: '¿Es bueno para la ciudadanía? ¿Es bueno para los niños? ¿Es bueno para…?'. No, no, no. Para ellos, lo importante son los salarios altos y los impuestos bajos sobre la gasolina”.

Sin embargo, Ermias Balcha, un joven de 23 años, que trabaja en el servicio de viviendas sociales, muestra una opinión contraria a esta teoría. Considera que, bajo el actual Gobierno, las condiciones de vida han empeorado, especialmente para las personas desempleadas y sin hogar. “De hecho, la situación va de mal en peor. Hay jubilados que apenas reciben pensión o prestación”, lamentó. Balcha cree que la mejor opción en las próximas elecciones es votar a los socialdemócratas, pero reconoce que el partido podría hacer más esfuerzos para resultar atractivo a los hombres.

"[los partidos políticos de derechas] Están tan desesperados que no se dan cuenta de que a las mujeres jóvenes también les importa la política

Moska Hassas Presidenta de la asociación juvenil de los socialdemócratas

Según la encuesta anual sobre simpatías partidistas de la Oficina de Estadística de Suecia, si las elecciones se hubieran celebrado en mayo, el 39% de las mujeres habría votado a los socialdemócratas, frente al 29% de los hombres. Una cuarta parte de los hombres y el 12% de las mujeres afirmaron que votarían a los Demócratas de Suecia. Ambos partidos registraron ligeros aumentos generales en su apoyo. Los Moderados de Kristersson no presentan la misma brecha de género, pero, con solo un 17% del apoyo total, quedaron en tercer lugar.

Los socialdemócratas siguen siendo el principal partido político de Suecia, pero llevan cuatro años en la oposición, después de que el bloque de derechas formara un Gobierno en minoría encabezado por Ulf Kristersson y respaldado por los Demócratas de Suecia.

Si la coalición de centro-derecha, conocida como los partidos de Tidö (por el acuerdo de gobierno que suscribieron en 2022 en el castillo del mismo nombre), gana las próximas elecciones generales, Kristersson se ha comprometido a permitir que los Demócratas de Suecia, de extrema derecha, entren en el Gobierno por primera vez, prometiéndoles tener “una gran influencia política e importantes cargos ministeriales en materia de migración e integración”.

La entrada del partido en el gobierno marcaría un punto de inflexión en la política sueca. Según los analistas, su influencia como miembros de la coalición ya ha tenido un impacto duradero en muchos aspectos del día a día del país, tanto en la vida cotidiana, especialmente para los migrantes, como en el giro hacia la derecha de la política. Esto resulta especialmente evidente en algunas de las políticas de los socialdemócratas, supuestamente de centroizquierda, que, al igual que la extrema derecha de Åkesson, adoptan posicionamientos de línea dura en materia de inmigración, integración y delincuencia.

A la caza del voto de las mujeres

La preocupación de los partidos de derecha por el apoyo femenino ha dado lugar a que se hable de “una derecha con corazón”, a la aplicación de un descuento del 50% en el transporte público durante seis meses y a que sus dirigentes políticos, mayoritariamente hombres, dediquen cada vez más atención a cuestiones como la fertilidad y la crianza.

Moska Hassas, presidenta de la Socialdemokraternas ungdomsförbund (SSU), la asociación juvenil de los socialdemócratas, afirma que muchas adolescentes y mujeres jóvenes consideran “humillantes” estos intentos de atraer el voto femenino.

El líder de Demócratas de Suecia, Jimmie Akesson, en la campaña para las elecciones generales de 2022
El líder de Demócratas de Suecia, Jimmie Akesson, en la campaña para las elecciones generales de 2022

Durante un mitin en Södertälje, afirmó: “[los partidos políticos de derechas] Están tan desesperados que no se dan cuenta de que a las mujeres jóvenes también les importa la política”. “Todos los valores tradicionales, como que las mujeres deben estar en la cocina, como hemos oído por parte de los partidos de Tidö, o que las mujeres no deberían cumplir el servicio militar obligatorio, son una reacción retrógrada enfermiza con la que están haciendo retroceder el tiempo”, dijo.

Añadió que entre los adolescentes y los hombres jóvenes hay signos de desilusión con la política, un descontento que aprovechan fuerzas radicales como los llamados “clubes activos” exclusivamente masculinos vinculados a la extrema derecha –que combinan activismo político y entrenamiento físico— y las bandas criminales. “Estas fuerzas explotan el descontento de una forma muy preocupante”, dijo. “Es muy peligroso”.

Traducción de Emma Reverter.

Las ambulancias de Extremadura circularon en verano sin autorización y esquivando a la Guardia Civil

Las ambulancias de Extremadura circularon en verano sin autorización y esquivando a la Guardia Civil

Los 505 vehículos de la flota de Ambuvital estuvieron entre el 1 de agosto y el 4 de septiembre en situación de baja administrativa solo tres meses después de firmar un contrato de más de 285 millones de euros con el SES. La plantilla se avisó por Whastapp de controles de la Guardia Civil

Los médicos de Urgencias de Cáceres advierten de “un riesgo cierto” para los pacientes por la falta de personal

El servicio de transporte sanitario terrestre de Extremadura, el contrato público más cuantioso de la administración autonómica, valorado en más de 285 millones de euros, funcionó durante el pasado verano al margen de la legalidad, en concreto, desde el 1 de agosto hasta el 4 de septiembre.

Durante este tiempo, los vehículos de la concesionaria Ambuvital prestaron servicio público sin disponer de la autorización necesaria y obligatoria, por lo que trasladaron pacientes sin tener los permisos en regla, dejando al descubierto la cobertura de los seguros ante cualquier posible accidente en carretera y exponiendo a la Sanidad pública a un grave problema de responsabilidad patrimonial ante cualquier siniestro.

Además, la situación llevó a los conductores a coordinarse en chats internos para esquivar las patrullas de la Guardia Civil de Tráfico. Fue precisamente un aviso en un grupo de WhatsApp el que desató la alarma entre la plantilla. Trabajadores consultados por elDiario.es Extremadura han confirmado la existencia de un grupo interno de mensajería en el que durante agosto se ha avisado de los controles de la Guardia Civil y se ha recomendado tomar rutas alternativas para evitar determinados puntos porque las ambulancias no disponían de la tarjeta de transporte. Los mensajes también permitieron que parte de los conductores conocieran que los vehículos carecían de esa documentación.

Captura de pantalla en la que un conductor alerta a otros compañeros de un control de la Guardia Civil
Captura de pantalla en la que un conductor alerta a otros compañeros de un control de la Guardia Civil

El problema llegó incluso a producir una actuación de la Guardia Civil. Según las fuentes consultadas, una conductora fue parada y denunciada el 2 de septiembre por circular sin la autorización de transporte correspondiente. Este extremo contrasta con la respuesta facilitada por la Consejería de Infraestructuras y Transportes de la Junta, que ha señalado que “a día de hoy” no tiene constancia de expedientes de infracción que tengan su origen en denuncias de la Guardia Civil por falta de autorización en carretera.

Sin embargo, la Junta de Extremadura admite de forma implícita la irregularidad al confirmar a este periódico que en agosto tuvo que abrir un “procedimiento de rehabilitación” para las licencias de la flota (505 vehículos). Según el Reglamento de la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres (ROTT), este trámite extraordinario solo se activa cuando la autorización previa ha caducado o ha sido dada de baja en el registro oficial.

Ambuvital inició su solicitud de visado en junio, pero el expediente no fue favorable hasta el 4 de septiembre. Según la Consejería de Transportes, la empresa tuvo que atender unos “requerimientos de subsanación” y en agosto se inició un “procedimiento de rehabilitación donde se aportó nuevamente toda la documentación para comprobar que la empresa cumple con todos los requisitos”. Eso no sucedió hasta hace una semana, como ya consta en el registro de empresas y actividades de transporte del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. También se puede demostrar que la autorización quedó rehabilitada hasta julio de 2028.

El contrato más caro de la sanidad extremeña

En cualquier caso, aunque la empresa ha logrado regularizar su situación, lo ha hecho después de que las ambulancias hubieran continuado prestando servicio durante agosto y hasta los primeros días de septiembre sin el visado y, por lo tanto, sin la autorización del ministerio para prestar el servicio de transporte sanitario.

Esta situación se ha producido cuatro meses después de la firma del contrato de transporte sanitario terrestre en Extremadura, más de 285 millones de euros. La adjudicataria, la UTE formada por Ambuvital y SSG, comenzó a operar el 1 de mayo, aunque la primera ya gestionaba gran parte del servicio. Además, Ambuvital fue adquirida a finales de 2024 por el fondo Asterion, integrándose dentro de la estructura corporativa del Grupo SSG.

Los pliegos del contrato establecen que corresponde a la adjudicataria obtener y mantener las autorizaciones, permisos y licencias necesarias para ejecutar la prestación. En particular, en las prescripciones técnicas se atribuye a la empresa la responsabilidad de obtener, mantener y renovar las licencias y autorizaciones que necesiten los vehículos para su circulación y uso sanitario.

El SES abre un expediente a la concesionaria

A pesar de ello, fuentes del sector han subrayado tras conocer “una situación ilegal y, si no, especialmente irregular”, la falta de “vigilancia y diligencia del SES para comprobar que las condiciones exigidas en el contrato se cumplen porque ”estamos hablando de un contrato muy relevante“.

El SES ha confirmado a este periódico la existencia de irregularidades relacionadas con el cumplimiento de las condiciones del contrato y la apertura de un expediente para determinar las posibles consecuencias contractuales para la empresa. Sin embargo, no ha aclarado qué controles ha realizado sobre este asunto.

En su respuesta, la Consejería de Salud asegura que con la entrada en vigor del nuevo contrato el pasado 1 de mayo, “los visados estaban vigentes” y que la empresa presentó el 25 de junio, “dentro del plazo legal establecido”, la solicitud para la renovación del visado de transporte, “junto con el abono de las tasas correspondientes”. Sin embargo, no hace referencia a que el expediente no resultó favorable hasta hace unos días, jornadas en las que la concesionaria de un servicio público estuvo operando al margen de la ley.

¿La izquierda puede combatir a los nuevos Señores del Mal? Sí, con rebeldía

¿La izquierda puede combatir a los nuevos Señores del Mal? Sí, con rebeldía

El ensayista Jordi Gracia publica 'La izquierda ante el tecnofascismo', una apelación a abandonar la pasividad y reforzar el papel del Estado para frenar la desdemocratización

Un ingeniero de Anthropic dimite y denuncia que las empresas de IA ocultan su riesgo real: “Están apostando nuestras vidas”

A Jordi Gracia le gusta provocar. Lo saben sus lectores y sus amigos. Es probable que eso explique por qué presenta su último libro como un panfleto. Lo ha titulado La izquierda ante el tecnofascismo (Anagrama). Es un provocador y también un tipo optimista, una cualidad que no abunda entre la gente de izquierdas. Hay que reconocer que en los tiempos que corren se agradece que alguien alce la voz para combatir ese nuevo tecnofascismo que se cuela en las escuelas y los parlamentos.

Esos Señores del Mal, como los identifica Gracia, son todos esos tecnoligarcas que se fotografiaron con Trump en su toma de posesión y otros que, aunque no salieron en la foto, persiguen el mismo propósito y que no es otro que ganar dinero a base de socavar la democracia. Son los propietarios “del negocio más gigantesco que ha conocido la humanidad”. Nombres que les sonarán, desde Sam Altman a Peter Thiel, Jeff Bezos o Mark Zuckerberg.

El autor les define como los abanderados de un “fascismo cool escudado en la libertad de expresión”. Se han apoderado de ese derecho y del concepto de libertad en general. También lo hizo Thatcher y tampoco le salió mal.

El diagnóstico que hace Gracia es más extenso, pero lo más interesante del libro es su apelación a no seguir con los brazos cruzados, a mantenerse pasivos como si no hubiese nada que hacer. Ese ha sido uno de los errores, no el único, que en su opinión ha cometido la socialdemocracia. Puede que no fuese la primera responsable de la “avería profunda” de las democracias europeas, pero sí se la debe culpar de su inhibición ante los efectos corrosivos de esa antipolítica que ha campado a sus anchas por plataformas y redes durante tanto tiempo.

“Es una urgencia existencial para la izquierda liderar la rebeldía ciudadana y sociopolítica contra el oscurantismo irracionalista y la idolatría acrítica de la innovación tecnológica”. No parece fácil porque no lo es, pero ¿acaso hay otra alternativa?

“El motor diésel de la resistencia solo puede estar en la rehabilitación actualizada del humanismo ilustrado y el Estado como vanguardia, porque esa es la matriz de cualquier progreso social; es decir, de cualquier capacidad objetiva de transformar materialmente la vida de los más pobres y menos guarecidos bajo colchón alguno: ni familiar, ni tecnológico, ni laboral, ni cultural”, receta el autor.

Su propuesta es más Estado, un Estado del bienestar reforzado y que a ese 1% de la población más rica se le exija también más. En estos tiempos, exigir que los que más tienen, paguen más, parece osado. Debería ser algo evidente aunque ya nada lo es, incluso para los que se beneficiarían de una fiscalidad más justa.

Para ello, Gracia reclama a la izquierda que pierda los complejos, que la socialdemocracia, añade, recupere “swing, gracia, gancho y chispa” para rescatarla del pesimismo y del nihilismo derrotista (ese del que saca tanto rédito la extrema derecha). En resumen, salirse del marco actual.

Los fondos de inversión asaltan la educación: "Es el caballo de batalla de nuestra sociedad"

Los fondos de inversión asaltan la educación: "Es el caballo de batalla de nuestra sociedad"

Un informe de CCOO advierte de la mercantilización del sector público educativo, desde Infantil hasta la Universidad, a costa de aumentar la segregación de un sistema ya segregado de por sí y cargándola en los bolsillos de las familias: "Es todo un plan político", explica Unai Sordo

Estudiar en la escuela pública cada vez es más caro: cada familia gasta más de seis mil euros por hijo en la etapa obligatoria

Un fondo de inversión (KKR) compra Medac, la empresa de Formación Profesional (FP) que perteneció al consejero de Educación de Andalucía, Javier Imbroda, por 200 millones de euros. Una aseguradora Suiza, SWISS LIFE, adquiere varios colegios concertados —levantado sobre suelo regalado a la empresa vendedora— por otros 200 millones. Un fondo de riesgo, CINVEN, invierte 2.000 millones en la Universidad Privada Alfonso X el Sabio, el doble de lo que había pagado el anterior dueño solo seis años antes. Otro fondo, este el sueco EQT, se hace con el 65% de la Universidad Europea.

Son cuatro ejemplos, entre las docenas que han ocurrido en España en la última década, del “buen negocio” en el que se ha convertido el sector educativo, según relata la Fundación 1º de Mayo, de CCOO, en el informe La Mercantilización de la Educación, presentado este jueves en Madrid. Un texto que realiza un exhaustivo relato sobre cómo el neoliberalismo se ha infiltrado en la educación con la necesaria colaboración de las administraciones, tanto por acción, en unos casos, como por omisión, en otros.

“La Educación se ha convertido en uno de los principales caballos de batalla de nuestras sociedades”, advierte el informe, realizado a varias manos y coordinado por Pedro González de Molina. “La mercantilización es uno de los principales problemas de la educación”, ha añadido el responsable del trabajo durante la presentación del informe.

El texto sostiene que el sistema educativo español experimenta desde hace años un proceso creciente de mercantilización que está transformando la educación de derecho y servicio público a un producto sometido progresivamente a la lógica del mercado y del beneficio. Aunque su rostro más visible se observa en la falta de plazas públicas en la FP y en la Universidad, agujero que aprovecha el sector privado para multiplicar su oferta, el fenómeno afecta también a las etapas obligatorias y preobligatorias, siempre a costa de aumentar el gasto de las familias en educación. La principal consecuencia de este proceso, con la supuesta meritocracia como bandera, es un aumento de la segregación en un país que ya es de los que más diferencia a su alumnado de toda Europa.

“El patrón es siempre parecido”, ha explicado Unai Sordo, secretario general de CCOO. “Primero se limita, debilita o no se amplía suficiente la oferta pública; después aparece una oferta privada que se configura como la única posibilidad disponible y, finalmente, el coste se traslada a las familias. Es todo un proyecto político. Se habla mucho de la libertad de elección cuando se habla de educación, pero no existe verdadera libertad cuando una familia solo puede elegir entre pagar o renunciar”, ha elaborado.

Por acción u omisión

“Hay diferentes razones que explican el avance de las empresas privadas en la Educación, ya sea por motivos económicos, por dejación del Estado o por motivos ideológicos, filosóficos, o combinación de varias causas”, sostienen los autores del texto. Y citan algunos ejemplos: “Podemos ver en muchos lugares de nuestro país que los gobiernos autonómicos prefieren permitir la instalación de centros privados educativos, o la concesión de un servicio, mediante la concertación o la privatización, ya sea para reducir costes, o por dejación de funciones (como durante los gobiernos socialistas andaluces con la enseñanza 0-3 años), o en combinación con los motivos ideológicos (por ejemplo, renunciar a 146 millones de euros para la creación de escuelas infantiles públicas por parte del gobierno popular andaluz). La ventaja es triple, se ahorra presupuesto, se reducen los costes de gestión, y se avanza en la mercantilización de la educación, siguiendo la filosofía de Friedman”.

El rastro de Milton Friedman, un economista estadounidense que se considera uno de los padres del neoliberalismo, aparece por todo el informe. La mitad del alumnado de Infantil acude a un centro privado, un tercio lo hace en la Secundaria y en la FP de grado superior, especialmente en la modalidad a distancia, la oferta empresarial ha crecido más de un 1.600% en una década. La consecuencia de estas políticas siempre es la misma: las familias acaban pagando la fiesta.

Según el INE (2025), los gastos familiares han aumentado en solo doce años de los 13.217 millones de euros a los 18.628 cada curso, recuerda CCOO. El retroceso del estado en la educación, sea en la provisión básica de los servicios, no ofreciendo suficientes plazas públicas o no poniendo fondos para compensar las desigualdades de origen del alumnado, dispara el gasto en clases particulares, academias, comedores, clases extraescolares, libros y materiales escolares y actividades educativas de todo tipo, con gran variabilidad entre comunidades autónomas.

En los últimos años, los hogares se están empezando a gastar también el dinero que no tienen: el 14% de los créditos al consumo que se piden ya se destinan a pagar estudios universitarios. En FP, añade el sindicato, el gasto nominal por hogar afectado por la falta de plazas se ha duplicado entre 2016 y 2023, pasando de 1.069 euros a 2.085 euros. Igualmente, la privatización de los másteres incrementa el coste para cada hogar afectado en casi 1.600 euros.

Una relación cliente-empresa

La mercantilización afecta prácticamente a todas las áreas educativas, han explicado los autores del informe, y distorsionan el sistema. “El problema es que las lógicas empresariales generan problemas serios a la hora de poder hacer efectivo un derecho humano, como es la educación. Si una familia escolariza a su hijo o hija dentro de un centro privado, ya sea con concierto o sin él, se establece una relación de cliente con una empresa. En esa relación se esperan unos resultados que se pueden acabar exigiendo si no se cumplen, so pena de escolarizar a dicho alumno o alumna en otro centro, suponiendo una merma de ingresos para el centro escolar. Es el mismo caso para las universidades o centros de formación profesional privados (...), lo que provoca que haya incentivos perversos para que el centro-empresa educativo presione a su personal para mejorar las notas del alumnado, o que el alumnado apruebe para garantizar que sea escolarizado un año más”, describen.

Una vez que se establece que la educación es un mercado tan válido como cualquier otro, el pastel a repartir es jugoso, impulsado en los últimos años por el desembarco de las grandes tecnológicas en el sector. Según las estimaciones de la consultora HolonIQ33, solo el mercado global de la llamada EdTech alcanzaría los 350.000 millones de euros en 2025, 60.000 de ellos en Europa. En el caso español, el mercado de las tecnologías educativas se valoró en 2023 en 462 millones de euros y se espera que crezca a una tasa compuesta anual al 11% hasta 2028. software educativo, libros de texto digitales, plataformas virtuales, dispositivos electrónicos (ordenadores, tabletas, pizarras digitales), cursos online, academias privadas, servicios de consultoría, apps educativas, herramientas de inteligencia artificial para el aprendizaje, sistemas de gestión escolar “y muchos otros recursos que antes eran accesorios y hoy son o pretenden ser casi imprescindibles”, explica el informe.

El papel del Gobierno

El informe concluye, que pese a que el Gobierno “está intentando a través de la legislación, aunque de manera tímida, evitar la proliferación de ”chiringuitos“ universitarios con el endurecimiento de la ley aprobada en 2021, y está redactando una nueva legislación para evitar el mismo problema en la Formación Profesional”, no tiene previsto tomar medidas en Infantil, Primaria, Secundaria o en Bachillerato. “El proceso de mercantilización afecta al sistema en su conjunto, por lo que el Gobierno debería de ser más valiente y tomar medidas profundas para revertir el proceso”, advierten los autores.

Sus propuestas pasan por aumentar la inversión —la cifra mágica está en el 7% del PIB y España no llega al 5%—, recuperar el papel del Estado como garante del derecho a la educación mediante un aumento de la oferta pública o incluso, ha llegado a decir Teresa Esperabé, secretaria general de la Federación de Educación de CCOO, una moratoria por la que se prohíba abrir universidades privadas los próximos diez años.

Mientras, recuerda CCOO, el sector se agota y el conflicto crece. “La insatisfacción en la comunidad docente es evidente. El empeoramiento de las condiciones laborales del profesorado, la falta de adaptación de los centros a las emergencias provocadas por el cambio climático, la falta de apoyo de las administraciones educativas a la enseñanza pública, la no recuperación de las condiciones laborales anteriores a la crisis de 2008, la falta de medios para poder tratar la diversidad en las aulas, el incremento de la burocracia y la pérdida de la democracia en los centros, han transformado a los claustros en órganos de escasa utilidad y a los y las docentes en meros tecnócratas, alejados de su función educativa”, describe el informe. Y las huelgas se suceden por todo el país, llevando al sistema al límite.

José María Aznar y la tentación irresistible de elogiar un genocidio

José María Aznar y la tentación irresistible de elogiar un genocidio

76.000 palestinos muertos. 20.000 menores asesinados. Gaza convertida en un mar de ruinas en las que es imposible vivir. Nada de eso impresiona a Aznar, que dice que calificar de genocidio esa destrucción sistemática y organizada es una forma de antisemitismo

El genocidio en Gaza, contado por 24 soldados y miembros de la inteligencia israelí: “Los perros se comen los cadáveres”

José María Aznar decidió hace tiempo que Israel es un Estado que debería ser defendido por Europa y EEUU sin importar lo que ocurra en territorio palestino. No es esa la política que llevó a cabo cuando era presidente del Gobierno. Al abandonar la política activa, acentuó su alineamiento con Estados Unidos e Israel y quiso asumir el papel de ser el más halcón de los halcones. De ahí que llegara a proponer en público que Israel –junto a otros países fuera del continente europeo– se uniera a la OTAN, una idea excéntrica que los israelíes rechazaron. No necesitaban otra cosa que su alianza estratégica con EEUU.

Aznar presentó el jueves en Madrid una conferencia de la encargada de negocios de la embajada israelí, Dana Erlich. En su empeño por defender a Israel, relacionó la crisis de Ceuta con la denuncia del genocidio de Gaza por el Gobierno de Pedro Sánchez. “Comprobamos con el drama de Ceuta las consecuencias de habernos enajenado la amistad de aliados relevantes”, dijo el expresidente. Es una frase intrigante que solo sirve para alentar especulaciones sobre el papel israelí en esos acontecimientos, como si hubiera una relación causa-efecto.

Lo que es seguro es que el Gobierno de Netanyahu ha utilizado Ceuta para vengarse. Apoyar a Israel significa ponerse del lado de los que rechazan la españolidad de Ceuta y Melilla. Solo pasaron unas horas desde la avalancha migratoria sobre la ciudad para que el embajador israelí en la ONU, Danny Danon, cuestionara esa soberanía: “Quizá antes de que (España) continúe dándonos lecciones, es hora de que explique al mundo por qué mantiene enclaves coloniales en África”.

Dana Erlich negó cualquier participación de su Gobierno en la crisis. Dejó una frase que se puede interpretar de muchas maneras: “No trabajar con Israel en Defensa también tiene un precio para la seguridad de los españoles”.

Aznar no tolera que se acuse a Israel de haber cometido un genocidio. Definió el ataque de Hamás del 7 de octubre de “acción terrorista de intención genocida, vesánica y perversa”. Murieron 1.139 israelíes, de los que 373 eran policías y militares y 766 civiles.

“Israel libra una guerra asimétrica de palmaria asimetría moral”, afirmó. “Tachar a Israel de Estado genocida es de antisemitismo puro y duro”.

No cabe duda de que Gaza ha sido un conflicto asimétrico. Israel ha matado a 76.621 personas hasta finales de agosto. La mayoría de las víctimas son civiles. Una base de datos del Ejército cifró en 8.900 los combatientes de Hamás eliminados hasta mayo de 2025, lo que en ese momento suponía el 17% de los fallecidos. El número de niños y adolescentes muertos supera los 20.000. Gaza es el lugar más peligroso del mundo para ser un niño, según Unicef. Desde que se firmó un alto el fuego supuestamente aceptado por Israel, han muerto más de 900 palestinos, de los que 301 son menores de edad. Una de cada tres víctimas.

Omer Bartov, profesor israelí e historiador experto en el Holocausto, creía al comienzo del conflicto que Israel había llevado a cabo crímenes de guerra, aunque no hasta el nivel de ser definidos como actos de genocidio. Cambió de opinión al ver que el nivel de destrucción provocado en Gaza estaba a la altura de las promesas hechas por los gobernantes israelíes. El número de muertes importaba obviamente, pero a la hora de utilizar la definición de genocidio no era menos relevante el hecho de que Gaza había dejado de ser un lugar en el que se pudiera vivir.

“Las acciones de Israel sólo pueden ser entendidas como la plasmación de una intención expresa de hacer que Gaza sea inhabitable para su población palestina” escribió Bartov. “Creo que el objetivo –y sigue siéndolo hoy– es obligar a la población a abandonar Gaza o, considerando que no tienen otro sitio al que ir, debilitar el enclave a través de bombardeos y una severa privación de alimentos, agua potable y ayuda médica hasta el punto de que sea imposible para los palestinos de Gaza mantener su existencia como grupo”.

Varias ciudades de Gaza han sido destruidas de forma sistemática, como escribió Bartov. Son ahora un mar de ruinas de tales dimensiones que la reconstrucción es prácticamente una quimera. No ha habido aún un esfuerzo internacional para iniciar la reconstrucción de Gaza. Solo la retirada de los escombros –lo que queda de edificios enteros arrasados en bombardeos aéreos– supondría un esfuerzo económico colosal.

Un informe de la ONU llegó a la conclusión de que si Gaza podía recuperar sus tasas de actividad económica anteriores a 2023, se tardarían 350 años para completar la reconstrucción. Hoy no hay más actividad económica allí que la que genera el reparto de ayuda humanitaria.

La aniquilación de Gaza cuenta con el visto bueno de las principales autoridades religiosas judías. El gran rabino sefardí de Israel, David Yosef, afirmó en agosto que Gaza merece ser destruida y que los palestinos no existen como pueblo y que, por tanto, no tienen derechos. Con la ayuda de Dios, continuó, toda Gaza y Cisjordania serán pronto judías.

Esta semana, se ha presentado en el Festival de Cine de Venecia la película documental 'Naza', de los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, coautores de otro documental, 'No Other Land', que recibió un Oscar en 2025. Naza es un acrónimo que significa en hebreo 'daño colateral'. Junto a una cifra, se utiliza para identificar el número de civiles que se prevé que mueran en ese ataque. Son sólo un número, nada que pueda hacer que se pueda cancelar.

La película relata el funcionamiento de la máquina de matar alimentada por la inteligencia artificial a través de testimonios de soldados y agentes de inteligencia israelíes. “Uno de los oficiales a los que entrevistamos cuenta que era totalmente consciente en tiempo real en centenares de casos de cómo las familias seguían con sus vidas cotidianas, un hombre hablando con su esposa, el sonido de una televisión, los rezos, un bebé llorando, y que luego él daba el visto bueno para que esa casa fuera bombardeada. Cuando se le preguntaba por qué, lo explicaba: 'Debes entender que el objetivo es destruir”, escribe Yuval Abraham.

“Si los nazis eran el mal, ¿entonces qué soy yo?”, dice uno de los pocos que se muestran arrepentidos. Los demás sostienen que solo estaban haciendo un trabajo, cumpliendo órdenes.

Un operador de drones se vio con un oficial de inteligencia para saber cuántos objetivos podía incluir en su ordenador, contó al diario Haaretz. La respuesta le dejó claro que toda Gaza era una zona libre para matar: “Tienes dos millones de objetivos en Gaza”. Toda la población era exterminable si era necesario.

“El repunte del antisemitismo debería preocuparnos”, dijo Aznar. Han sido las acciones del Gobierno de Netanyahu en Gaza o cómo ha convencido a Trump de que declare la guerra a Irán las que han hundido la reputación del Estado judío en todo el mundo, incluido EEUU, donde la imagen israelí siempre había sido mucho mejor que la de los palestinos. Ahora esa tendencia se ha revertido, según datos de Gallup.

Israel se ha convertido en un paria internacional, pero siempre contará con el apoyo de Aznar.

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